Es vital renovar el proceso del AVE
Como Ingeniero de mantenimiento de Aviones durante más de 40 años en acción directa como responsable y ejecutor de algunos peritajes, creo que puedo opinar con conocimiento del accidente de ferrocarril y lo que se juega en todo ello, por lo que paso a exponer mis observaciones o dudas antes de buscar culpables políticos. Hablo de los problemas técnicos que pueden derivarse del estudio de un accidente de máquinas tan complejas.
Ante todo, hay que aclarar que por perfecto que se haga el mantenimiento y la seguridad de una máquina es inevitable en un momento determinado el fallo humano o el de cualquier automatismo. Estuve en primeros momentos por IBE en el accidente de un B727 en Bilbao, monte Oiz, el año 85 y perité la parte de mantenimiento del accidente de Spanair más reciente. Y en ambos, la aclaración era complejísima por las variables que se suceden en un caso tan fatal como ese. He de decir que el mantenimiento de IBE del que en parte fui uno de los responsables directos hasta mi jubilación el año 2004 era el mejor del mundo ya que en él no se ahorraba cualquier necesidad no importando su coste, además de ejecutar cualquier acción o trabajo por la persona especialista y firmada después de una nueva comprobación por un Control de Calidad.
En el ferrocarril se añade otro problema, que es la base en donde actúa el tren, o sea, el suelo y su estructura adecuada, por lo que a la acción personal y la automatizada de seguridad se añade la base vial donde se apoya y sus anexos, hasta de semáforos y obstáculos de acción humana. Eso en la aviación no existe. Y por ello quiero explicar que el estudio que debe existir antes de buscar culpables debe ser tan complejo porque no es lo mismo un aeropuerto para avionetas de formación que para aviones que pueden pesar al despegue en más de 200.000 Kg. En el tren debe examinarse con el máximo rigor si hemos hecho lo necesario para pasar de una velocidad de 100 Km/h a 300. Hoy, lo primero es el fallo humano, como ya se hace, más el fallo de instalaciones de aviso como semáforos o elementos automáticos en suelo, además el estudio palmo a palmo de las vías aptas para velocidad tipo AVE , en sus enlaces y curvas principalmente.
Para ello habrá que estudiar, y lo digo con seguridad total, que se ha hecho en este aspecto desde el día que el AVE realizo el primer viaje a Sevilla, en tiempo de Felipe González. E inspeccionar cualquier acción de control en vías, semáforos, elementos o sistemas de seguridad, así como la inspección total de los propios trenes en sus avisos automatizados, incluidos los trenes operados desde otras empresas. Y añado la formación del personal protagonista de todo ello en cursos adecuados. Dos accidentes de este tipo en tan poco tiempo hay que empezar a dudar si todo lo que aquí escribo se hizo en el tiempo, por lo que creo que tratar de expulsar a un ministro y ahí se acaba todo no es lo principal, y solo cumple un ataque político en tiempo de elecciones. Sobre todo, porque nunca dimitió nadie en el caso Angrois y en aquel Yak42 con 62 militares fallecidos por acciones que es mejor no recordar. Sin hablar del caso Mazón, que hace daño a cualquier conciencia. El echar la culpa de todo a Óscar Puente puede que se convierta en un boomerang para quien desconoce lo que he querido explicar aquí.
Como nota final explico que el mantenimiento es el patito feo de siempre, ya que es caro y no lo ve el público normal, por ello la privatización de todo conduce a una bajada de calidad si el empresario correspondiente no tiene bien asumidas sus necesidades u obligaciones fuera del beneficio. Aquí hablo de cualquier empresa en manos de gente que en exclusiva quiere ganar más cada día….