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Bruselas recuerda a Reino Unido que pertenecer a UE va en su propio interés

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Las instituciones comunitarias recordaron hoy al Reino Unido y su primer ministro, David Cameron, que pertenecer a la Unión Europea va en su propio interés, al tiempo que advirtieron a Londres de que una Europa "a la carta" no es una opción posible.

La reacción de Bruselas al compromiso que hoy hizo Cameron de que, si gana las elecciones de 2015, convocará un referéndum sobre la pertenencia británica a la Unión, ha ido desde el recordatorio de la Comisión Europea (CE) sobre el interés de quedarse a la más crítica de la Eurocámara.

La portavoz de la CE, Pia Ahrenkilde, se limitó a subrayar que "va en el interés de la UE y del Reino Unido" que ese país sea un miembro activo "en el centro de la UE" y a indicar que "corresponde al Gobierno y al pueblo británicos exponer cuál creen que es el mejor enfoque" sobre su lugar en la Unión.

Para la Comisión, según su portavoz, el Reino Unido "aporta mucho a la integración europea" y ha "definido positivamente" políticas comunitarias en áreas como el mercado único, la ampliación, el clima o la política energética, al igual que para mantener una UE "abierta al mundo" y desarrollar nuevas oportunidades de comercio.

Reino Unido se sumó en 1973 a la entonces Comunidad Económica Europea y desde entonces sus relaciones han pasado por etapas más o menos tormentosas, alimentadas por un creciente euroescepticismo y en las que Londres ha ejercido su decisión de aplicar exenciones a la normativa comunitaria cuando le ha convenido.

Desde el Parlamento Europeo (PE), su presidente, Martin Schulz, advirtió a Londres de que los británicos están "jugando un juego peligroso" y de que sería dañino para ellos rebajar su participación en las políticas comunitarias, según un comunicado.

"En un mundo globalizado, al Reino Unido no le interesa rebajar a una suerte de segunda clase su pertenencia a la UE y reducir su influencia en los asuntos europeos y globales", opinó Schulz.

Criticó también que el discurso de Cameron "no refleja la realidad europea" y sí las "preocupaciones de los elementos euroescépticos del Partido Conservador", además de su rechazo a renegociar los tratados que vinculan al Reino Unido con la UE.

"Cameron juega con fuego sobre la cuestión europea", indicó el presidente de los liberales europeos (ALDE) y ex primer ministro belga Guy Verhofstadt, mientras que el presidente de los socialdemócratas (SD), el austríaco Hannes Swoboda, calificó el discurso de "tragicomedia", con "mucho ruido y pocas nueces".

Para Verhofstadt el "poco oportuno" discurso de Cameron ha estado "lleno de incoherencias y con mucha ignorancia sobre cómo funciona la UE. Pretende querer un conjunto de reglas comunes para el mercado único y al mismo tiempo reclama excepciones para el Reino Unido".

Señaló a Cameron que "una renegociación de conveniencia o la denuncia unilateral de un Estado miembro respecto a una política común está excluida", le acusó de actuar por motivaciones partidistas y criticó a la clase política británica, así como "las mentiras y la propaganda de una prensa populista y eurófoba".

Por su parte, el presidente de los socialdemócratas en el PE, Swoboda, señaló que "el discurso tragicómico de Cameron ha estado muy por debajo de las expectativas de la derecha, de la izquierda, británicas o continentales".

El eurodiputado austríaco, que recomendó a Cameron perder menos tiempo en discursos y dedicar más "a buscar las maneras para que la pertenencia a la UE beneficie al Reino Unido", lamentó que el líder inglés "sea rehén de su propio partido".

Desde las filas de los federalistas europeos (UEF), el eurodiputado Andrew Duff señaló que Cameron "va a tener que aprenderse mejor cómo funciona la UE, y si quiere retocar alguna de sus leyes, tendrá que atraerse a los parlamentarios europeos, para quienes hasta ahora su actitud ha sido despreciativa y desdeñosa".

De "egoísta" calificó el discurso el presidente del grupo de los populares (PPE) en la Eurocámara, Joseph Daul, quien expresó sorpresa por que "Cameron quiera borrar de un plumazo las contribuciones (a Europa) de sus predecesores", conservadores y laboristas, que "ayudaron a forjar la Europa actual".

"Nos preocupa que Cameron quiera retener los beneficios del mercado único, y al tiempo ponga en entredicho la competencia de la UE para negociar sobre aspectos vitales para sus ciudadanos y trabajadores", señaló la secretaria general de la Confederación Europea de Sindicatos, Bernadette Ségol.

El centro de estudios Open Europe ya ha evaluado que la eventual salida británica de la UE reduciría el mercado único en el 15 %, y el presupuesto de la UE en 14.000 millones de euros, entre otros costes.

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