Detenido un hombre por captar a mujeres vulnerables y obligarlas a prostituirse en una vivienda en la huerta de Murcia

elDiariomurcia

23 de enero de 2026 16:44 h

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La Guardia Civil de la Región de Murcia, en el marco de la operación 'Esciarpa', ha desarrollado una investigación para esclarecer la supuesta explotación de mujeres en una vivienda de Murcia, que ha culminado con la detención de un hombre 58 años, al que se atribuye la presunta autoría de los delitos de coacciones, amenazas y explotación sexual y que cuenta con antecedentes similares.

En el momento de la actuación policial, la Guardia Civil localizó en la vivienda a dos mujeres, si bien, los indicios obtenidos han permitido conocer la existencia de, al menos, seis víctimas.

El inicio de esta investigación tuvo su origen en la llamada telefónica de una mujer al Centro Operativo Complejo de la Guardia Civil de Murcia (062). La llamante se mostraba muy nerviosa mientras comunicaba que estaba siendo coaccionada para ejercer la prostitución en una casa, ubicada en una zona de huerta de Murcia. Pese a que tenía intención de marcharse, su ‘jefe’ no se lo permitía.

Especialistas en Policía Judicial de la Guardia Civil se hicieron cargo de la investigación que pusieron en conocimiento de la autoridad judicial. De esta forma, una vez obtenidos los indicios necesarios, se llevó a cabo el registro de una casa de campo ubicada en la pedanía murciana de Alquerías.

En la vivienda, los agentes localizaron a dos mujeres y un hombre. Este individuo, con antecedentes por delitos de la misma naturaleza, resultó ser el supuesto proxeneta bajo cuyas directrices las mujeres eran prostituidas. Para ello, el sospechoso tenía una libreta con anotaciones de los ingresos.

Prostíbulo clandestino en pésimas condiciones de salubridad

Las condiciones de insalubridad y la falta de higiene en la vivienda ponían de manifiesto un total desprecio por la salud de las mujeres que vivían y ‘trabajaban’ en ese mismo lugar.

Según se desprende de la investigación, todo se iniciaba con la captación de mujeres en lugares donde es fácil localizar a personas vulnerables, como centros de acogida o zonas por donde habitualmente deambulan personas ‘sin techo’.

El ahora detenido aprovechaba la falta de recursos económicos de sus víctimas para captarlas. Después, ya en la vivienda, las obligaba a mantener relaciones sexuales con supuestos clientes, lo que se producía a cualquier hora del día o de la noche.

El proxeneta se quedaba con, al menos, el 50% de lo que las mujeres cobraban y las coaccionaba y amenazaba para que no se marchasen.