El cine Rex y el Ayuntamiento de Murcia
Corría el año 2019 y este medio publicaba un trabajo, con el título “El Ayuntamiento apuesta por la producción murciana para dar vida a la programación del cine Rex”, al que invito a mis amables lectores a remitirse y sumergirse en una especie de sueño-ficción impensable en la realidad sociocultural del momento que vivimos. Con una foto que no es realidad virtual ni tan siquiera creación de la IA que hoy nos acosa a cada paso que damos en las redes.
En aquel contexto, nuestro Alcalde Ballesta nos regalaba el oído a los murcianos: “La producción cultural 'Marca Murcia' centra la programación de estos ciclos de cine abiertos y gratuitos, con los que desde el Ayuntamiento apoyamos al histórico cine Rex”, para concluir con “incorporamos el histórico cine Rex al circuito de nuevos espacios culturales patrimonio de todos los murcianos, que se abre por primera vez a la participación activa de los jóvenes cineastas de nuestra tierra”.
Y poco después, durante la breve legislatura del Alcalde Serrano, el entonces concejal Ballesta llegó a acercarse a nuestra presencia semanal en Santo Domingo, informando y recabando apoyo de la ciudadanía, para decirnos sin rodeos: “Este tema del cine Rex lo resuelvo yo cuando sea alcalde”. Promesa que nos llegó a concebir ciertas esperanzas de que aquel Concejal Ballesta podría hacer realidad aquella apuesta por “dar vida a la programación del cine Rex”, que aparecía en la noticia que venimos comentando y que terminaba con palabras tan gráficas como: “En concreto, la aportación municipal en estos ciclos de cine abiertos y gratuitos para todos los murcianos…
- Ciclo de cine que servirá para promocionar los valores de la tolerancia y el respeto. Promoverá un punto de encuentro entre los pueblos para fomentar la solidaridad y la tolerancia entre las diferentes culturas, recordando a las tres religiones (cristiana, judía y musulmana).
- Por otra parte, el Ayuntamiento ofertará a los institutos la posibilidad de realizar talleres de cine o audiovisuales en sus respectivos centro educativos, que concluirán con la realización de una exhibición o muestra a final de curso en varias sesiones.“
Las elecciones municipales del 28M de 2023 repusieron a José Ballesta al frente de la Corporación Municipal de Murcia, con mayoría suficiente para no depender de pacto alguno, de modo que podía haber cumplido su promesa de resolver el problema de cine Rex. Sin embargo, nos encontramos a las puertas del Pleno del Ayuntamiento de febrero de 2026 con un Orden del día que incluye un punto que llevaría al cierre definitivo del último cine histórico y con accesibilidad universal de la “séptima ciudad de España”.
La nueva Corporación ha utilizado su mayoría absoluta para desoír la voz de la ciudadanía, haciendo gala de una incoherencia inasumible entre lo que se dice y lo que se hace, entre las palabras y los hechos, haciendo realidad aquel refrán de 'una cosa es predicar y otra dar trigo'. Prometer para pedir el voto e incumplir tan pronto llegan al poder es, cuanto menos, una hipocresía antidemocrática. Esta es la situación en la que nos encontramos.
El equipo de gobierno municipal no sólo ha soslayado un proceso pacífico de reclamación de derechos ciudadanos de miles de personas, sino que se ha saltado a la torera los procedimientos administrativos legales sin esperar a la solución de recursos en curso, con un abuso de poder evidente, y que podría llevar al Pleno a la toma de decisiones que fueran incumplibles por haber sido tomadas en contra de la legislación.
- ¿Puede el Pleno Municipal acordar el cambio de usos del cine Rex, cuando tal posibilidad ha sido recurrida en tiempo y forma en los plazos legales de reclamación y aún no ha concluido este proceso legal y legítimo?
- Con la mínima coherencia, sería una decisión carente de sostén legal y, por tanto, inadmisible. Aunque den los votos. Las leyes obligan a todos, incluso a las mayorías absolutas de las Corporaciones Municipales.
La Plataforma Cine Rex Vivo ha protagonizado más de un lustro de lucha ciudadana legal, legítima y pacífica y cuenta con el apoyo de la ciudadanía de Murcia, demostrado con los miles de reclamaciones y recursos puestos en marcha, muchos de los cuales aún se encuentran en proceso legal de solución. Estas son sus razones y aún no ha arrojado la toalla.
Modificar la ficha del Rex -un cine centenario, el último cine histórico de Murcia-, como pretende esta Corporación Municipal en su sesión de Pleno, es matarlo. Y supone un borrón más en el alma y la memoria de nuestra ciudad. El jueves, esta Corporación del Partido Popular, faltando a la palabra dada por medio del Sr. Ballesta, va a hacer efectiva la crónica de una muerte anunciada para favorecer la especulación. Esta Corporación se está oponiendo al sentir de la ciudadanía, al no haber hecho siquiera un gesto que mostrara una voluntad política de mantener esta joya artístico-cultural como cine, desdiciéndose de su propia promesa en la legislatura anterior con foto incluida ante su fachada.
El Pleno Municipal es un acto público y desde las 'pajareras' seremos testigos de la decisión que adopte el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Murcia, con la que pretende respaldar un acto tan ignominioso como acabar con un cine con tanta historia. Esperamos que no se salte la ley que obliga a todos, y que las mayorías no autorizan a esquivar. Aún estamos a tiempo.