La rama europea de la Organización Mundial de la Salud ha asegurado este martes que el mundo todavía “está lejos” de poder tratar la COVID-19 como una enfermedad “endémica”, un fenómeno habitual en los virus de la gripe. El director regional, Hans Kluge, ha insistido en que “todavía estamos en medio de la gestión de la pandemia” y ha pedido prudencia a la hora de hacer predicciones de futuro.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, confirmó este lunes que las autoridades sanitarias están trabajando en un nuevo sistema para “ir evaluando la evolución del coronavirus hacia una enfermedad endémica” y se mostró partidario de abrir “ese debate a nivel técnico y europeo”.
Cuestionada específicamente a raíz de estas declaraciones sobre si la OMS lo está debatiendo también, Catherine Smallwood, responsable de emergencias, ha dejado claro que aún existe una enorme incertidumbre y ha explicado que para poder calificar la COVID-19 como endémica se requiere “una circulación estable del virus a niveles predecibles”, un punto al que aún no se ha llegado porque sigue “evolucionando con bastante rapidez”.
“Todavía tenemos un virus que evoluciona con bastante rapidez y que plantea retos bastante nuevos, así que ciertamente no estamos en el punto de poder llamarlo endémico”, ha dicho Smallwood. “Puede que se convierta en endémico a su debido tiempo”, lo que “dependerá, por supuesto, de cómo respondamos a él y de la vacunación generalizada”. “Por el momento no se cumplen las condiciones para la endemicidad, el virus no circula a un ritmo estable de transmisión y todavía hay mucha imprevisibilidad”, ha zanjado.