El Gobierno de Navarra liquida el contrato de las obras de Belate que adjudicó a Acciona, Osés y Servinabar
La Dirección General de Obras Públicas e Infraestructuras del Gobierno de Navarra ha liquidado ya el contrato de las obras contenidas en el proyecto de construcción de la obra de duplicación del túnel de Belate por “desistimiento expreso” de las partes: Gobierno de Navarra y Túnel Belate UTE. Además, se insta a Túnel Belate UTE a que finalice los trabajos de cierre y seguimiento de la obra conforme al documento denominado 'Plan de cierre temporal para la obra de duplicación del túnel de Belate'.
El Gobierno de Navarra comunicó el pasado 29 de septiembre la propuesta de resolución del contrato por desistimiento expreso de las partes a Túnel de Belate UTE, que manifiesta su no oposición mediante escrito firmado el pasado 5 de octubre.
El de Belate es el contrato más elevado adjudicado por su Ejecutivo a las empresas que investiga el juez instructor del Tribunal Central de Instancia (Audiencia Nacional) Ismael Moreno por corrupción. Recayó por 76 millones de euros en Acciona, la local Osés y Servinabar 2000, la mercantil del empresario vasco Antxon Alonso y de la que aparentemente era copartícipe el exdirigente socialista Santos Cerdán. Esta última tenía un 15%, pero fue excluida de la UTE al saltar el presunto caso de corrupción.
Al poco de empezarse las obras, las empresas de la UTE anunciaron un sobrecoste de 8,3 millones de euros que justificaban por razones técnicas y de proyecto. El Departamento de Cohesión Territorial, del que depende Obras Públicas, lo tramitó como un modificado, pero a la hora de abonarlo, un informe de la Intervención General lo echó para atrás al considerar que no estaba debidamente justificado. Este hecho se cobró el cargo del director general Pedro López Vera tras una importante crisis entre los socios del Gobierno.
Pero los trabajos de ese modificado ya se habían ejecutado en la obra, por lo que el Gobierno de Navarra ha estado estudiando estos meses fórmulas para abonar a las empresas de la UTE esos 8,3 millones de euros. La vía elegida fue la del enriquecimiento injusto, pero de nuevo ha sido rechazada, esta vez por la asesoría jurídica.
Ahora, y tras no encontrar otra solución, el Ejecutivo ha decidido resolver el contrato “por desistimiento expreso de las partes” para así poder abrir una nueva licitación, que la obra “continúe” y cumplir “los plazos de la Comisión Europea”, que amenazó a Navarra a cerrar la carretera N-121-A, la que une Pamplona con Francia a través de Irún por incumplir la normativa de túneles al no estar desdoblados.
Con fecha 20 de octubre de 2026, el director de obra presentó un informe sobre la situación de las obras, que incluye un documento con una relación de trabajos pendientes de realizar por la UTE para “garantizar la seguridad de las obras e imposibilitar el acceso a cualquier persona externa a las mismas”, han explicado en un comunicado desde el Ejecutivo foral. También se incluye un plan de auscultación donde se definen los controles que hay que realizar hasta que se reanuden los trabajos. Este documento ha sido remitido a la autoridad minera, dependiente del Departamento de Industria y Transición Ecológica y Digital Empresarial.
Una vez resuelto el contrato, en el plazo máximo de 15 días, desde la notificación, se procederá a la elaboración y firma del acta de recepción de los trabajos, dando lugar al inicio del plazo de garantía de tres años de la obra ejecutada. En el plazo máximo de dos meses desde la firma de este acta se presentará la certificación final de las obras. La liquidación será una vez haya finalizado el plazo de la garantía.