Castilla y León y Madrid intentarán declarar la estación de esquí de Navacerrada Bien de Interés Cultural (BIC) para evitar el cierre de la estación después de que el Gobierno de España solicitara desmantelar tres pistas de esquí por su impacto ambiental, situación ante la que la empresa concesionaria prefiere cerrar porque sostiene que no le sale rentable. Las bajadas afectadas son el Telégrafo, el Escaparate y el Bosque, que discurren por zonas de especial protección y lindan con el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, y su concesión de 25 años ha expirado, por lo que Parques Nacionales recuperará los terrenos. La presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha comunicado este plan en una rueda de prensa de ambos presidentes autonómicos, que han acudido a Cercedilla (Madrid) para reunirse con los empresarios y usuarios afectados por esta medida.
Para Ayuso, esta decisión se toma contra dos comunidades autónomas “de distinto signo político” que son “contrapunto a las políticas que se efectúan en el gobierno de España”. La presidenta madrileña ha reclamado a Pedro Sánchez que “rectifique” y ha afeado que se “ataque” a las personas que esquían en Navacerrada por un precio “muy asequible”.
Por Alba Camazón.