El fenómeno 'curis' de TikTok, de broma de instituto a delito: “Si el alumno no asume sus responsabilidades, lo harán sus tutores”
Empezaron como una broma, pero, las cosas de internet y el supuesto anonimato (nunca lo es), han acabado en ciberacoso y en comisarías de toda España. Los llamados curis son perfiles de TikTok que nacieron para relatar, supuestamente, la vida cotidiana en un centro educativo en clave de humor, con los códigos que utiliza la juventud en internet, en ocasiones hasta utilizan el logotipo del centro. Pero algunos de ellos han traspasado los límites del humor aceptable para difamar y/o humillar a alumnado o profesorado concreto. De reírse de que los baños sean territorio para utilizar el móvil o de cómo según suena el timbre del recreo afloran los vapers se ha pasado a insinuar que un docente tiene relaciones con una estudiante (por ejemplo).
El fenómeno se ha expandido como una mancha de aceite y por toda España se registran denuncias ante las fuerzas de seguridad del Estado. La Policía considera el asunto lo suficientemente grave como para haber emitido un comunicado explicando los peligros de este fenómeno. “Las burlas sobre el aspecto físico, la difusión de rumores o los montajes vejatorios pueden exponer a la persona afectada ante su entorno escolar. Este tipo de contenido, aunque se utilice una caricatura, un apodo o una referencia a una clase, puede permitir que sus compañeros la reconozcan aunque no aparezcan su fotografía o su nombre completo”, advierte la nota. “En función de su gravedad y de las circunstancias de cada caso, estas conductas pueden constituir delitos contra la integridad moral o injurias graves, entre otros, así como responsabilidades civiles. El uso de dibujos o la presentación de una publicación como una broma no impiden que se valore su contenido y el daño causado aunque se realice desde un perfil anónimo”.
La Rioja, Castellón, Murcia, Aragón, Málaga, Palma, Pontevedra... “Todos los institutos las sufren”, explica un director de Castellón con la experiencia de haberlo vivido en sus carnes. Para este docente es solo una forma nueva de algo que ha pasado toda la vida, sostiene, con la agravante actual de que todo se viraliza muy rápido.
Los centros tratan de parar el fenómeno. En La Rioja ha sucedido al menos en el IES Francisco Tomás y Valiente de Fuenmayor y en el IES Rey Don García de Nájera. La directora del primero trató de hablar con la persona que llevaba la cuenta, pero como no funcionó se continuó por la vía legal. “Son insinuaciones que ponen en entredicho la integridad persona y profesional de un docente de nuestro centro, sugiriendo comportamiento de naturaleza inapropiada hacia alumnas”, lamentaba Mónica Anguiano.
La escena se ha repetido estos últimos días también en decenas de institutos murcianos. Los equipos directivos han recorrido las aulas de numerosos centros para advertir a los alumnos de qué son estas cuentas curi, alertarles de que este tipo de ciberacoso no quedará impune y que puede acarrear consecuencias disciplinarias y legales. En algunos institutos están advirtiendo de que solo seguir estas cuentas podrá ser motivo de sanción.
Varias cuentas de TikTok vinculadas a alumnos de un centro de Lorca y los institutos Miguel de Cervantes, en Murcia, y Marqués de los Vélez, en El Palmar, están siendo investigadas por la Policía Nacional por publicaciones que ridiculizan a docentes. Son casos en los que los alumnos parodian a sus profesores y difunden contenidos humillantes sobre ellos. En una de estas cuentas, @Curis_Miguel_de_Cervantino, se publicaron mensajes que cuestionaban la actuación de varias profesoras, a las que se acusaba de favoritismo, y contenían comentarios despectivos y vejatorios hacia ellas.
“Nos ha pillado por sorpresa, es algo que desconocíamos y que no habíamos visto hasta este curso”, cuenta a elDiario.es Isabel Saturno, presidenta de la Asociación de Directivos de Centros Educativos Públicos de Educación Secundaria (ADES) de la Región de Murcia. Saturno explica que “hemos informado a los alumnos y a sus padres a través de cartas y avisos en nuestras redes sociales para que quede claro que si el alumno no asume sus responsabilidades, lo harán sus tutores”. Para la presidenta de ADES, “es una vuelta más en el ciberacoso, otro escalón, y en orientación también vamos a trabajarlo”.
Ante el incremento de cuentas de este tipo, el Observatorio para la Mejora de la Convivencia Escolar de la Región de Murcia remitió la semana pasada una comunicación a todos los centros educativos con pautas concretas de actuación, como hizo la Consejería de Educación de Aragón. Los protocolos, similares a los que propone la policía en su comunicado, piden documentar y custodiar las evidencias, comunicarlo a las autoridades educativas y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, denunciar ante la red social que lo acoja y acompañar a la víctima.
La Consejería de Educación de la Generalitat Valenciana recuerda que hay un decreto aprobado que tipifica como faltas graves las agresiones, amenazas, injurias u ofensas al profesorado en el ejercicio de sus funciones, así como las conductas de acoso y ciberacoso y la difusión no autorizada de imágenes o contenidos que vulneren los derechos de cualquier miembro de la comunidad educativa, según informa la Cadena Ser.
El director de Castellón le augura poca vida al fenómeno. “Pasó con Tuenti (una red social que cerró en 2016), luego los informes de Instagram, los memes en Twitter (ahora X)... Se viraliza, pero en dos semanas nadie hablará de ello. Solo sirve para hacernos perder el tiempo con denuncias”, cierra.