Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, se ha referido a los datos aparecidos hoy en los informes de vigilancia de exceso de mortalidad MoMo que elabora el Instituto de Salud Carlos III, y que esta semana reportan 12.000 personas fallecidas de más de las que contabilizaban hasta ahora. Simón ha explicado que ya sabían que “los datos de los registros civiles que se van introduciendo” llegan en algunos casos “de forma automática” pero en otros “progresivamente”. Y este retraso en la notificación, que según el informe MoMo ha alcanzado los 35 días, se ha debido entre otras cosas “a un periodo de reducción del trabajo presencial” que ha contribuido al colapso de los registros civiles, de donde toman información los técnicos del Instituto. El exceso de muerte en relación con lo esperado para el periodo de febrero a mayo es de más de 42.000 personas más, con el nuevo cómputo.
Simón ha señalado que las estadísticas oficiales hablan de casi 28.000 fallecidos por coronavirus, con diagnóstico confirmado. Esa diferencia de casi 15.000 víctimas puede deberse a múltiples causas: “Algunos fallecidos por coronavirus han podido fallecer sin ser diagnosticados, igual que algunos a los que se les achaca una muerte por coronavirus, por sintomatología compatible, no habrán fallecido por esto”. Entre esos 15.000 fallecidos de diferencia puede haber también víctimas mortales indirectas de la pandemia.
“Una parte de ellos puede deberse a no haber acudido a tiempo a los hospitales”, ha dicho, “por miedo” o no haber sido atendidos del todo correctamente “por la saturación”. También puede deberse a “situaciones muy complicadas” de las que “todos hemos sido testigos” y que se han dado en residencias. En todo caso, Simón ha dicho que le gustaría que el luto oficial en España, que ha comenzado este miércoles, no sea solo por las personas diagnosticadas, sino también por las defunciones durante la pandemia de personas en estas circunstancias.
Escribe Belén Remacha.