Miles de perros esperan pacientemente en refugios o asociaciones a que alguna familia se interese por ellos y le den la vida que merecen, disfrutando en un hogar y recibiendo cariño las 24 horas del día. Dentro de esa frustrante espera, no todos los peludos corren la misma suerte porque, en la elección del can, desgraciadamente para los voluntarios, influyen factores determinantes como la raza, la edad y el estado de salud.
Normalmente, siempre salen perdiendo aquellos perros mayores, porque arrastran traumas o malas experiencias previas o porque podrán estar menos tiempo en la familia. De ahí, que muchos elijan o busquen cachorros, también por la experiencia de educarlos desde cero, aunque sea una tarea compleja y que requiere tiempo y dedicación.
Por eso, los cheniles de las protectoras suelen estar copados por peludos de mayor edad, que terminan convirtiéndose en “invisibles” para los potenciales adoptantes. Eso es precisamente lo que no quieren que le pase a Irma, una grandullona de 35 kilos de peso y 5 años de edad que está bajo el cuidado de Sociedad Protectora de Animales y Plantas de Málaga.
“Ojalá no se convierta en una perrita invisible y alguna familia pronto se enamore de ella. Ojalá pase el invierno calentita en un hogar. Ojalá le den tantos mimos, como a ella le gusta”, explican sus cuidadores a través de una publicación en sus redes sociales con la que intentan dar visibilidad a su caso.
Un futuro por construir
Poco se sabe del pasado de Irma, porque procede del zoosanitario y su historia se ha perdido por el camino. Desde Sociedad Protectora de Animales y Plantas de Málaga prefieren centrarse en su presente: “Es una perrita preciosa que pasea de maravilla. Es de estas perritas tranquilas que se toman su tiempo para olisquear y que puedes pasear con la seguridad de que vas a pasar un ratito superagradable”.
Además, aseguran que es muy cariñosa y le encanta recibir mimos. Prueba de ello, sostienen, son los ojitos que pone cada vez que alguien pasa por al lado del chenil donde vive. No solo se lleva bien con las personas, sino que también es sociable con otros perros. De hecho, actualmente, comparte chenil con otro.
Aquellos interesados en adoptar a Irma tienen que escribir un correo a la siguiente dirección: geriatrico@protectoramalaga.com. A partir de ahí, detallan, se iniciará un proceso que podría terminar con una nueva familia para la peluda, aunque esta solo puede ser adoptada si se reside en la provincia de Málaga. “Podrías ser tú la familia que le dé un huequito a esta grandullona”, termina el personal de esta asociación, que añade que ella “está esperando” su oportunidad.