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El PP centra las acusaciones sobre Begoña Gómez en Sánchez y su futura comparecencia en el Senado

Aitor Riveiro

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El PP ha amagado en las últimas semanas con citar a la comisión de investigación del Senado a la esposa del presidente del Gobierno, Begoña Gómez, por el supuesto tráfico de influencias que habría cometido en sus negocios empresariales. Alberto Núñez Feijóo advirtió a Pedro Sánchez en sede parlamentaria de la posibilidad de someter a un interrogatorio a su pareja. Hasta este miércoles. En sus respuestas a la comparecencia de Sánchez en el Congreso, Feijóo dio por seguro que su grupo llamará al jefe del Ejecutivo a comparecer en la Cámara Alta. El partido lo confirmó por la tarde. Pero el líder del PP dejó fuera de la ecuación a Gómez, pese a esgrimir su caso contra el presidente. No fue casualidad ni olvido, sino algo intencionado.

“Si vuelve a negarse a dar explicaciones habrá una investigación específica sobre los asuntos que afectan a su entorno más inmediato. Parlamentaria seguro, y judicial si hace falta también”. La frase la pronunció Feijóo el pasado mes de febrero. Fue la primera vez que el líder del PP apuntó que podría citar a Begoña Gómez a la comisión de investigación del Senado. Incluso dejó abierta la puerta a acudir a los tribunales ante las informaciones que apuntan a que la esposa del presidente pudo interceder con el Gobierno a favor de empresas con las que ella tenía negocios.

En otra entrevista, también en abril, Feijóo dijo: “No me gusta llamar a la mujer del presidente. No se lo oculto, no me gusta, no es mi forma de hacer política, no es mi estilo. Pero es evidente que el presidente del Gobierno tiene que dar explicaciones a los españoles. Y si no las da, nosotros adoptaremos la decisión que consideremos más oportuna”.

Desde entonces, Feijóo y el PP han jugado siempre a la ambigüedad con una posibilidad inédita en España: interrogar en sede parlamentaria a la pareja de la persona la frente del Gobierno del país. Antes ya le había espetado a Sánchez, también en el Congreso: “Allá usted. Seguro que en su casa no están muy contentos con lo que acaba de decidir. Allá usted”.

Fue la respuesta de Feijóo a las palabras del presidente sobre Isabel Díaz Ayuso y los delitos fiscales que su pareja ha reconocido haber cometido. Desde entonces, el PP solo había aumentado la presión sobre Gómez, conscientes de que es uno de los puntos débiles de Sánchez, como quedó demostrado cuando un juez abrió diligencias tras una denuncia de Manos Limpias. Fue cuando el líder socialista anunció un “retiro” para “reflexionar” sobre su futuro.

La decisión de Sánchez no hizo que el PP bajara la presión sobre Gómez, todo lo contrario. Todos sus portavoces, el del partido, Borja Sémper, el del Congreso, Miguel Tellado, y la del Senado, Alicia García, han incidido una y otra vez en los “problemas judiciales” del “entorno de Sánchez”. Y en ningún momento han descartado en público la posibilidad de citar a Gómez. La presión aumentó cuando el juez de Madrid abrió la investigación contra la esposa del presidente, que Sánchez calificó directamente de 'lawfare'.

Pero los acontecimientos han provocado que el PP salga del terreno de la hipótesis y aterrice sus amenazas, en un contexto preelectoral en el que los de Feijóo han denunciado una “polarización” entre el PSOE y Vox que les ha cogido en medio, una “pinza” que, según a quién se le pregunte en el partido, es ventajoso o un riesgo. O ambas cosas a la vez.

Primero fue la visita del presidente de Argentina, Javier Milei, a un acto organizado por Vox en el que calificó de “corrupta” a Begoña Gómez. Las palabras del mandatario sudamericano, precedidas de otras del ministro Óscar Puente en las que acusó a Milei de “consumir sustancias”, han motivado una crisis diplomática que ha escalado hasta que España ha retirado a su embajadora en Buenos Aires.

El PP ha criticado con dureza la reacción del Gobierno. Pero a la crisis abierta por Milei se ha sumado el informe de la Guardia Civil que exonera de responsabilidad penal a Begoña Gómez. Un informe que Miguel Tellado despreció este martes en una rueda de prensa, pero que rebaja las sospechas sobre la esposa del presidente.

Ni parlamentaria... ni judicial

En estas circunstancias se celebró este miércoles una comparecencia extraordinaria de Sánchez en la que el jefe del Ejecutivo anunció el reconocimiento del Estado palestino. El presidente también abordó otros asuntos, como las pesquisas abiertas contra su esposa. Pese al informe de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, el magistrado ha llamado a declarar como testigos a seis empresarios relacionados con Gómez.

Feijóo arremetió con dureza contra Sánchez, pero rebajó el tono sobre su esposa. Y, además, lanzó nuevamente la amenaza de la citación en la comisión de investigación, aunque centrada en exclusiva en el presidente. “Aquí hay al menos 100 preguntas trasladadas por mi grupo a usted”, le dijo, en referencia a un documento que el PP presentó, pero que no llego a registrar por vía parlamentaria. “Responda y créame”, continuó: “O lo hace hoy en el Congreso o lo hará en el Senado. No tenga usted ninguna duda. Lo hará obligado en el Senado”.

Las palabras de Feijóo, sobre todo la referencia a la obligatoriedad de la comparecencia, dejaban pocas dudas sobre la estrategia del PP. Solo hay una forma de “obligar” a que el presidente acuda el día y la hora que el partido de Feijóo quiera: en la comisión de investigación. Este formato parlamentario obliga a los citados a acudir, mientras que la petición para acudir al Pleno depende de cuándo quiera cumplirla el jefe del Ejecutivo.

Pese a ello, el PP no quiso confirmar durante la mañana cuál era su plan. Eso sí, diferentes dirigentes consultados por elDiario.es hicieron hincapié en que Feijóo había querido poner el foco en Sánchez y dejar claro que la petición de comparecencia se refería exclusivamente a Sánchez.

Pero las fuentes consultadas también quisieron dejar claro que el PP descarta, al menos de momento, la vía judicial contra Gómez. Pese a las palabras de Feijóo en abril, el líder de la oposición prefiere poner el foco en su rival, no en su esposa. Queda pendiente de resolverse si el PP acudirá a los tribunales para impugnar el informe que hizo la Oficina de Conflicto de Intereses del Gobierno precisamente sobre las actuaciones de Sánchez en relación con los negocios de su esposa. Pero ella está al margen, al menos judicialmente.

El líder del PP reiteró su advertencia en la sesión de control inmediatamente posterior a la comparecencia. Y por la tarde llegó la confirmación del PP. En una nota remitida a los periodistas en la que acusó al presidente de “hurtar” las explicaciones que le han reclamado en la comparecencia del Congreso, el partido de Feijóo confirmó que Sánchez “comparecerá en la comisión de investigación del Senado”. ¿Cuándo? No se sabe. “La fecha de la comparecencia la fijaremos en el momento oportuno. Aún no está decidida”, apuntó el PP. “La citación al presidente del Gobierno no excluye cualquier otra iniciativa parlamentaria que consideremos oportuna”, zanjó.

¿Qué opciones hay? La Mesa de la comisión se reunirá el próximo lunes para decidir sus próximos trabajos, entre ellos las comparecencias que puedan solicitar. Pero el PP tiene que registrarla antes, ya que Sánchez no estaba en el primer listado que presentó el partido. Y eso tendría que ocurrir este mismo viernes, según las fuentes consultadas por este medio.

Ocurra cuando ocurra, sí parece que el PP ha decidido dejar a Begoña Gómez al margen. En las últimas semanas, desde el PP se explicaba en 'off the record' (es decir, sin poder citarlo directamente) que no tenían intención de convocar a la esposa de Sánchez, mientras en público se decía lo contrario. Llegado el momento de tomar la decisión, Feijóo ha optado por no cruzar la línea que supondría llamar a la pareja del jefe del Ejecutivo. Al menos por ahora.