“La puntilla fue prohibida en todos los mataderos de la UE por considerarse un método cruel de dar muerte a un animal. ¿Y por qué es cruel? Pues lo es porque se ha demostrado que más del 90% de los bóvidos que son sacrificados por este método, presentan reflejos compatibles con la vida durante el sangrado posterior, y que por tanto no provoca la muerte instantánea. De hecho, hay declaraciones en prensa, realizadas por un mulillero de Las Ventas y de veterinarios de espectáculos taurinos (confesiones privadas), que dicen que hay toros que llegan vivos a los desolladeros de las plazas. ¿Han visto ustedes a toros levantarse varias veces después de ser apuntillados una y otra vez en el ruedo hasta que sucumben? Yo sí; es una de las cosas más terribles que he visto, y entenderán ustedes que como veterinario lo he visto casi todo”, asegura.