El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla (PRC), ha dicho que le “preocupa muchísimo” el retraso que se está produciendo en las últimas semanas en la llegada de vacunas contra la COVID-19, pero ha asegurado que son su “gran esperanza” para que, junto a las medidas “tan duras” que se han tomado frente al virus, se pueda tener un verano “cuasi normal”.
Revilla ha hecho estas declaraciones a preguntas de la prensa después de que Moderna “nos haya dado otro disgusto recortando el 50%” de los envíos de vacunas, lo que se suma a los retrasos en las entregas de Pfizer que se dieron en el mes de enero.
Por eso, el presidente tiene la “esperanza” puesta en la vacuna de Janssen, que se está testando en el Hospital Valdecilla, y en “alguna otra más” cuyo uso espera que se apruebe en el mes de marzo. De este modo, habría “cuatro o cinco” firmas que permitirían alcanzar el objetivo marcado por los gobiernos central y regional de llegar a junio con un 70 por ciento de la población vacunada.
Informa Europa Press.