China lanzará un sistema operativo nacional basado en Ubuntu

El acuerdo que Canonical ha alcanzado con China queda reflejado en el anuncio de una nueva arquitectura de referencia para sistemas operativos en el territorio nacional, por parte del China Software and Integrated Chip Promotions Centre (CSIP), dependiente del Ministerio de Industria y Tecnología de la Información de este país.

Canonical también se ha asociado con la Universidad Nacional de Tecnología de Defensa (NUDT, por sus siglas en inglés) para crear el CCN Open Source Inovation Joint Lab, que tendrá su sede en Pekín. Contará con ingenieros de las dos organizaciones para contribuir al desarrollo de Ubuntu Kylin, la versión de la plataforma adaptada a los usuarios chinos, cuyo lanzamiento está previsto para abril.

La creación de Ubuntu Kylin se enmarca dentro de un plan de cinco años del gobierno chino para promover el software de código abierto y acelerar su crecimiento en el país. Por otra parte, el anuncio tiene la intención de crear una alternativa nacional, adaptada a los usuarios locales, para dejar de depender de los sistemas operativos extranjeros.

La plataforma incluirá características y aplicaciones especialmente destinadas al mercado nacional, más allá de la adaptación de los recursos a la lengua china. Tendrá cabida el calendario chino y estará integrada la búsqueda entre los servicios populares de música locales. En el futuro, se quiere introducir los mapas de Baidu y el servicio de comercio electrónico Taobao, así como capacidad para realizar transacciones, en asociación con los bancos chinos.

También se ofrecerá información a tiempo real sobre los trayectos de trenes y aviones. Ubuntu Kylin colaborará con WPS, la suite de productividad más popular en China. Una plataforma para la edición de imagen y sistema de gestión de herramientas verán igualmente la luz, pudiendo ser incorporado en otras versiones de Ubuntu. En el futuro se espera que el sistema dé el salto a la nube.

“Esta colaboración traerá inversión y participación local para asegurar que la plataforma es relevante para el mercado chino, y la estrecha coordinación con el proyecto global de Ubuntu asegurará que resulte familiar a los vendedores de software y de hardware, así como útil para exportar productos construidos por las compañías chinas”, ha declarado Jane Silber, CEO de Canonical.

La simbiosis entre China y Canonical

Con este movimiento China pretende librarse de la dependencia que su mercado tiene de los sistemas operativos extranjeros. Windows (principalmente las versiones XP y 7) acapara más de un 95% del mercado de los ordenadores, según datos de StatCounter. Mac OS y Linux comparten el terreno con una presencia mínima. Un sistema nacional, adaptado plenamente a las peculiaridades locales de los usuarios, se puede convertir en una competencia feroz para las alternativas tradicionales.

La flexibilidad que ofrece Ubuntu es una base cómoda – y barata - a partir de la cual moldear una plataforma al gusto de las necesidades en China. Para Canonical es un paso decisivo, ya que gana el acceso al mercado de consumo más grande en estos momentos. Además es una oportunidad para experimentar y a la postre enriquecer el resto de versiones de la plataforma.

En su afán por dejar los beneficios de su mercado interno en manos nacionales, China ha propiciado que surjan alternativas como Baidu (que se ha quedado con gran parte del mercado de buscadores, tras los incidentes del Gobierno con Google en 2010), Sina Weibo (un site de microblogging que hace la función de Twitter), Renren (apodado ‘el Facebook chino’) o Taobao (un portal de comercio electrónico, al estilo de Amazon o Ebay).

Una de las consecuencias de este emporio de empresas nacionales es el control sobre el mercado que ejercen las autoridades chinas. Esto queda patente en la censura que aplican o dejan aplicar sin protesta alguna portales como Weibo, donde los mensajes indeseados se borran casi a tiempo real. Google tuvo un encontronazo con el gobierno chino cuando éste quiso introducir limitaciones en sus resultados. Los servidores del buscador se desplazaron a Hong Kong tras un ciberataque, presuntamente proveniente de fuentes chinas.

Los sistemas operativos es uno de los pocos terrenos, en la tecnología de consumo, en los que China no ha procurado el nacimiento de alternativas nacionales. Quizá ha llegado pero la apuesta por Ubuntu parece encaminada a trastornar un mercado hasta ahora estable. En plataformas móviles Android domina ampliamente y es utilizado por los fabricantes nacionales, que lo modifican a su antojo, pero el ministro de Industria y Tecnología de la Información ya ha comentado que Google tiene demasiado control sobre este mercado. Lo que refleja el deseo del gobierno por que cambien las cosas.