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Cientos de chiíes entran en la Zona Verde de Bagdad y exigen un Gobierno tecnócrata

EFE

Bagdad —

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Cientos de fieles chiíes seguidores del líder Muqtada al Sadr irrumpieron hoy en la Zona Verde de Bagdad en señal de rechazo al nuevo Gobierno propuesto por el primer ministro, Haidar al Abadi, al que exigen un Ejecutivo tecnócrata.

Los manifestantes irrumpieron en esa área protegida de la capital iraquí después de que el Parlamento aplazara una vez más la votación de gran parte del nuevo Gobierno, lo que hace más profunda la crisis política que vive el país.

Además, siguieron la llamada de Al Sadr, que, en un discurso televisado, instó a sus fieles a rechazar el gabinete de Al Abadi por no considerarlo tecnócrata.

“Ni hemos participado ni participaremos en un proceso político en el que haya algún tipo de cuota de partidos políticos, aunque se le llamara tecnócrata. No se lo permitiré, si el pueblo me ayuda a ello”, dijo Al Sadr.

Miles de chiíes se concentraron a las afueras de la Zona Verde, de los que cientos lograron irrumpir en su interior.

Con el objetivo de ejercer aún más presión, muchos de ellos entraron en el Parlamento, según mostró la televisión oficial Al Iraquiya.

En su discurso, Al Sadr acusó a los principales partidos políticos del país de unirse de nuevo “para proseguir sus saqueos y robos, y designar a sus ministros y candidatos” en la propuesta de nuevo Gobierno, en lugar de formar un Ejecutivo tecnócrata.

Para Al Sadr, el gabinete que se debe someter a votación ha mantenido “incluso a los corruptos, con el pretexto de que tienen un pasado luchador”.

Horas después, el clérigo instó a sus seguidores en un breve comunicado a no destrozar los bienes públicos y privados ni atacar a las legaciones diplomáticas de países extranjeros.

“Quemad la bandera de la ocupación (en alusión a la de Estados Unidos) pero no ataquéis las Embajadas”, señaló Al Sadr en la nota.

Por su parte, el presidente iraquí, Fuad Masum, instó a los manifestantes, en un comunicado, a “mantener la tranquilidad, cumplir la ley, contenerse y no agredir a ningún miembro del Parlamento ni funcionario”.

También pidió a los manifestantes “evacuar el edificio (en alusión al Parlamento)”.

Además, mostró su apoyo a la formación de un Gobierno alejado del sectarismo.

“Consideramos que sepultar el sistema de cuotas de partidos políticos y clases sociales es una tarea que en absoluto se puede retrasar”, señaló.

Por otro lado, en declaraciones al canal oficial Al Iraquiya, el portavoz del Ministerio de Interior, general Saad Maan, señaló que las fuerzas de seguridad protegerán a todas las misiones diplomáticas de cualquier ataque.

“Nos han llegado instrucciones de usar la fuerza en caso de que sean atacados los bienes públicos y de los ciudadanos”, agregó Maan.

Por su parte, la Embajada de EEUU en Bagdad indicó en la red social Twitter que “las informaciones que aseguran que responsables del Gobierno iraquí se han refugiado en la sede de la Embajada son falsas”, tal y como habían afirmado algunos medios del país.

Tras la suspensión de la votación del nuevo Ejecutivo, está previsto que se vuelva a organizar otra la próxima semana, en la que se deberá ofrecer o no la confianza a una gran parte de los ministros de la lista propuesta.

El pasado 26 de abril, el Parlamento ya dio su acuerdo a varios de los nombres elegidos por Al Abadi.

Los diputados dieron su respaldo a Alaa Gani como ministro de Sanidad; Wafaa al Mahdawi para la cartera de Trabajo y Asuntos Sociales; Hasan al Ganabi en Recursos Hídricos, Ali Dashir como titular de Electricidad; Abdelrazeq al Aisi para Educación Superior y Uqail Mahdi en calidad de ministro de Cultura.

Sin embargo, los parlamentarios rechazaron a los candidatos a los Ministerios de Educación y Justicia, y no hubo acuerdo respecto al titular de Exteriores debido a la oposición de la coalición política kurda.

Según Al Iraquiya, Al Abadi presentó a tres candidatos para cada puesto, incluyendo a los ministros salientes, en el marco de una remodelación del Ejecutivo que el primer ministro había prometido hace unos dos meses.

Por su parte, el Parlamento subrayó, en un comunicado, que los candidatos que obtuvieron la confianza son tecnócratas, ya que esta remodelación tiene como objetivo acabar con las cuotas sectarias y mejorar la eficiencia del Gobierno.

En medio de esta crisis, hace diez días, Al Sadr retiró la participación de los diputados de su bloque político, Al Ahrar (los libres), en las sesiones de la Cámara, hasta que los parlamentarios voten el nuevo Gobierno.

Irak se enfrenta, además de a esta crisis política, al desafío del grupo terrorista Estado Islámico (EI), que desde junio de 2014 ocupa grandes zonas del país y proclamó un califato en los territorios que controla.

Shaalan Yaburi