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Opinión - 'El arte de mediar (a propósito de unas ratas nadadoras)', por A. Garzón

Campeonato Nacional de Zorrocotrocos

13 de mayo de 2026 21:53 h

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Diríase que durante este mes de mayo se disputa en España la fase final del Campeonato Nacional de Zorrocotrocos. En su afán por destacarse en la lucha contra el pérfido #PerroSanxe, un tropel de políticos derechistas se ha lanzado a una desaforada competición para ver quién suelta el dislate más gordo. Lo hacen sin que se les mueva un músculo de sus caras de cemento y, a continuación, miran ilusionados al público, esperan que se ponga en pie y les ovacione.

El término zorrocotroco no está registrado en el diccionario de la RAE, pero, en mi humilde opinión, debería estarlo. Es una onomatopeya utilizada coloquialmente en distintas zonas de la piel de toro para aludir a una persona que se empecina en su necedad, su rudeza, su torpeza, su ignorancia. Si están pensando ustedes en Fernando Clavijo, es que lo han pillado. El término alude a gente de este tipo.

Clavijo presidente de Canarias según dicen, ha encadenado una serie de absurdas objeciones al rescate en Tenerife de los pasajeros del Hondius. Lo primero que hizo fue preguntarse por qué la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Unión Europea y el Gobierno de España preferían Canarias a Cabo Verde para el desembarco de los pasajeros del crucero holandés afectado por el hantavirus. La respuesta estaba al alcance de un niño: porque Canarias está mucho más preparada para asumir esa tarea que el pequeño y pobre Cabo Verde.

Tengo bastantes amigos y parientes en Canarias que se sintieron insultados por la duda expresada por su presidente. Ellos se consideran españoles y europeos. Aunque no dudan de la belleza de Cabo Verde y de la hospitalidad de sus habitantes, no creen estar jugando en la escena global en la misma liga que el archipiélago que fuera portugués y ahora es una república africana independiente.

Vamos a ver, Canarias recibe plata del resto de España y de Bruselas en su calidad de región ultraperiférica de la Unión Europea. Y, aunque Clavijo parezca ignorarlo, el derecho a recibir esa solidaridad va acompañado del deber de comportarse como españoles y europeos. La bandera rojigualda y la bandera azul con las doce estrellas doradas no son un mero trapo vistoso para decorar hoteles y chiringuitos.

Clavijo es tan corto que ni tan siquiera se da cuenta de que tira piedras contra su propio tejado, subrayan mis amigos y parientes chicharreros. Canarias recibe 18 millones de turistas al año, la mayoría de ellos extranjeros. ¿Está diciendo Clavijo que sus puertos, aeropuertos, servicios sanitarios y fuerzas de seguridad están al nivel de Cabo Verde o peor? ¿Una comunidad donde llegan cientos de barcos y aviones cada día puede proclamarse incapaz de participar en un operativo europeo e internacional para socorrer a 150 pasajeros y tripulantes de un crucero?

Por no hablar de que Clavijo ha soslayado todo el tiempo el hecho de que 14 de las personas a desembarcar eran españolas. Diantre, el presidente canario que nos pide solidaridad ante catástrofes como el volcán de la Palma, o para el realojamiento de los subsaharianos que llegan a sus costas, resulta ser de la estirpe de Puigdemont y Sílvia Orriols, aunque sazonado con mojo picón. 

Pero ahí no terminaron sus dislates, faltaba lo mejor. Con el operativo de rescate ya en marcha, Clavijo se salió con aquello de que del Hondius podían escapar a nado ratas que terminarían adueñándose de Canarias y expandiendo el hantavirus. Apoyó su ocurrencia en la captura de pantalla de una respuesta de la IA: hay ratas que nadan. Pues sí, las hay, pero no es el caso de los ratones colilargos andinos. Como dice con guasa mi amiga tinerfeña Natalia: “Con lo de los ratones nadadores, Clavijo ha dejado mudo a Miguel Bosé”.

Afortunadamente, terminaron triunfando la ciencia y la conciencia frente al egoísmo, la ignorancia y la falta de empatía de politicastro canario. La operación de desembarco fue un éxito, de esos que los españoles llevamos prodigando desde los fastos de 1992. Los patriotas de verdad nos sentimos orgullosos de ello.

Es difícil superar al Clavijo de los ratones nadadores en la reñida pugna que se libra este mes de mayo en España para coronar al político que diga la sandez más colosal. Pero la Ayuso que se cree Malinche y el Abascal de la conspiración sanchista sobre el hantavirus le siguen de cerca. Ayuso fue a por lana a México y salió trasquilada cuando empezó a soltar que Hernán Cortés era un tipo estupendo, que el nombre de ese país debe escribirse con jota y que Sheinbaum es la presidenta de un narcoestado. ¡Qué arte para hacer amigos, doña Isabel!

Menos cuatro pijos de la derecha local, los mexicanos se sintieron ofendidos y cancelaron los eventos en que pretendía participar. A ella, siempre tan desvergonzada, le dio igual: se fue a la Riviera Maya a pasar el fin de semana y declararse víctima y mártir. Costeada por nuestros impuestos, faltaría más, que ella debe ahorrar para seguir comprándose áticos de lujo en Chamberí.

Me encanta la elegante respuesta que Sheinbaum le dio a Ayuso: reproducir el decreto de Carlos I de España y V de Alemania condenando las atrocidades contra los indígenas cometidas por Hernán Cortés. Y es que, aunque haya quienes pretendan justificar a Cortés diciendo que no se pueden juzgar las barbaridades de la conquista de América con los ojos del siglo XXI, los españoles leídos sabemos que, ya en aquel tiempo, compatriotas de pro como fray Bartolomé de las Casas pusieron el grito en el cielo. Lo puso incluso el emperador Carlos.

En fin, a falta de que actúe Feijóo, el tercer puesto en el Campeonato Nacional de Zorrocotrocos es para Abascal, que soltó aquello de que lo del hantavirus lo ha montado Sánchez para que no se hable de los procesos contra su esposa, Ábalos y Koldo. Caracoles, el poder del perro es pasmoso: moviliza ratones colilargos para que contagien a turistas holandeses en Ushuaia, hace que esos turistas se monten en el Hondius, consigue que cuando, en su regreso a Europa, se detecta la infección en el crucero, la OMS le encargue a España la resolución de la crisis.

Ya lo ven, tiempos oscuros para la España ilustrada. El paleto interpretado en el cine franquista por Paco Martínez Soria vuelve a ser el referente favorito de nuestras derechas.