El director de la Policía cita a todos los mandos tras la crisis por la denuncia por acoso sexual contra el ex-DAO
El director general de la Policía Nacional, Francisco Pardo Piqueras, ha citado este miércoles a todos los mandos de este cuerpo tras la crisis abierta por la renuncia del director adjunto operativo (DAO), José Ángel González, tras la querella y citación judicial por presunto acoso sexual a una subordinada.
La reunión con la junta de gobierno se celebra en la Dirección General menos de 24 horas después de conocerse esta querella y de la citación judicial del que 'número dos' de la Policía, según han detallado a Europa Press fuentes al tanto del encuentro.
Gema Barroso, la subdirectora de Recursos Humanos y Formación del Cuerpo, ocupará el puesto de forma interina hasta que el Ministerio del Interior nombre a un sustituto definitivo. La legislación dispone que, en caso de vacante en la dirección adjunta operativa, corresponde la suplencia a las personas titulares de la Subdirección General de Recursos Humanos y Formación, de la Subdirección General de Logística e Innovación y del Gabinete Técnico, por ese orden. Barroso fue la última jefa de la denunciante. El 24 de julio, la mujer se incorporó a un nuevo puesto en la Subdirección de Recursos Humanos, ubicada en el mismo edificio en el que trabaja el presunto agresor. Cuando entraba al despacho de su nueva jefa, recibió una llamada del DAO. La denunciante comunicó que no estaba en condiciones de trabajar y su superiora la puso en manos de los especialistas psicosociales. Desde entonces se encuentra de baja laboral.
José Ángel González era DAO desde 2018, tras la llegada de Fernando Grande-Marlaska al Ministerio del Interior. El propio director general de la Policía es otro de los cargos que sigue desde la primera legislatura del Gobierno de Pedro Sánchez. En 2024, el Gobierno aprobó una modificación legal para que el director adjunto operativo de la Policía no tuviera que jubilarse y González siguiera en el puesto hasta ser cesado o dimitir, ya que en diciembre de ese año cumplía 65 años y llegaba el momento de su jubilación.
Marlaska ha reconocido este miércoles que estaba decepcionado con el DAO y ha negado que tapara la denuncia de unos hechos que se remontan a abril de 2025. También ha apuntado que dimitiría si la víctima considera que ha estado desprotegida o que él personalmente “le ha fallado”.