El Congreso aprueba retirar los retratos de los presidentes de las Cortes franquistas
El Congreso de los Diputados ha acordado retirar los retratos de los presidentes de las Cortes franquistas, una batalla que las asociaciones de memoria llevan años reclamando y que finalmente verán cumplida.
La medida ha sido aprobada por la Mesa del Congreso, que tras la convocatoria de elecciones anticipadas y su paso a la Diputación Permanente cambia su composición de nueve a cinco miembros, aunque se mantiene la mayoría progresista. La propuesta había sido registrada por la diputada Esther Gil de Reboleño, de Sumar, y ha contado con el apoyo del PSOE.
La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) había reclamado esta maniobra en varias ocasiones a lo largo de la legislatura, para dar cumplimiento al artículo 35 de la Ley de Memoria Democrática, que recoge aquellos símbolos y elementos contrarios a la memoria democrática.
La retirada afecta a los retratos pictóricos de quienes presidieron las Cortes durante el franquismo: Esteban de Bilbao y Eguía (1943-1965), Antonio Iturmendi Bañales (1965-1969) y Alejandro Rodríguez de Valcárcel y Nebreda (1969-1975). Se mantendrá, pese al criterio de la ARMH, el de Torcuato Fernández-Miranda, que llegó a ser presidente interino del Gobierno tras el asesinato de Luis Carrero Blanco que presidió las Cortes entre 1975 y junio de 1977, ya en la Transición.
Homenaje a las víctimas del franquismo
Gil de Reboleño subraya como motivo para el registro de la propuesta el homenaje a las víctimas del franquismo, que tendrá lugar el 31 de octubre. También, a raíz de la reordenación de la galería de la primera planta del Palacio del Congreso de los Diputados —donde se encuentra la Galería de Presidentes— para “dar mayor visibilidad a la obra de Los Comuneros de Castilla”
El escrito que remitió la ARMH a la Cámara Baja en septiembre de 2025 denunciaba que los cuadros “se encuentren públicamente reconocidos los que llegaron a ese puesto beneficiándose de la enorme violencia de la dictadura franquista y su falta de libertades democráticas”.
Desde esa fecha y hasta ahora, los presidentes de las Cortes franquistas compartían la galería de políticos ilustres con Clara Campoamor, a quien “obligaron a morir en el exilio”, en palabras del presidente de la asociación, Emilio Silva, que agregó entonces que “todos ellos fueron golpistas en 1936 y beneficiarios de la destrucción de la Segunda República”. “No es posible aceptar que quienes fueron dirigentes de la destrucción de la pluralidad y la libertad, que son principios básicos de un parlamento democrático, permanezcan retratados en esa galería”, afirmó.
La Ley de Memoria Democrática, en su artículo 35, establece que “cuando los elementos contrarios a la memoria democrática estén ubicados o colocados en edificios de carácter público, las instituciones o personas jurídicas titulares de los mismos serán responsables de su retirada o eliminación”. “Carecerán de visibilidad los retratos u otras manifestaciones artísticas de militares y ministros asociados a la sublevación militar o al sistema represivo de la Dictadura. A tal efecto, no podrán mostrarse en lugares representativos y, en particular, despachos u otras estancias de altos cargos, espacios comunes de uso, ni en áreas de acceso al público”, añade.
1