El pueblo de Cantabria de apenas 700 habitantes y que esconde un conjunto de piscinas naturales al aire libre
Bárcena de Pie de Concha es uno de esos municipios del interior de Cantabria en los que el paisaje, los cursos de agua y el patrimonio conviven a escasa distancia. Situada en la comarca del Besaya y con una población que ronda los 700 habitantes, la localidad mantiene una escala reducida y una relación directa con el entorno que la rodea. El río, los montes y los caminos históricos condicionan buena parte de su trazado y ayudan a entender algunas de las visitas que pueden realizarse en la zona.
El núcleo conserva calles tranquilas, viviendas tradicionales de piedra y un entorno claramente marcado por la vegetación. Su ubicación entre los relieves del interior cántabro permite combinar una jornada de baño con paseos junto al agua y recorridos por enclaves vinculados a distintas etapas históricas. Esta combinación convierte al municipio en una alternativa para una escapada por el valle del Besaya más allá de los destinos habituales de la costa.
Uno de sus principales atractivos se encuentra en el río Torina, afluente del Besaya, donde el paso constante del agua entre las rocas ha dado lugar a varias pozas utilizadas durante los meses de verano. A este entorno se suman una ruta fluvial, un castro prerromano, un tramo de la antigua vía del Besaya y varios templos distribuidos entre Bárcena de Pie de Concha, Pujayo y Pie de Concha.
Las pozas del río Torina
Las conocidas como pozas del Torina forman un conjunto de espacios de baño al aire libre creados por el propio curso del río. El agua discurre entre rocas y pequeños desniveles, generando remansos y pequeñas cascadas en distintos puntos del cauce. Durante la temporada estival, estas piscinas naturales reciben visitantes de diferentes zonas de Cantabria, atraídos por la posibilidad de bañarse en un entorno de montaña, alejado de los arenales del litoral.
El principal rasgo de este enclave es su integración en el paisaje fluvial. No se trata de un recinto construido ni de una instalación acondicionada, sino de zonas naturales moldeadas por el paso del río a lo largo del tiempo. Los distintos puntos de baño aparecen repartidos a lo largo del Torina, cuyo caudal genera espacios donde el agua queda contenida entre formaciones rocosas. La temperatura fresca del agua completa una alternativa muy frecuentada durante los días de calor.
Las pozas forman además parte de la ruta fluvial del río Torina, un recorrido circular de 5,5 kilómetros que comienza junto a la oficina de turismo de la localidad. El itinerario puede completarse aproximadamente en dos horas y presenta una dificultad sencilla. El sendero avanza próximo al curso del agua y atraviesa zonas de bosque de ribera, praderas y espacios abiertos en los que el Torina acompaña buena parte del recorrido.
El trayecto permite conocer el entorno más allá de las áreas de baño y observar cómo el río se integra en el paisaje del valle. Su longitud permite plantearlo como un paseo de media jornada, aunque la duración puede variar en función del ritmo y de las paradas realizadas. Durante el verano, la combinación entre el sendero y las pozas concentra buena parte del interés de esta zona del municipio.
Patrimonio y recorridos históricos en el municipio
Además del entorno fluvial, Bárcena de Pie de Concha conserva varios elementos relacionados con la ocupación antigua del territorio. Uno de ellos es el castro de Los Agudos, un yacimiento prerromano situado a unos 1.200 metros de altitud. Su presencia evidencia que este entorno elevado estuvo ocupado antes de la llegada de Roma y añade un punto de interés al patrimonio arqueológico de la localidad.
El municipio también alberga uno de los tramos mejor conservados de la calzada del valle del Besaya. Esta vía comunicaba Pisoraca, identificada con la actual Herrera de Pisuerga, en Palencia, con Portus Blendium, asociado a Suances. El camino conserva el empedrado en buena parte de su recorrido y puede recorrerse a pie mientras atraviesa distintos paisajes del interior. La calzada fue declarada Bien de Interés Cultural en 2002.
Su construcción se relaciona con las Guerras Cántabras, desarrolladas entre los años 29 y 19 antes de Cristo. La vía facilitó los desplazamientos de las legiones romanas durante aquella campaña y posteriormente mantuvo su función como corredor entre la Meseta y la costa. El tramo que atraviesa esta zona permite reconocer sobre el terreno la importancia que tuvo este paso dentro de las comunicaciones del norte peninsular.
La visita puede completarse con varios edificios religiosos distribuidos por el término municipal. En Bárcena de Pie de Concha se encuentra la iglesia de San Cosme y San Damián, levantada durante la primera mitad del siglo XII al inicio de las Hoces de Bárcena. Presenta una sola nave y un ábside semicircular, rasgos propios del románico rural. A ella se suman la iglesia de San Martín, en Pujayo, y la de la Virgen de la Asunción, en Pie de Concha.
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