Un médico palestino relata ante el juez “el gran daño” que causan Sidenor y el resto de empresas que colaboran con Israel

“Soy una de las miles de víctimas, he vivido en Gaza durante el genocidio y logré salir hace tres meses después de que declararan la supuesta tregua. He vivido todo, he venido a explicar todo lo que hemos vivido. Especialmente por esas empresas que están colaborando (con Israel) y para mostrar el gran daño que están causando (…)”. Éstas han sido las primeras palabras del médico palestino Refaat Alathamna al salir de su comparecencia ante el juez de la Audiencia Nacional Francisco de Jorge, que este lunes le había citado para escuchar su testimonio y decidir si admite su personación como víctima en el caso Sidenor, en el que se investiga tanto al presidente de esa metalúrgica vasca, José Antonio Jainaga, como a dos directivos por delitos de contrabando y participación por complicidad en un delito de lesa humanidad o de genocidio. 

El interrogatorio se ha extendido por 40 minutos, y a preguntas del juez ha explicado “el sufrimiento padecido durante dos años de bombardeos, pérdidas y destrucción”. “Vivía en el centro de Gaza, pero tuve muchos desplazamientos al sur y al norte, hasta doce veces. Yo soy médico y trabajaba en el Hospital Europeo, que fue saqueado y evacuado, y ahora ocupado bajo control de Israel. Como médico también he padecido mucha carga, con guardias pesadas. Ir al hospital era un peligro”, ha comentado. 

Para el abogado de la Asociación Comunitat Palestina de Catalunya-Terra Santa, David Aranda, que lleva el peso de la acusación, esta declaración servirá para clarificar “como se desarrolló el genocidio en Gaza y las condiciones materiales que sufrió Refaat y su familia”. Ha destacado, además, que “es la primera vez que una persona palestina que ha sufrido el genocidio declara ante un tribunal occidental” por los hechos sucedidos y considera que es “una primera piedra a nivel jurídico para otros futuros procesos que se puedan derivar”.

La Fiscalía, ausente

En este sentido, el letrado ha lamentado la actitud de la Fiscalía de la Audiencia Nacional, a la que ha echado en cara no sólo que recurriera esta declaración sino que además se haya ausentado de la misma. “El testimonio ha sido conmovedor y teníamos la esperanza de que la fiscal, tras escucharle, se pudiera retractar de sus propias palabras, no ha sido así”, ha añadido. 

Según la propia asociación, Refaat, que se formó en Bolivia y ejerció años la medicina en Argentina, se encuentra ahora tramitando el asilo en España, donde se trasladó junto a sus seis hijos y su mujer. Y con su declaración se pretende que pueda ostentar la condición de “agraviado” y apuntalar así la acusación contra los directivos de la metalúrgica por el delito de complicidad del genocidio. “Hay empresas que están colaborando (con Israel), muchas regalan armas y ayudan a pasar todo tipo de armamento a Israel, que es un estado genocida”, ha incidido.

En esta causa, el juez de la Audiencia Nacional Francisco de Jorge investiga si los directivos de Sidenor delinquieron al vender partidas de acero a la compañía Israel Military Industries (IMSI) con pleno conocimiento de que se trata de un fabricante de armas, tanto pesadas como ligeras, y de que el material vendido iba a ser utilizado para la fabricación de armamento.

Según apuntaba el magistrado en el auto por el que levantaba el secreto de las actuaciones, la venta de acero se habría llevado a cabo sin haber solicitado la correspondiente autorización del Gobierno y sin inscribirse en el registro correspondiente, tal y como consta en un oficio de la Comisaría General de Información del pasado 10 de septiembre de 2025.