Un testigo, amigo de la familia Ábalos, afirma que la UCO falló al interpretar una conversación que se le atribuye

11:50 h

Manuel Pérez Villariño, que se ha autodenominado como un referente en el alquiler turístico vacacional, ha explicado ante el Tribunal Supremo que la familia del ministro José Luis Ábalos, al que conocía desde que el investigado fuera diputado por Valencia, le preguntó en un momento dado si el chalé marbellí de La Alcaidesa encajaba para ser subarrendado para turistas, y él lo desaconsejó porque estaba fuera de mercado. Esa casa, según la investigación, fue una dádiva que recibió el ministro por sus gestiones para que una mercantil denominada Villafuel se hiciera con una licencia de operadora.

Pérez Villariño ha añadido, no obstante, que en ningún momento llegó a ver el contrato que firmó Ábalos para el alquiler con opción a compra de ese chalé y solo inició el estudio de viabilidad y rentabilidad de un posible alquiler vacacional de esa propiedad. Pero el asunto lo dejó rápido porque el hijo del exministro, Víctor Ábalos, le advirtió de que el contrato no permitía el subarriendo.

Con todo, si por algo ha destacado este testigo, el segundo de esta jornada del juicio en el Supremo, ha sido por afear a la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil que fallara al interpretar una conversación que mantuvo él con el asesor ministerial Koldo García. Ha enfatizado que cuando el asesor de Ábalos le dio las “gracias por la casa” no se refería a La Alcaidesa sino a una gestión que realizó para buscarle un apartamento porque quería veranear con al familia en Marbella. Y sobre el trato cercano que demostró con él en esa conversación, ha explicado que es el habitual que da a sus clientes.

Escribe Javier Lillo