Opinión y blogs

eldiario.es

Volvemos a desmilitarizar el Saló de l'Ensenyament

Saló de l'Ensenyament 2016

La campaña Desmilitaritzem l'educació lleva desde 2008 reclamando espacios educativos libres de ejércitos. Desde su comienzo se ha ido ampliando y haciendo cada vez más plural con un objetivo común “ningún ejército en ningún espacio educativo”. En el último año ha pasado de tener 60 entidades adheridas a ser más de 100, además está viviendo una notable expansión territorial por toda Cataluña. Pero la lucha antimilitarista, como eminentemente internacionalista, sobrepasa fronteras, en febrero de este mismo año se crea una campaña de objetivos compartidos en Escocia Scotland Against Militarism.

La guerra en Iraq, Siria, Yemen, el largo conflicto armado de Colombia, la crisis humanitaria de refugiados que huyen de las guerras, el desenfrenado gasto militar en todo el mundo que el año pasado alcanzó 1'7 billones de dólares. Son muchos los hechos que nos señalan que el modelo militarista de defensa de los Estados no está dando soluciones y está contribuyendo a generar más tensión e inseguridad mundial, todos estos factores han hecho que la lucha antimilitarista resurja con fuerza en los últimos años y se expanda para consolidarse.

Que el ejército haya triplicado el espacio este año en el Salón tiene tres lecturas muy importantes para la campaña. Por un lado, supone una victoria, el ejército se ha sentido amenazado frente al alcance de las reivindicaciones que ha movilizado la lucha antimilitarista, y su respuesta es una demostración de fuerza que se hace manifiesta ampliando su espacio en el Salón, la ocupación de más territorio siempre ha sido una demostración de poder en la concepción militarista.

Seguir leyendo »

La Banca armada: la socia incondicional de la industria militar

Una oficina del BBVA

A día de hoy, España ocupa el séptimo lugar dentro del ranking mundial en exportaciones de armamento y el cuarto a nivel europeo. Paradójicamente, los ratios de endeudamiento de las empresas que configuran esta proactiva industria militar española son del casi 75%, algunas llegando hasta el 100%. ¿Quién es, pues, el socio capitalista que mantiene vivo un negocio de las armas que ha demostrado reiteradamente su dependencia financiera? Este rol es protagonizado principalmente por las instituciones bancarias, aunque no debemos desmerecer la contribución del estado a través de entes públicos como SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales), que se sitúa como la cuarta entidad financiadora de la industria militar controlando el 100% de las acciones de la principal empresa española de buques de guerra, Navantia, y con importantes participaciones accionariales en otras compañías de la industria militar como Indra, DEFEX, SAES, Sainsel o MBDA España.

Según el último informe del Centro Delàs de Estudios por la Paz "Los bancos que invierten en armas" (2016), son 72 las entidades bancarias - españolas y extranjeras - que a nivel estatal conforman lo que se ha bautizado como la "Banca armada", quizás un neologismo en el vocabulario activista pero de praxis arcaica. En este mismo informe, se especifican los movimientos financieros que estas entidades han efectuado desde 2011 hasta 2016 directa o indirectamente a 34 empresas del sector, ya sea en forma de participación accionarial, de créditos o de emisión de bonos y pagarés. En total, la suma alcanza los 80.000 millones de euros -6.000 millones de los cuales son aportados por la banca española-. Para que nos hagamos una idea, esta cifra es muy superior a los 30.000 millones de euros que Jacques Diouf, ex director General de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación),  pedía a la sociedad internacional para erradicar la amenaza de hambre anual a nivel mundial en la Cumbre de la FAO de 2008 en Roma.

¿De qué bancos estamos hablando? A nivel estatal, encontramos un heterogéneo abanico, que va desde las principales entidades financieras españolas, todas ellas presentes en el IBEX 35, hasta pequeñas entidades de carácter autonómico. La lista la encabezan el BBVA y el Banco Santander que, poniéndose a la altura de los mayores inversores de la industria armamentista del mundo, han invertido 2,746,121,954.61 de euros y 1,518,304,347.55 de euros al sector, respectivamente, durante el periodo 2011-2016. En un segundo nivel, le siguen las entidades Banca March, Bankia, Caixa Bank, Banco Popular, Banco Sabadell y Bankinter. Sin embargo, la banca armada intenta preservar su imagen amparándose en estrategias de marketing como normativas internas en materia de defensa o la Responsabilidad Social Corporativa (RSC), un código que teóricamente vela para detectar y prevenir las externalizaciones negativas que su actuación pueda generar a nivel social y medioambiental. En la junta de accionistas de 2015, Ana Botín -presidenta del Santander- aseguraba a los miembros de la campaña Banca Armada que "verificamos que todos nuestros clientes y operaciones cumplen con nuestras políticas de defensa, que se respetan convenciones y tratados relativos a la no proliferación de armamento prohibido y todas las directrices internacionales de control en esta materia ". En la misma línea y también en el marco de una junta de accionistas del mismo año, el presidente del BBVA Francisco González defendía que el "BBVA tiene la partida de financiación de defensa más exigente a nivel mundial". Su intervención concluía con una polémica declaración: "muchas veces la financiación de armas lo que busca es la paz; entonces habrá que ver exactamente de estas compañías que financiamos cuáles están más con la paz y cuáles no lo están”.

Seguir leyendo »

Cuando dos mundos chocan, siempre hay un tercer espacio

Cartell de 'El choque de dos mundos'

Del 10 al 19 de febrero se celebró el Festival Internacional de Cine y Derechos Humanos en Valencia, en el que el Centre Delàs fue invitado a participar en un coloquio sobre el documental peruano When two worlds collide ( Cuando dos mundos chocan) de la directora peruana-alemana Heidi Brandenburg y Mathew Orzel, que cuenta los hechos devastadores del conflicto en la ciudad de Bagua (o “Baguazo”, como comúnmente se le conoce), y que podemos calificar como el peor conflicto social de la historia reciente del Perú.

Como peruano, es doloroso recordar los hechos vividos en la Amazonía aquella mañana del 5 de junio del 2009, que dejaron como saldo 33 personas fallecidas (23 policías y 10 civiles), un agente desaparecido (el mayor de la Policía Nacional del Perú Felipe Bazán), y la impunidad de los responsables políticos. La herida continúa abierta a 4 meses de cumplirse 8 años del lamentable hecho. Encuentro pertinente reflexionar sobre dos escenarios de violencia cultural que hay alrededor de este conflicto. Vamos con el primero.

Por el año 2007 el entonces presidente Alan García escribió un artículo titulado “El Síndrome del Perro del Hortelano”. En él dejaba plasmado su pensamiento neoliberal y el modelo de desarrollo que quería para Perú: “Así pues, hay muchos recursos sin uso que no son transables, que no reciben inversión y que no generan trabajo. Y todo ello por el tabú de ideologías superadas, por ociosidad, por indolencia o por la ley del perro del hortelano que reza: "Si no lo hago yo que no lo haga nadie”. No es de extrañar que con el concepto “perro del hortelano” hiciera referencia a todas esas comunidades indígenas opuestas a un modelo de desarrollo salvaje como el que proponía García. Las medidas tomadas por el expresidente en la Amazonía, bajo esta doctrina de pensamiento, enarbolaron una lucha que empezó siendo pacífica en defensa de un desarrollo generoso con la tierra y respetuoso con el derecho a la propiedad comunal, el derecho a la identidad cultural y a la consulta.

Seguir leyendo »

Un ejemplo de la soberanía de los estados miembros de la OTAN

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, y el secretario de Defensa estadounidense, James Mattis, en rueda de prensa tras su visita a la sede de la OTAN.

El 27 de octubre de 2016 la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó una resolución donde se estipula que el año 2017 se celebrará una conferencia para iniciar las negociaciones sobre un tratado de eliminación y prohibición de las armas nucleares. Hubo 123 votos a favor, 38 en contra y 16 abstenciones. En un  artículo anterior decíamos que la mayoría de votos negativos corresponden a miembros de la OTAN. De hecho, todos los estados de la Alianza votaron en contra, salvo Países Bajos, que se abstuvo. También comentábamos que no todos los estados nuclearmente armados votaron en contra: Corea del Norte votó a favor y China, India y Pakistán se abstuvieron. El resto de estados nucleares (EEUU, Rusia, Gran Bretaña, Francia e Israel) se opusieron a la resolución.

Se justificaron los votos negativos con el argumento de que ya existen mecanismos de desarme, como el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), que quedarían debilitados con la aprobación de un tratado de prohibición y eliminación. Un argumento poco consistente si tenemos en cuenta que el TNP se aprobó en 1968 y que, en estos casi 50 años, no se ha avanzado significativamente en este sentido, a pesar de que su artículo VI afirma que hay que llegar a la liquidación de los arsenales nucleares. Actualmente hay más estados nucleares que en 1968 y el arsenal nuclear mundial supera las 15.000 armas nucleares, según el SIPRI.

Este acuerdo representa un gran paso adelante en el desarme nuclear. Recordemos que las nucleares son las únicas armas de destrucción masiva que no tienen un tratado de prohibición, a pesar de su tremenda capacidad destructora. En cambio, sí lo tienen las armas biológicas (desde 1972) y las químicas (desde 1992).

Seguir leyendo »

Nuevos caminos desde la lucha antimilitarista

Entrada al Salón de la Enseñanza de la Fira de Barcelona.

El creciente impulso institucional que se está dando tanto desde la Generalitat (Resolución 1141/X, de 16 de julio de 2015, y la Moción 55/XI de 14 de julio de 2016), como desde el Ayuntamiento de Barcelona (Declaració Institucional del Plenari del Consell Municipal de Barcelona de 26 de febrer de 2016) a algunas reivindicaciones históricas de la lucha antimilitarista, nos lleva por fin a tratar debates escasamente abiertos a la sociedad y al público en general, en un marco donde el antimilitarismo parece estar relegado al olvido ahora que la formación militar no es una obligación en el Estado español, y por tanto ha dejado de ser una lucha de primera línea como podríamos decir que lo fue entonces.

Dentro de este contexto social e institucional podemos remarcar la importancia de abrir una nueva etapa para la lucha antimilitarista. Esto queda reflejado en varios puntos. El primero, cómo las reivindicaciones antimilitaristas revelan el papel de instituciones que podríamos tachar de antidemocráticas, como está demostrando ser la Fira de Barcelona. La Fira, pesar de recibir y tener una gran parte de participación pública, trabaja al margen de la voluntad popular traducida en resoluciones institucionales, que se están vulnerando cuando se permite la ampliación del espacio ocupado por el ejército en un espacio educativo.

Hay un bloqueo deliberado, por tanto, del debate que plantea el antimilitarismo ligado al mundo de la educación por parte de una administración que no debería tener este papel, y que otorga más importancia a las voces que justifican la presencia del ejército en espacios educativos, e incluso de ocio infantil, bajo el argumento de que es una profesión más. Parece obvio remarcar que el ejército no supone una salida profesional más, ya que contiene toda una implicación de un modelo de resolución de conflictos y, podríamos decir, de teorías sobre el modelo de relaciones interestatales mundial sobre el que en ningún momento la sociedad ha tenido un debate público como cabría esperar en administraciones con participación pública que se quieran denominar democráticas. El contexto educativo debe construirse cómo un entorno que precisamente abra espacio para cuestionar, siendo este aspecto el que podríamos considerar su principal función.

Seguir leyendo »

¿Será el 2017 el año de la abolición de las armas nucleares?

Protestas en contra del Programa Nuclear 'Trident' en Londres (Reino Unido).

“Ante nosotros está, si lo escogemos, un continuo progreso en términos de felicidad, conocimiento y sabiduría. ¿Escogeremos la muerte como alternativa, sólo porque somos incapaces de suprimir nuestras querellas? Hacemos, como seres humanos, un llamamiento a los seres humanos: Recuerda que eres humano y olvida el resto. Si los hombres obramos así, se abrirá ante nosotros el camino hacia un nuevo paraíso, en caso contrario, quedará con nosotros el peligro de la muerte universal”.

' El manifesto Russel Einstein', 9 de Julio de 1955

Desde el 24 de enero de 1946 la organización de las Naciones Unidas debate sobre este argumento: ¿prohibir o no prohibir las armas nucleares?

Seguir leyendo »

La construcción del consentimiento hacia la guerra: el papel de los mass media

Miles de personas marchan en Mali contra el terrorismo y el atentado de Gao

El consentimiento a nivel social se nutre por la aceptación y normalización de lo que muchas veces hemos repudiado. En este caso la guerra no huye de él. Los medios de comunicación masivos o mass media tienen una gran responsabilidad en esto, dado que son creadores de opiniones debido al encaje que éstos brindan a la selección de conflictos analizados, y la diferente construcción de roles que le brindan a las partes implicadas. El papel de los mass media hacia la guerra viene acompañado de ciertos valores que fomentan la cultura de guerra, asociados, claro está, con el lucro económico que los conflictos armados generan, al igual que el aumento de los presupuestos militares.

El libro Mentes militarizadas, como nos educan para asumir la guerra y la violencia (2016), pone de manifiesto en capítulo VI Mass media y cine: La construcción del consentimiento (escrito por Ainhoa Ruiz ), que la militarización social, aumento de presupuestos de defensa, intervenciones militares y comercio de armas, tienen en los mass media un aliado estratégico para la normalización y aceptación de estas medidas. Ruiz deduce un factor determinante en la construcción de dicho consentimiento, dado que “ llevar a cabo todas estas medidas requiere no solo de aceptación social, también significa que los valores, intervenciones, actuaciones y las instituciones militares sean vistos con normalidad, aprobación y como una necesidad político-social” (2016:84).

La “normalidad” o “aceptación” de estos valores corresponde a lo que muchas veces se ha denunciado como militarización de nuestras sociedades, aludiendo a lo que Patrick Reagan deduce como los cuatro puntos esenciales para la construcción del consentimiento: envío del mensaje, aceptación del mensaje, el mensaje crea una actitud deseada y las personas asimilan esa actitud (1994).

Seguir leyendo »

Comandante jefe Trump

El presidente electo de EE.UU., Donald Trump.

I’m going to make our military so big, so powerful, so strong, that nobody — absolutely nobody — is going to mess with us (voy a hacer que nuestras Fuerzas Armadas sean tan grandes, tan poderosas, tan fuertes, que nadie - absolutamente nadie - va a meterse con nosotros). Con estas palabras empieza un  vídeo de campaña del ahora Presidente electo, Donald Trump. Queda clara su visión de la defensa y la seguridad: potenciar el ejército estadounidense con más efectivos y más armas. Y con toda probabilidad, con más gasto militar.

La industria armamentística, ¿un valor refugio en Wall Street?

La industria armamentística ha recibido con entusiasmo la noticia de la elección del magnate estadounidense. Lo prueba, las acciones al alza de las más grandes empresas militares desde que se sabe que Trump será el próximo Comandante jefe del ejército de los Estados Unidos de América. Lockheed Martin, la mayor empresa militar mundial, ha subido casi un 6 por ciento desde el cierre del día 8 de noviembre, día en el que Trump salió victorioso, hasta la apertura de la cotización del día 9. Incrementos similares se pueden observar en el resto de empresas de armas más importantes y en el New York Stock Exchange Arca Defense Index (DFI, en azul en el gráfico). El índice que representa 26 empresas de la industria armamentística en los Estados Unidos (entre las cuales Lockheed Martin, Boeing, Raytheon, General Dynamics, Northrop Grumman y L- Communication) subió 6,49% en un día, y casi dos semanas después (25 de noviembre) subió más de un 15%. En comparación, el Dow Jones Wilshire 5000 (el índice total del mercado estadounidense) y el Nasdaq (índice que representa en su mayoría empresas de alta tecnología) no observaban el mismo comportamiento. Las cotizaciones de las acciones de la industria militar es una señal no sólo de que los inversores confían en que el próximo Presidente de los Estados Unidos de América dará apoyo a sus intereses económicos, sino también que la industria armamentística es un valor refugio de la economía ante situaciones catastróficas tal como ocurrió con los atentados del 11 de septiembre, la guerra de Irak en 2003 o la crisis financiera de 2008.

Seguir leyendo »

Espionaje y acción a través de internet

Manifestación contra la vigilancia masiva en Alemania © Demotix

Llevamos días escuchando las quejas de Obama ante el espionaje que llevaron a cabo los rusos sobre los correos electrónicos a los dos partidos durante las últimas elecciones presidencials norteamericanas. Se quejan de la utilización que se ha hecho con la información obtenida, copiando de manera ilegal correos del jefe de campaña electoral demócrata para ayudar a los republicanos. Es decir que se quejan de que la finalidad de este espionaje por parte de los rusos era difundir información que dañara la candidatura de H. Clinton y beneficiara al candidato Trump.

También han empezado a surgir quejas de que Putin está haciendo lo mismo en Alemania, que se piratea información que es susceptible de influir en la próxima campaña electoral en Alemania.

En definitiva se quejan de injerencia externa, lo que molesta es que Putin o Rusia utilice internet y las redes sociales para influir en el devenir electoral, como si esto no hubiera sido una práctica habitual durante todos los años de la guerra fría. Pero sin retroceder tanto, hace un par de años, algunos jefes de gobierno europeos, alemán, francés, etc. aparentaron estar escandalizados por ser espiados por parte de la NSA norteamericana. Las agencias nacionales de inteligencia informaron que los correos electrónicos de los presidentes habían sido pirateados.

Seguir leyendo »

La reorganización del ejército español y la Sierra de la Albera

María Dolores de Cospedal pasa revista a las tropas como ministra de Defensa.

La última reorganización del ejército español ha conllevado un aumento importante de la actividad en la base militar de Sant Climent Sescebes (Alt Empordà), incrementando la presión sobre su entorno natural y social. Los vecinos y vecinas de Sant Climent y la Espolla se han alzado, con la campaña "Alto el fuego en la Albera", para reclamar el cierre del campo de tiro.

Cuando el último soldado del servicio militar obligatorio dejó los cuarteles en diciembre de 2001, el ejército español se sumió en una profunda crisis. La profesionalización de la tropa no fue fruto de la aplicación de unos planes previos sino una salida forzada por la creciente crisis de legitimidad provocada por la lucha antimilitarista encabezada por el movimiento de la insumisión, la negativa a prestar el servicio militar o la prestación social sustitutoria con la que se quería penalizar a los objetores de conciencia. La desobediencia a la ley y el aumento imparable de los objetores de conciencia por la incapacidad del estado para aplicar la prestación social sustitutoria de una manera plenamente realmente punitiva conllevó finalmente que en 1996 se tomara la decisión política de suspender el servicio militar obligatorio.

Pero el cambio a un ejército de soldados profesionales no fue fácil. El dictamen para la profesionalización de las fuerzas armadas preveía un modelo de ejército absolutamente sobredimensionado, con más de 180.000 efectivos entre militares de carrera y de tropa, pero nunca se logró reclutar este número de efectivos. Como resultado de ello las unidades militares no tenían cubiertos sus efectivos, muchas sólo contaban con un escaso 25% de los efectivos teóricos, eran unidades que sólo existían sobre el papel.

Seguir leyendo »