La pesadilla del Alhama C.F. llega a su fin: condenado a 32.000 euros de multa el entrenador que humilló a sus jugadoras

La sentencia del Juzgado de lo Social de Murcia, a la que ha tenido acceso El Periódico de Catalunya, ratifica los hechos que que varias futbolistas del Alhama ElPozo C.F. denunciaron durante años. El fallo condena al entrenador Juan Antonio García Martínez, conocido como 'Randri', a su esposa y ahora presidenta del club Tamara Ruiz, y al propio Alhama CF, que deberán abonar una multa de 32.000 euros a las demandantes. García fue acusado en 2023 por algunas futbolistas de trato machista y discriminatorio. El detonante para las jugadoras fue recibir una foto de contenido sexual en la que aparecen varias personas del cuerpo técnico del club.

El texto judicial acredita que las jugadoras sufrieron un trato sistemático de humillación y vejación por parte del técnico. La sentencia recoge expresamente algunas de las frases que el entrenador les dirigía: “Estáis gordas”, “no podéis correr porque el culo os pesa”, “estáis tan gordas que no sé cómo podéis follar” o “habéis llegado a Primera división por ser mujeres y chupar pollas, si no habríais llegado ni a Tercera”.

La jueza también valida la información sobre el envío de una imagen de contenido sexual a toda la plantilla: “Todas las jugadoras recibieron mediante WhatsApp, desde el móvil del entrenador a través de una lista de difusión, una fotografía en la que aparecían varios miembros del equipo técnico del Alhama CF completamente desnudos y duchándose en los vestuarios”.

La condena llega en un momento especialmente significativo: Randri García regresó al banquillo del Alhama CF hace apenas unos meses, tras cumplir los dos años de inhabilitación que le impuso la RFEF tras su investigación interna. Durante ese período ejerció como director deportivo del club. En aquella sanción federativa, Tamara Ruiz también fue inhabilitada durante un año en su cargo de directora deportiva, y el club fue multado con 6.001 euros, una cifra inferior a la que ahora establece la justicia ordinaria.

“Una fotografía inapropiada”

El ‘Caso Alhama’ comenzó el mismo día en el que aparecieron informaciones sobre el trato vejatorio del técnico hacia sus jugadoras, incluyendo la difusión a toda la plantilla de una fotografía inapropiada. Según las propias denunciantes, los mensajes se envían desde el teléfono de Randri García, pero fue Tamara García la que asume esa responsabilidad. 

A partir de entonces, se sucedieron los comunicados. Asesoradas por la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), 17 de las 22 futbolistas del equipo murciano publican un vídeo en el que afirman: “En ningún momento nos hemos sentido acosadas con gestos o hechos que pudieran vulnerar nuestra dignidad e intimidad personal y profesional. No estamos de acuerdo en acusar al entrenador como un acosador sexual”. Las otras cinco jugadoras, Andrea Carid, Lucía Martínez, Noelia Gil, Nerea Vicente y Érica Sastre, no firman el documento ni aparecen en el vídeo. Todo ese tiempo fue el sindicato FUTPRO, formado por abogadas y futbolistas, quien lideró las denuncias.

Exfutbolistas del club, como Nazaret Segura (24 años), señaló, entonces, a este diario que “haber dejado el fútbol por culpa de Randri y estar en tratamiento psicológico”: “Tenía un buen contrato, con un plus económico por marcar goles, pero en los entrenamientos y en los partidos tenía que aguantar insultos y gritos del entrenador públicos llamándome gorda. No sólo a mí, también a mis compañeras, y al final contestaba y eso a él no le gustaba”. Segura tomó la decisión de abandonar el equipo porque no podía aguantarlo: “Él era el dueño del club, su padre es el presidente y fundador, y contra eso no se podía hacer nada. Hubo más jugadoras que también abandonaron por culpa suya”.