El Gobierno prepara el 'Starlink de la defensa' europea: “Algunos piensan que el espacio es de un puñado de millonarios”
Pedro Sánchez ha anunciado este miércoles que el Gobierno, a través de los Ministerios de Defensa e Industria, va a lanzar un programa para financiar el desarrollo de Iris², el plan de la UE para lanzar una constelación de 290 minisatélites de órbita baja para asegurar las comunicaciones y dotar al bloque de soberanía espacial. “Algunos piensan que el espacio es patrimonio de un puñado de millonarios excéntricos jugando a ser dioses y fundar colonias privadas en Marte. Eso no es lo que hace Europa, ni España”, ha declarado el presidente durante la clausura del primer Congreso del Espacio que se ha celebrado esta semana en Madrid.
El programa Iris² nació a finales de 2024 como una respuesta europea a la expansión de Starlink, la red de minisatélites privada dirigida por Elon Musk. La iniciativa persigue evitar que las comunicaciones de seguridad nacional europeas dependan del magnate, que ya ha mostrado su voluntad de tomar partido en los conflictos del continente. El ejemplo más sonado ocurrió en 2022, cuando Musk frenó un contraataque ucraniano sobre Crimea apagando el servicio en el momento clave, alegando el riesgo de una escalada nuclear.
El episodio puso de manifiesto que el curso de una guerra y la seguridad europea podían quedar a merced de una decisión unilateral de un solo magnate, un riesgo que el Ejecutivo lleva tiempo verbalizando. La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha calificado de “preocupante” que la inmensa mayoría de los satélites de órbita baja sean propiedad de Musk, que durante un tiempo formó parte del Gobierno de Donald Trump. El proyecto Iris², rebautizado en medios y redes sociales como el “Starlink europeo”, aspira a ser una red de alta seguridad para comunicaciones gubernamentales y militares.
Iris² está financiado con 10.600 millones de euros, de los que un 60% provendrán de fondos comunitarios. El 40% restante saldrá de las arcas del consorcio SpaceRISE, formado por la francesa Eutelsat, la española Hispasat y la luxemburguesa SES. El 90% de Hispasat es propiedad de Indra, que a su vez está participada en un 28% por el Estado. La española liderará el desarrollo del segmento terreno gubernamental y de los satélites de la capa orbital más baja. Los primeros lanzamientos están previstos para 2029 y se espera que red entre en operación durante la década de 2030.
En su comparecencia, Sánchez no ha aclarado a cuánto ascenderá la participación española en el proyecto. Esta se articulará a través de un Programa Especial de Modernización como los que se están desarrollando con otras empresas de armamento y ciberseguridad. “La industria espacial es crucial para la autonomía estratégica de Europa”, ha declarado Sánchez: “Europa no puede ser sierva ni esclava de nadie. Europa debe ser dueña de su destino y esto requiere de empresas europeas fuertes, con capacidad de competir con los gigantes de otras potencias”.
Facturación de 1.500 millones
El presidente también ha defendido que el sector espacial español es ya una realidad económica. En este sentido, ha recordado que esta industria facturó 1.500 millones en 2025, ha generado “8.000 puestos de trabajo altamente cualificados” y que España fue el segundo país que logró atraer una mayor inversión de capital riesgo el año pasado, solo por detrás de Alemania.
“España puede ser un referente europeo en el sector espacial”, ha asegurado, manifestado que “la única carrera espacial que merece la pena es la que mejora la vida de la gente, aquí en la tierra”. Como ejemplo de ello, ha citado los satélites Sentinel del programa europeo Copernicus, “que salvan vidas”.
El líder del Ejecutivo defiende que la participación en Iris² “va a suponer también una gran oportunidad para el desarrollo y consolidación de la cadena de valor industrial nacional, tanto en la fabricación de satélites, como en su segmento terrestre”. Para ello se ampliarán las capacidades del Centro Europeo de Astronomía Espacial en España.