La portada de mañana
Acceder
INVESTIGACIÓN | Cómo reclutaba Julio Iglesias a las empleadas domésticas
OPINIÓN | 'Por qué no denunciaron', por Ana Requena
El PP prepara el terreno para que Mazón deje el acta de diputado

La relación con el 15M avala a Alberto Garzón

Iñigo Sáenz de Ugarte

Infografías: Covadonga Fernández —

El diputado por Málaga ha tenido una llamativa irrupción en la política en su primera legislatura. Según el estudio, hay un factor, incluso más allá de sus intervenciones en el Congreso, que juega en su favor. Su participación en el “movimiento 15-M” es un valor positivo para un alto porcentaje de personas.

Es una forma de rejuvenecer la izquierda que encuentra bastante apoyo.

Su presencia en Twitter le da una mayor visibilidad que la que tienen muchos diputados. Le ha ayudado a que sea percibido como un político con motivación y compromiso. Esa mayor visibilidad obviamente también le acarrea críticas duras. Si los que le elogian destacan sus “opiniones coherentes” y ser “una alternativa joven de la izquierda”, al otro lado también están los que critican su “demagogia” y “populismo”.