Koldo, el PP y los cretenses mienten
Los que ya tenemos una edad recordamos cuando en el Bachillerato el profesor de Filosofía nos hablaba de las paradojas y aporías a las que eran tan aficionados los griegos. Siempre nos ponía el mismo ejemplo: “El cretense Epiménides dice que todos los cretenses son mentirosos”. Nos tirábamos un rato jugando con la lógica: si Epiménides es cretense, él también es un mentiroso; y si lo que dice es mentira, entonces los cretenses no son mentirosos; pero si no son mentirosos, Epiménides dice la verdad… Razonamiento circular y contradictorio, que entretuvo durante siglos a filósofos y lingüistas.
Me acordé de Epiménides (y de Julián, mi buen profesor de Filosofía del instituto) con las acusaciones cruzadas entre Koldo García y el PP. El que fuera mano derecha de Ábalos acusa al PP de untarle generosamente (hasta un millón de euros, dice) a cambio de que disparase contra Sánchez, el PSOE, Begoña Gómez, Zapatero y hasta el Papa si fuera menester, que en estas cosas, el que paga manda.
A continuación sale la portavoz del PP, Ester Muñoz, y dice que Koldo es un mentiroso, no hay que creerle, es un preso hablando desde la cárcel, a saber con qué interés. Pero la misma Muñoz y el mismo PP le concedían todo el crédito cuando acusaba a Sánchez y al PSOE. Entonces era un imputado que se jugaba mucha cárcel, y dispuesto a todo por defenderse, pero el PP y la derecha mediática daban por bueno lo que dijera. Entre los que más credibilidad le daban, ese medio que entonces le ponía portada a sus palabras acusatorias, y ahora dice que Koldo miente cuando le acusa de pagarle por esas mismas palabras acusatorias. ¿Me sigues, o te has perdido tú también?
Calma, que ya llegamos a Epiménides. La relación del cretense PP con la verdad es de sobra conocida, su historial de mentiras es largo y frondoso: si se trata de defenderse, o de atacar al gobierno, vale todo. Si la cretense Ester Muñoz dice que Koldo miente, ¿debemos darle la vuelta a su afirmación?
Tampoco el PSOE puede sacar mucho pecho en este caso. Para los socialistas, Koldo mentía cuando les acusaba, porque era un imputado dispuesto a todo por salvar el culo. Ahora que es un preso hablando desde la cárcel, le devuelve el crédito perdido y da por buenas sus acusaciones contra el PP.
Puede que Koldo sea un mentiroso, ahora y antes. Puede que sea un hombre de palabra, antes y ahora. Puede que sea cretense y paradójico, y diga verdad cuando miente, o al revés. Puede que sea el Koldo de Schrödinger.
Lo que no parece Koldo, ni antes ni ahora, es un tipo de fiar. Pertenece a una larga tradición muy española de granujas que son los más leales hasta que un día dejan de serlo, y además guardan grabaciones de todo. No era de fiar para darle poder en el partido o en un ministerio, como hizo el PSOE. Tampoco para convertirlo en bomba humana contra el gobierno, como hizo el PP. Y mucho menos para prometerle dinero y confiar en que no se acabase yendo de la lengua, si es lo que acaba pasando.