El 31% de los más de 13.300 fallecidos hasta ahora por la COVID-19 en Austria vivían en residencias de ancianos o para personas discapacitadas.
La incidencia fue especialmente fuerte a finales de 2020, cuando representaron casi la mitad de todas la víctimas. Los datos, facilitados por el Ministerio de Sanidad, señalan que en ese año el 42% de todos los fallecidos por la enfermedad fueron residentes de asilos. Entre noviembre de 2020 y enero del año siguiente, ese porcentaje llegó a subir al 45%.
Aunque el impacto de la COVID en las residencias disminuyó en 2021, casi uno de cada cuatro fallecidos ese año vivía en esos centros.
Con información de EFE.