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El jurado da la victoria a Sam Altman y OpenAI en su batalla legal contra Elon Musk

Andrés Gil

Corresponsal en Washington —
18 de mayo de 2026 19:48 h

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Un jurado ha fallado a favor de Sam Altman, tras una larga batalla legal entre el hombre más rico del mundo y uno de los referentes del auge de la IA.

El jurado federal de Oakland, California, ha declarado a Altman y a Greg Brockman, presidente de OpenAI y su mano derecha, no responsables de enriquecerse ilícitamente ni de incumplir los contratos firmados con Musk al fundar la startup.

El veredicto supone un claro revés para Elon Musk y su abogado, quienes sostenían que Altman había “saqueado una organización benéfica” a través de su dirección en OpenAI. Y da vía a la salida a bolsa de la empresa.

Musk había acusado a sus antiguos socios de traicionar la visión de la empresa de guiar el desarrollo de la inteligencia artificial como una organización sin fines de lucro dedicada al beneficio de la humanidad.

El jurado, compuesto por nueve personas, dictaminó por unanimidad que Musk tardó demasiado en presentar su demanda y que la acción había prescrito.

Musk, el hombre más rico del mundo, fue cofundador de OpenAI, la empresa que se lanzó en 2015 y que posteriormente creó ChatGPT.

Tras invertir 38 millones de dólares en sus primeros años, Musk acusó al director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, y a su principal adjunto de buscar lucrarse a sus espaldas.

El veredicto del jurado es consultivo y no vinculante, lo que otorga a la jueza Yvonne Gonzalez Rogers la potestad de emitir su propia resolución, si bien Gonzalez Rogers ha declarado estar de acuerdo con la decisión del jurado.

El juicio que comenzó el 27 de abril en Oakland, California, arrojó luz sobre la amarga ruptura entre los dos titanes de Silicon Valley y los inicios de OpenAI, una empresa valorada ahora en 852.000 millones de dólares.

Altman y OpenAI afirmaron que nunca habían prometido que OpenAI seguiría siendo una organización sin fines de lucro. De hecho, argumentaron que Musk lo sabía y presentó la demanda porque no podía ejercer un control unilateral sobre la empresa.

Musk exigía una indemnización para las iniciativas del brazo benéfico de OpenAI, así como la destitución de Altman del consejo de administración de OpenAI, informa AP.

La decisión de Musk de dejar de financiar la empresa contribuyó a una profunda ruptura entre los antiguos aliados.

Musk afirma que respondía a una conducta engañosa, que el consejo de administración de OpenAI detectó cuando despidió a Altman como CEO en 2023, aunque este recuperó su puesto días después.