La trampa de la 'excelencia': más dinero para becas pero menos beneficiarios

Ya el viernes el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, había adelantado como una de las principales (y buenas) noticias dentro de los Presupuestos de 2014 el aumento del 21,5% en el capítulo de becas. Un dinero, 1.448,15 millones de euros, destinado a “garantizar que quienes tienen el talento y la voluntad de estudiar más allá de las etapas obligatorias y gratuitas puedan hacerlo al margen de sus circunstancias socioeconómicas”, de acuerdo con el texto presentado ayer en el Congreso. Son 246,3 millones más que en el ejercicio anterior. Aunque hay que tener en cuenta que en 2013 esta partida había bajado en 134 millones.

En cualquier caso, una mayor dotación no quiere decir necesariamente que vaya a haber más becarios. Lo del “talento y la voluntad” de la redacción encierra una complicada realidad para muchos estudiantes: el endurecimiento de los requisitos para obtener y conservar las ayudas. A partir de este curso, para optar a una beca universitaria se debe tener una nota de 6,5 en Bachillerato y aprobar el 100% de los créditos para renovarla el curso siguiente, salvo para las enseñanzas técnicas, en las que basta con el 85% de los créditos. Se exige un 5,5 para las ayudas en Formación Profesional de Grado Superior, y un 6,5 o 7 para los máster. Incluso para conseguir la exención de tasas hace falta un 5,5 de nota.

El curso pasado ya hubo menos becarios

En el curso anterior, el primero en el que se estableció una nota mínima (aunque era más baja, de 5,5) para obtener ayudas, hubo 24.520 becarios menos. Pero este año (y en lo sucesivo) la situación se complica aún más, porque se incorporan las cuantías variables. El nuevo decreto regulador incorpora una fórmula matemática que combina el rendimiento académico con la renta familiar para determinar el monto final de la beca, de manera que los más beneficiados son los mejores expedientes con peor situación económica.

El decreto establece una parte fija por condiciones de renta y cambio de residencia (dotadas con 1.500 euros cada una) y una variable en función de los ingresos familiares, rendimiento académico y número de becarios. Ese texto especifica un mínimo para la parte variable: 60 euros. Pero, en principio, no determina un máximo. Simplemente dice que se calcula en función de los ingresos, el rendimiento académico y el número de becarios. Así que podría haber becas que duplicaran las actuales. Según algunos cálculos, podrían superar los 10.000 euros por alumno.

Pero el decreto del 2 de agosto sobre becas también dice que en cada curso “podrían fijarse importes mínimos y máximos”. Esto abre un segundo escenario: el de que se ponga un tope a la asignación de cada becario, y al haber pocos, sobre el dinero asignado a esta partida. Que no haya, en el argumento del ministro José Ignacio Wert, estudiantes que hayan hecho el esfuerzo que se les exige para compensar a su vez el esfuerzo que hace el Estado al financiar la educación y las becas. “Dar más a quien menos tiene; y más, a quién más se esfuerza” es el lema del ministro.

Bajan las becas Erasmus

Los que bajan sin matices son los programas Erasmus -de movilidad de estudiantes en universidades europeas- y Séneca -entre universidades españolas-. Vuelven a sufrir una reducción, y en dos ejercicios acumulan una caída de más del 38%. En los PGE de 2013 se recortaron a la mitad, hasta los 21,7 millones; y en el ejercicio 2014 caen un 16,5% más y se quedan en 18,1 millones.

Pero la partida que más sufre es la de Servicios complementarios de la enseñanza. Tendrá en 2014 un 71,8% menos. Pasa de 25,8 a 7,28 millones. De este apartado se esfuman los 18,5 millones del programa de cobertura de libros de texto que ya señalaba el informe Datos y cifras. Curso Escolar 2012-2013. En este informe ya figuran 578.549 beneficiarios menos de ayudas, la mayoría para la compra de libros.

Además, la tan promocionada Formación Profesional, la gran apuesta de la nueva Ley de Educación, ve reducido su presupuesto en 2014. La partida para Educación Secundaria, Formación Profesional y Escuelas Oficiales de Idiomas desciende un 7%. Pasa de 108,49 millones a 100,93 millones de euros.

El presupuesto total destinado a Educación, de 2.150 millones de euros, aunque sube más de un 10%, sigue siendo sustancialmente inferior al de 2010, que sumaba 3.092 millones.