El brote de ébola que crecía en África mientras mirábamos hacia un barco en el Atlántico
Hola,
Hace un par de semanas, mientras desde Europa teníamos el foco puesto en un barco donde había surgido un brote de hantavirus, comenzaba a desatarse en el corazón de África una crisis sanitaria mucho más mortífera: la del ébola. La Organización Mundial de la Salud ha contabilizado más de 170 muertes sospechosas y unos 750 casos, aunque teme que el alcance sea “mucho mayor”.
El epicentro de la epidemia está en la provincia de Ituri, en la República Democrática del Congo. Esta región tiene una intensa actividad minera, con yacimientos de oro y coltán. En su interior viven murciélagos, los animales que transmiten el virus del ébola a las personas, que luego pueden transmitirlo entre humanos.
Además, la zona vive una gran inestabilidad. Allí se desarrolla un conflicto armado —con ataques terroristas a las minas, entre otros objetivos—, hay desplazamientos de población y el acceso a su débil sistema sanitario es complicado. Esto provoca que la población tarde más en acudir a los hospitales cuando enferma y es un factor que hace que el virus circule durante semanas sin ser detectado, me explicaba el epidemiólogo de Médicos Sin Fronteras, Manuel Albela en esta entrevista.
El virus que está causando esta epidemia es de la cepa bundibugyo. Es poco conocida, porque hasta la fecha solo había provocado otras dos crisis, en Uganda en 2007 y en Congo en 2012. Pero el principal quebradero de cabeza para las autoridades sanitarias es que no tiene tratamiento efectivo ni vacuna. Y no parece que esto sea algo que se vaya a resolver pronto.
La OMS está valorando varias opciones. La “más prometedora” es una vacuna que se ha probado en animales, pero no hay dosis disponibles para comenzar los ensayos clínicos con personas. Producirlas llevará entre seis y nueve meses. Además, la Organización ha recomendado valorar el uso de un antiviral experimental como posible tratamiento profiláctico para personas que hayan estado expuestas al virus.
Con un riesgo “muy alto” por el brote, los expertos temen que el virus se propague más allá de la República Democrática del Congo, donde hospitales y centros de salud ya están saturados. De hecho, se ha detectado algún caso en Uganda, mientras Ruanda ha prohibido la entrada al país de extranjeros que hayan estado en Congo en los 30 días previos.
Ojalá pueda contarte pronto que el brote está contenido, pero de momento parece que va para largo. Me quedo con una frase del epidemiólogo de Médicos Sin Fronteras: “Nos preparamos para lo peor, esperando lo mejor”.
Receta rápida
- Un avance. Sanidad ha aprobado la ampliación de los cribados de cáncer de mama a mujeres de entre 45 y 74 años. Hasta ahora, la norma general incluía de 50 a 69 años, aunque algunas comunidades ya habían ampliado sus pruebas. El plazo para que los nuevos grupos de edad tengan una cobertura cercana al 100% es de un máximo de seis años.
- Un conflicto. El del Ministerio con los sindicatos médicos, que se alarga ya durante meses. El motivo es que estas organizaciones no están de acuerdo con el nuevo estatuto marco, que Mónica García negoció con los sindicatos que están presentes en la mesa general —a los que han votado los trabajadores, médicos y no médicos—. Esta ha sido la cuarta semana de huelga en lo que va de año, sin que haya habido conversaciones para desatascar el conflicto.
- Una cuarentena. Que podrá ser domiciliaria. Al menos, la última parte. El nuevo protocolo para los españoles que permanecen ingresados en el hospital militar Gómez Ulla y que están dando negativo en hantavirus podrán volver a sus casas y realizar allí el final de la cuarentena a partir del día 28 desde que bajaron del barco. La vivienda, eso sí, debe tener algunas condiciones, como que dispongan de una habitación ventilada para ellos solos.
¿Un dentista neandertal?
Me ha llamado la atención este tema de mi compañero Antonio Martínez Ron. Un grupo de investigadoras rusas afirman haber encontrado la primera prueba de un tratamiento dental para eliminar el dolor... hace 60.000 años.
Según un artículo, publicado hace unos días, las investigadoras han analizado un molar procedente de la cueva de Chagryskaya, en Rusia, en el que descubrieron un orificio profundo en el centro, que se extiende hasta la cavidad pulpar. Esto les llevó a pensar en una posible intervención con una de las herramientas con punta de piedra halladas en la misma cueva.
Te recomiendo que te leas todo el artículo, porque es muy interesante.
Con esto me despido por hoy. Muchas gracias por llegar hasta aquí.
Buena semana y ¡salud!