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Ayuso: ¿refuerzo o principio del fin? Por Rosa María Artal

Feijóo, Ayuso y Moreno Bonilla se alían para echar a Casado y programar un congreso del PP en marzo

Las presiones sobre Pablo Casado para que dimita crecen. A la pinza de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, se suma el presidente de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla. Los tres se han aliado para que la salida del presidente del partido sea inminente. Y para ello reclaman un Congreso nacional en marzo que decida el nuevo liderazgo del partido, según confirman a elDiario.es fuentes del Partido Popular.

Ayuso ya apuntaba en esta dirección en su comparecencia este lunes desde Boadilla del Monte, en la que pedía un “giro absoluto” en el partido y aseguraba que los ataques a su familia y su honorabilidad no podían ser “gratis”. Las declaraciones de la presidenta madrileña coincidían con la reunión que Casado mantenía en esos momentos con sus más fieles colaboradores en la sede nacional de la calle Génova de Madrid, un cónclave que continúa y que apunta a que va para largo. Ayuso descartaba no obstante que no tiene intención de competir por el liderazgo estatal del partido y que sus intereses están en Madrid. Feijóo, por su parte, ha dicho este lunes que “hay que tomar decisiones”. “No serán fáciles, serán complejas, pero deben ser urgentes”, ha insistido. El presidente gallego, quien ya sonó en 2018 para postularse a las primarias aunque finalmente no lo hizo, ha descrito la situación actual del partido como de “colapso”.

La postura de ambos estaba pactada. La conversación entre los dos barones autonómicos de más peso del PP se produjo el domingo, tal y como ha adelantado El Periódico de Catalunya y ha confirmado elDiario.es. No han trascendido los pormenores de la reunión a distancia, pero la reacción de ambos en la mañana del lunes es clara. Ayuso mantiene su decisión, expresada en múltiples ocasiones, de no postularse para el liderazgo nacional del PP. “Mi sitio está en Madrid” es una frase que la presidenta regional ha pronunciado de forma recurrente desde el pasado otoño. La primera vez fue en la convención nacional del PP, ante un auditorio lleno de cuadros del partido, incluidos el propio Casado y su número dos, Teodoro García Egea, convertido en enemigo principal de Ayuso desde entonces.

Durante el fin de semana también ha habido una conversación telefónica entre Pablo Casado y Alberto Núñez Feijóo. Fue este domingo y la charla no sirvió para que Casado amoldase su postura ante quienes le piden ya que dé paso a un nuevo ciclo. Durante la conversación, el presidente de la Xunta le pidió al todavía presidente del PP que convocase a todos los barones del partido a una reunión en la que abordar el futuro inmediato. Casado se negó.

En medio de ese bloqueo las opciones de Feijóo son cada vez más evidentes. “Tenemos que estar a la altura de nuestro país. Se lo debemos a nuestros militantes y a todos los españoles”, aseguraba en Twitter el presidente de las Nuevas Generaciones de Galicia y diputado del Parlamento autonómico, Adrián Pardo. Un comentario que acompaña de un manifiesto que exige el nombramiento de una gestora que conduzca al partido hasta un congreso que elija una nueva dirección.

Mientras, Casado continúa reunido con su Comité de Dirección. Una cita a la que no se ha presentado el portavoz nacional y alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, en un gesto que ahonda en la división del equipo del presidente nacional. Almeida fue la persona que Casado interpuso entre Ayuso y la presidencia del PP de Madrid.

Conforme pasan las horas, los dirigentes populares van posicionándose. Ha sido el caso de la presidenta del PP de Asturias, Teresa Mallada, que se ha sumado a las palabras del presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo: “El sábado hice una llamada a la serenidad, pero también manifesté la necesidad de que nuestro presidente nacional tomara una decisión urgente”.

Las presiones sobre Pablo Casado para que dimita crecen. A la pinza de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, se suma el presidente de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla. Los tres se han aliado para que la salida del presidente del partido sea inminente. Y para ello reclaman un Congreso nacional en marzo que decida el nuevo liderazgo del partido, según confirman a elDiario.es fuentes del Partido Popular.

Ayuso ya apuntaba en esta dirección en su comparecencia este lunes desde Boadilla del Monte, en la que pedía un “giro absoluto” en el partido y aseguraba que los ataques a su familia y su honorabilidad no podían ser “gratis”. Las declaraciones de la presidenta madrileña coincidían con la reunión que Casado mantenía en esos momentos con sus más fieles colaboradores en la sede nacional de la calle Génova de Madrid, un cónclave que continúa y que apunta a que va para largo. Ayuso descartaba no obstante que no tiene intención de competir por el liderazgo estatal del partido y que sus intereses están en Madrid. Feijóo, por su parte, ha dicho este lunes que “hay que tomar decisiones”. “No serán fáciles, serán complejas, pero deben ser urgentes”, ha insistido. El presidente gallego, quien ya sonó en 2018 para postularse a las primarias aunque finalmente no lo hizo, ha descrito la situación actual del partido como de “colapso”.

La postura de ambos estaba pactada. La conversación entre los dos barones autonómicos de más peso del PP se produjo el domingo, tal y como ha adelantado El Periódico de Catalunya y ha confirmado elDiario.es. No han trascendido los pormenores de la reunión a distancia, pero la reacción de ambos en la mañana del lunes es clara. Ayuso mantiene su decisión, expresada en múltiples ocasiones, de no postularse para el liderazgo nacional del PP. “Mi sitio está en Madrid” es una frase que la presidenta regional ha pronunciado de forma recurrente desde el pasado otoño. La primera vez fue en la convención nacional del PP, ante un auditorio lleno de cuadros del partido, incluidos el propio Casado y su número dos, Teodoro García Egea, convertido en enemigo principal de Ayuso desde entonces.

Durante el fin de semana también ha habido una conversación telefónica entre Pablo Casado y Alberto Núñez Feijóo. Fue este domingo y la charla no sirvió para que Casado amoldase su postura ante quienes le piden ya que dé paso a un nuevo ciclo. Durante la conversación, el presidente de la Xunta le pidió al todavía presidente del PP que convocase a todos los barones del partido a una reunión en la que abordar el futuro inmediato. Casado se negó.

En medio de ese bloqueo las opciones de Feijóo son cada vez más evidentes. “Tenemos que estar a la altura de nuestro país. Se lo debemos a nuestros militantes y a todos los españoles”, aseguraba en Twitter el presidente de las Nuevas Generaciones de Galicia y diputado del Parlamento autonómico, Adrián Pardo. Un comentario que acompaña de un manifiesto que exige el nombramiento de una gestora que conduzca al partido hasta un congreso que elija una nueva dirección.

Mientras, Casado continúa reunido con su Comité de Dirección. Una cita a la que no se ha presentado el portavoz nacional y alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, en un gesto que ahonda en la división del equipo del presidente nacional. Almeida fue la persona que Casado interpuso entre Ayuso y la presidencia del PP de Madrid.

Conforme pasan las horas, los dirigentes populares van posicionándose. Ha sido el caso de la presidenta del PP de Asturias, Teresa Mallada, que se ha sumado a las palabras del presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo: “El sábado hice una llamada a la serenidad, pero también manifesté la necesidad de que nuestro presidente nacional tomara una decisión urgente”.

Las presiones sobre Pablo Casado para que dimita crecen. A la pinza de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, se suma el presidente de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla. Los tres se han aliado para que la salida del presidente del partido sea inminente. Y para ello reclaman un Congreso nacional en marzo que decida el nuevo liderazgo del partido, según confirman a elDiario.es fuentes del Partido Popular.

Ayuso ya apuntaba en esta dirección en su comparecencia este lunes desde Boadilla del Monte, en la que pedía un “giro absoluto” en el partido y aseguraba que los ataques a su familia y su honorabilidad no podían ser “gratis”. Las declaraciones de la presidenta madrileña coincidían con la reunión que Casado mantenía en esos momentos con sus más fieles colaboradores en la sede nacional de la calle Génova de Madrid, un cónclave que continúa y que apunta a que va para largo. Ayuso descartaba no obstante que no tiene intención de competir por el liderazgo estatal del partido y que sus intereses están en Madrid. Feijóo, por su parte, ha dicho este lunes que “hay que tomar decisiones”. “No serán fáciles, serán complejas, pero deben ser urgentes”, ha insistido. El presidente gallego, quien ya sonó en 2018 para postularse a las primarias aunque finalmente no lo hizo, ha descrito la situación actual del partido como de “colapso”.