Navarra cierra un 2025 negro en las carreteras con 47 muertes, casi el doble que las del año anterior

El 2025 ha sido un año trágico en las carreteras navarras. La comunidad foral cerró el año con 47 muertes en accidentes de tráfico, el peor dato desde el 2007, cuando se registraron 50 fallecimientos. El año pasado perdieron la vida en la carretera 23 personas más que en 2024, lo que representa casi el doble de víctimas mortales. Desde el Gobierno navarro apuntan que no existen “patrones claros” que expliquen este aumento de la mortalidad y que trabajan en medidas para reducir la siniestralidad.

El peor accidente se registró en el mes de marzo en la carretera N-113 a la altura de la localidad de Fitero. Durante la madrugada un camión invadió el carril contrario y chocó de frente contra otro camión provocando un grave siniestro en el que perdieron la vida los cuatro ocupantes de los dos vehículos. El mes con más mortalidad en las carreteras fue noviembre, con siete fallecimientos.

2025 ha sido el año en el que el Estado ha transferido a Navarra la competencia de Tráfico, que se está llevando a cabo de forma paulatina, Navarra no recaudará el importe de las multas hasta julio del 2026 y los agentes de la Guardia Civil seguirán compartiendo las labores de control de tráfico con los de la Policía Foral al menos unos años más. Desde el Ejecutivo foral, sin embargo, insisten en que el incremento de la siniestralidad no tiene nada que ver con el traspaso de Tráfico y apuntan a “tres factores determinantes”: la persona, el vehículo y la vía.

La consejera de Interior, Función Pública y Justicia del Gobierno de Navarra, Amparo López, ha insistido en la necesidad de no ingerir ninguna sustancia que pueda afectar a las capacidades cognitivas si se va a conducir. Así ha indicado que además del alcohol y las drogas, determinados medicamentos también afectan a las capacidades para la conducción. También ha recalcado el peligro de las distracciones al volante, especialmente las que provocan las nuevas tecnologías, como el teléfono móvil.

Ante este escenario, el Gobierno foral anunció en octubre una batería de medidas para tratar de reducir la siniestralidad en las carreteras, entre las que se incluyen la realización de un estudio de movilidad, la colocación de más cámaras y radares o el refuerzo de los controles de carretera. En los últimos días, Tráfico Navarra ha instalado dos nuevos radares de tramo en la autovía A-68 y en la carretera N-121-A.