Los médicos avanzan un “conflicto permanente” y planean nuevos paros por el Estatuto Marco
La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) ha anunciado este martes una nueva estrategia frente al Estatuto Marco, aprobado la semana pasada en Consejo de Ministros y que inicia ahora su trámite parlamentario. La organización ha planteado un escenario de “conflicto permanente” en los próximos meses, hasta que sus reivindicaciones se incorporen al texto que Sanidad pactó con los sindicatos del ámbito de negociación —donde los sindicatos médicos no están represetados— en diciembre.
El Comité de Huelga —donde están presentes otros sindicatos, como Metges de Catalunya, Amyts, el Sindicato Médico de Euskadi, el Andaluz y O'Mega— había amenazado antes del verano con un paro indefinido en septiembre, tras los semanales que habían sido convocados cada mes desde enero.
Cómo serán esos paros, no obstante, está todavía en el aire y será el Comité, quien “tomará sus decisiones sobre las próximas acciones por unanimidad, para recordar que un Estatuto Marco que afectará directamete al futuro profesional de casi 200.000 facultativos no puede aprobarse sin contar con el respaldo de la profesión médica y de las organizaciones que la representan”, indican la CESM en un comunicado, en el que apelan por la “unidad de acción”.
La Confederación ha avanzado también su intención de abrir una ronda de contactos con todos los partidos políticos con representación parlamentaria dentro de ese “conflicto permanente”, con el objetivo de que no apoyen la tramitación del Estatuto Marco. Pedirán, indica, “que presenten una enmienda a la totalidad que fuerce una devolución del proyecto al Ministerio y una nueva negociación real que tenga en cuenta las reivindicaciones del colectivo médicos”.
Esas reivindicaciones pasan por un ámbito de negociación específico, una jornada ordinaria real de 35 horas, el reconomiento y la compensación del exceso de jornada, una reforma del sistema de guardias y una clasificación profesional “acorde al nivel de formación”. El Estatuto Marco reduce las guardias obligatorias de 24 a 17 horas y la jornada laboral máxima a 45 horas semanales.
Desde el Ministerio de Sanidad llevan meses insistiendo en que esas reivindicaciones corresponden a las comunidades autónomas, quienes tienen las competencias en este área. “Nosotros solo delimitamos el campo y las normas mínimas básicas y hemos puesto la pelota a jugar en la mejora de las condiciones laborales de los profesionales”, señalaba García en una reciente entrevista en elDiario.es.
De hecho, en los últimos meses los sindicatos médicos han ido alcanzando acuerdos con algunas consejerías en este sentido. Por ejemplo, en Andalucía, el Sindicato Médico Andaluz aseguró que el pacto con el Gobierno de Moreno Bonilla “ofrece respuesta a una de las principales demadas de movilización contra el Ministerio: la equiparación de la retribución de las guardias a la hora ordinaria y la revisión del modelo basado en su obligatoriedad”.
Ya entonces desde la organización andaluza consideraron que sería “difícilmente compatible” promover una huelga indefinida en Andalucía, pese al “conflicto abierto” con el Ministerio. De ahí esa llamada a la “unidad de acción” como “clave” por parte de CESM.
La CESM apunta que, además de con los grupos parlamentarios, buscará presionar en “todos aquellos ámbitos en los que exista capacidad de influencia y de decisión”, desde Europa hasta las comunidades autónomas, a quienes pedirán “pronunciamientos, resoluciones y compromisos jurídicos”. También explorarán la vía judicial para “denunciar aspectos del Estatuto Marco que vulneren la legislación nacional y europea”.