Convivir más tiempo con tu gato mejora tu estado de ánimo según un estudio

Los investigadores analizaron durante un mes a 29 gatos y 19 propietarios para estudiar cómo influyen la convivencia y las interacciones cotidianas en el bienestar emocional

Miguel Jorge

19 de octubre de 2026 17:00 h

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La convivencia con un gato puede estar relacionada con una mejora del bienestar emocional de sus propietarios, pero el efecto no depende necesariamente de tener una mascota en el domicilio. La proximidad física y la calidad de la relación entre el animal y la persona podrían desempeñar un papel importante en esa conexión. Así lo apunta un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Kioto, en Japón, que analiza cómo interactúan los gatos y sus dueños en la vida cotidiana.

La investigación, publicada en la revista científica iScience, parte de una cuestión que lleva tiempo generando resultados contradictorios: si convivir con un gato aporta beneficios para la salud e influye en el estado de ánimo o si estos dependen de otros factores. Para profundizar, el equipo científico examinó durante un mes la convivencia de 29 gatos y 19 propietarios, con el objetivo de estudiar la relación entre las interacciones diarias, las hormonas y el bienestar emocional.

Los investigadores utilizaron diferentes métodos de análisis. Recogieron muestras de orina para medir los niveles de oxitocina y cortisol, dos hormonas relacionadas, respectivamente, con los vínculos sociales y la respuesta al estrés. También colocaron pequeños dispositivos Bluetooth de baja energía en los collares de los gatos para registrar la proximidad física entre ambas partes. A estos últimos les realizaron cuestionarios sobre su estado de ánimo y observaron el comportamiento de los felinos tanto con sus dueños como con personas desconocidas.

La oxitocina y el cortisol, claves en el vínculo

Los resultados mostraron una correlación positiva entre los niveles de oxitocina de los gatos y los de sus propietarios. Esta hormona participa en la formación de vínculos sociales y está relacionada con las relaciones afectivas entre personas. El equipo también observó que los gatos con concentraciones más elevadas de oxitocina tendían a convivir con propietarios que presentaban niveles más bajos de cortisol y menos sentimientos negativos.

El estudio, publicado en iScience, encuentra asociaciones entre la oxitocina de los felinos, los niveles de estrés de sus dueños y el contacto físico diario, aunque no demuestra causalidad

Uno de los aspectos destacados es que los niveles de oxitocina de los felinos mostraron una relación más estrecha con los estados de ánimo negativos de sus propietarios que los niveles de esta hormona registrados en las propias personas. Este resultado apunta a una posible conexión entre el estado fisiológico de los animales y el bienestar emocional de quienes conviven con ellos, aunque todavía no permite determinar cómo se produce esa relación.

La investigación también encontró que los estados de ánimo positivos de los propietarios estaban relacionados con el grado de proximidad física cotidiana con sus gatos. En cambio, el tiempo que llevaban conviviendo con los animales no mostró esa misma relación. Es decir, los resultados sugieren que la cercanía podría ser más relevante para el bienestar emocional que la duración total de la convivencia.

La autora principal de correspondencia del estudio, Saho Takagi, relacionó estos resultados con una experiencia habitual entre quienes tienen gatos. “Creo que muchos propietarios de gatos conocen bien esa sensación de bienestar y tranquilidad que experimentan cuando su gato se sube a su regazo en busca de cariño, empiezan a acariciarlo y el animal comienza a ronronear plácidamente”, explicó. Takagi añadió que esa sensación podría reflejarse, al menos en parte, en la conexión hormonal entre los animales y sus propietarios, especialmente a través de la oxitocina.

Un vínculo que todavía necesita más investigación

Los resultados ofrecen una posible explicación a las diferencias entre estudios anteriores sobre los efectos de convivir con gatos. En lugar de atribuir los posibles beneficios exclusivamente a la presencia de una mascota, los investigadores plantean que es necesario considerar cómo se relacionan las personas con sus animales y cuánto contacto mantienen en su vida cotidiana.

Pese a ello, el estudio cuenta con varias limitaciones, ya que sus resultados muestran asociaciones, pero no demuestran que la proximidad física con un gato provoque directamente una mejora del estado de ánimo. Tampoco permiten concluir que todos los propietarios experimenten los mismos efectos.

Para establecer una relación de causa y efecto sería necesario realizar nuevas investigaciones que permitan comprender mejor cómo influyen las interacciones diarias en las respuestas hormonales y emocionales de cada parte. El equipo de la Universidad de Kioto plantea profundizar en el futuro en la forma en que los gatos y los seres humanos se retroalimentan a través de su convivencia.

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