El delator de Urbán declara ante el juez que no recuerda lo que le dijo a la Policía sobre el montaje de la cocaína
Hugo Chiquero, quien firmó en 2016 dos declaraciones responsabilizando a Miguel Urbán de la venta de 40 kilos de cocaína venezolana en un pub de Malasaña, ha declarado este viernes en la Audiencia Nacional que no recuerda nada de sus confidencias a la Policía, según fuentes presentes en la comparecencia. Chiquero ha dicho no recordar los hechos que denunció y a duras penas ha reconocido que acudió a la Policía, aunque tampoco ha acertado a ofrecer ningún detalle de su colaboración.
El 'soplón' ha comparecido como testigo en la causa que se sigue en el Juzgado de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional por las maniobras policiales contra Podemos durante el Gobierno del Partido Popular. En la causa está imputado el exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez y varios miembros de la brigada política del PP.
En las notas que el comisario José Luis Olivera envió a la Fiscalía Antidroga, con el objetivo de investigar a Miguel Urbán y a Podemos, aparecía una declaración de Chiquero en la que el confidente escribía a bolígrafo en los márgenes que alguien había dejado alguien previamente entre frases impresas. Chiquero ha dicho que no acertaba a ver si era su letra cuando el abogado de Podemos ha pedido que se le mostrase aunque sí ha reconocido su firma al pie.
En esa declaración, el testigo aseguraba que Miguel Urbán entró a finales de 2015 en el pub en el que él supuestamente trabajaba, el Nueva Visión de Malasaña, y que junto con el dueño subieron al piso superior y vendió a un tercero 40 kilos de cocaína. Con las ganancias habría invitado a los presentes en el bar mientras esparcía cocaína en la barra para que esnifaran todos y gritaba que la operación era para financiar a Podemos, según Chiquero.
Con ese disparatado testimonio, Olivera, que estos días se sienta en el banquillo de la operación Kitchen, impulsó una operación contra Miguel Urbán, fundador de Podemos, que pretendía llegar a las cuentas del partido durante los meses en los que la formación aspiraba a alcanzar el Gobierno en coalición con el PSOE, en 2016. En esa época, Urbán era eurodiputado de Podemos. Chiquero también le acusó de trapichear con droga por las esquinas de Malasaña.
El fiscal del caso, Vicente González Mota, ha preguntado a Hugo Chiquero sobre lo que contó a la Policía o si esta le condicionó. Él ha respondido que no se acordaba. Lo que sí recordaba es que la Fiscalía Antidroga no le coaccionó cuando fue allí a ratificar su testimonio ante la Policía.
González Mota también le ha preguntado a Chiquero si ha tenido problemas con la justicia, a lo que ha respondido que no. También ha negado que cobrara por aquella colaboración. Chiquero ha dicho que ningún policía se ha puesto en contacto con él antes de su declaración. El testigo ha comparecido por videconferencia desde Toledo.
La representación del PSOE, que ejerce la acusación popular, ha requerido a Chiquero por si sabía si Miguel Urbán era “alto o bajo” y si tenía pelo o era calvo. El testigo ha contestado negativamente: no recordaba nada de eso. En su nota informativa, Olivera trasladaba a la Fiscalía que Urbán era amigo del 'soplón' y que este llevaba una foto de él en la cartera en la que también aparecía el dueño del Nueva Visión.
El montaje de la cocaína contra Miguel Urbán es una línea de investigación dentro de la causa de la guerra sucia contra Podemos. El juez Santiago Pedraz investiga el caso obligado por la Sala de lo Penal, que corrigió su decisión de archivar las actuaciones en este sentido.
Por ahora han prestado declaración tanto el perjudicado, Miguel Urbán, como Olivera y dos de sus subordinados, que intentaron enmarcar en la normalidad su actuación por la trascendencia de los hechos denunciados por Chiquero. “Era perfectamente creíble”, llegó a afirmar ante el juez Miguel Ángel Barrado, comisario jubilado que pasó décadas en la lucha contra el narcotráfico. Por ahora, Pedraz se ha negado a imputar al cerebro del montaje, José Luis Olivera.