El exdirector de la Guardia Civil niega presiones a la UCO para cambiar informes y lamenta la “cultura de la filtración” del Cuerpo
El exdirector de la Guardia Civil Leonardo Marcos ha negado este jueves en la Audiencia Nacional haber presionado a la cadena de mando de la UCO por su trabajo en el caso del hermano de Pedro Sánchez, tal y como describieron los generales de los que dependía la unidad investigadora. Marcos ha dicho que cuando fue nombrado director del instituto armado se encontró “una cultura de la filtración” en el Cuerpo que quiso atajar.
Marcos, actualmente destinado en la Embajada española en Washington, ha declarado en calidad de imputado en la pieza del caso Leire que persigue presuntas presiones a funcionarios públicos que investigaban casos que afectaban al PSOE o a la familia del presidente del Gobierno.
El exdirector de la Guardia Civil ha enmarcado sus comentarios a los generales de una simple exigencia de “rigor” en los informes de la UCO porque, aunque tiene “en general buena imagen del servicio público eso no quita que haya que ser crítico para mejorar su funciomiento”, informan a elDiario.es fuentes presentes en la declaración.
Marcos ha mostrado también su convencimiento de que la Unidad era el origen de filtraciones a los medios de comunicación y ha recuperado el episodio de una entrada y registro en el marco de la causa del hermano de Sánchez en la que un equipo de televisión estaba esperando la llegada de los agentes.
Leonardo Marcos ha dicho que esa información iba de la UCO a la jueza, “de A a B”, ha dicho. La fiscal ha respondido que el Ministerio Público también tenía acceso, a lo que el investigado ha respondido: “Pues añada otra letra”. “Me dijeron que no fueron ellos –ha dicho sobre la UCO– pero yo no me lo creo”.
En este sentido, Marcos ha insistido en “un clima de filtración” en la Guardia Civil en general, y en la UCO en particular, que respondía a un patrón: “Siempre los mismos medios, siempre los mismos periodistas”. Durante su declaración ha surgido una polémica sobre si la causa estaba secreta y las partes, con Manos Limpias de acusación popular, tenían acceso a las materias filtradas. La fiscal del caso se ha planteado solicitar la causa entera al Juzgado de Badajoz para conocer las fechas del secreto.
En concreto, la imputación de Marcos responde a dos reuniones que tuvieron lugar el 12 de julio de 2024. Una por la mañana, con el general jefe de la Policía Judicial, Alfonso López Malo, y con ele entonces coronel jefe de la UCO, Rafael Yuste. Y una segunda, por la tarde, en la que participaron los mismos asistentes pero con la incorporación del director adjunto operativo, teniente general Manuel Llamas.
Yuste declaró ante la UCO le dijo que el director le había dicho que “estaba enfadado y contrariado respecto del informe emitido por la UCO relacionado con la investigación entre cuyos encausados estaba el hermano del presidente del Gobierno, David Sánchez Pérez-Castejón, reprochando al testigo que no hubiese tenido conocimiento previo de dicho informe de forma previa a su entrega”.
Por la tarde, Leonardo Marcos les habría manifestado que “se encontraba indignado porque había conocido por terceros una propuesta de actuaciones elaborada por UCO en el marco del procedimiento judicial abierto por la denominada operación Cajirón [sobre David Sánchez], en la que, según él, se hacían presunciones falsas”, según declaró el general Yuste, anterior jefe de la UCO al instructor de la información reservada.
Leonardo Marcos habría dicho en esa reunión que el informe en el que la UCO proponía a la juez actuacione en el caso sobre el hermano de Sánchez era “prospectivo y mal intencionado” y añadió que la credibilidad de la unidad estaba “por los suelos”. Marcos habría pedido que se elaborara otro informe en el que constara que “no había nada” y que si para ello había que dejar sin vacaciones a los agentes de la UCO que así se hicera. Marcos quería el siguiente informe exculpando a David Sánchez para el 19 de julio.
“Llamativo” que la UCO investigara a David Sánchez y no Policía
El exdirector de la Guardia Civil ha dicho que le pareció “llamativo” y “atípico” que la UCO central se dedicara investigar el caso del hermano de Sánchez, unos presuntos delitos cometidos en Badajoz, demarcación de la Policía Nacional. La decisión de implicar a la UCO fue de la jueza del caso, Beatriz Biedma.
Marcos fue nombrado en junio de 2023 y dimitió, según su versión, en octubre de 2024. En julio, cuando se produjeron las dos reuniones por las que está imputado, ya había comenzado “un proceso de reflexión” personal sobre si debía dejar el cargo.
El ex director ha negado que acusase a los agentes de realizar “una investigación prospectiva” y ha añadido que no conoce al conorel Antonio Balas, ni se ha reunido nunca con ningún investigador del Cuerpo. “Solo me reúno con la cadena de mando”, ha añadido.
Marcos ha desmentido igualmente que él instara a que los investigadores se quedaran sin vacaciones, de ser necesario, para tener listo un informe que aclarara el contenido de los más de 60.000 correos obtenidos por la UCO. Esa incautación fue ordenada por la jueza a instancias de los investigadores, un papel que Marcos ha reconocido que piensa que no les correpondía a los agentes de la UCO.
Para apoyar que él no entra en las vacaciones de sus subordinados ha recurrido a su carrera en la función pública. “Llevo desde el 79 sin ver un cuadrante de vacaciones”, ha dicho, según las fuentes consultadas.