Opinión y blogs

eldiario.es

El juego sucio de la huelga de futbolistas

Iniesta, Xavi, Casillas y otros jugadores, detrás del presidente de la AFE, Luis Rubiales, en la convocatoria del paro. Foto: Víctor Lerena/EFE.

Hay parte del vocabulario laboral que resulta difícil de encajar en todos los trabajos. Una de ellas es la palabra huelga que casa con dificultad con el colectivo de futbolistas. Unos peculiares trabajadores cuya cúpula profesional forman unas 1.000 personas en toda España con una bolsa salarial de 600 millones aproximadamente. Sin embargo, la Audiencia Nacional decidirá si es legal o no el procedimiento por el cual la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) ha mandado parar los partidos del fútbol profesional del próximo fin de semana. Detrás del desajuste léxico hay una mezcla de dirigentes turbios, una guerra por el control del dinero que genera el fútbol y enemistades personales.

El Gobierno hizo caso a las demandas de la última década de la inmensa mayoría del fútbol profesional (todo el mundo salvo Real Madrid y FC Barcelona) y decidió el pasado 30 de abril aprobar un decreto para regular la venta de los derechos de televisión de la liga española y así conseguir mejorar la financiación de un negocio que debe 3.000 millones en impuestos.

Atendiendo a los que reclamaban mejor reparto del dinero, más atención a la Segunda División y recursos para el fútbol pobre (el femenino y las categorías inferiores) el Real Decreto 5/2015 que ayer pasó el trámite del Congreso de los Diputados prevé que desde la temporada 2016/2017 los derechos de la liga se vendan en un paquete único como hacen el resto de las ligas profesionales europeas.

Seguir leyendo »

El Real Murcia paga el juego limpio financiero del fútbol

Concentración contra el descenso del Real Murcia el pasado 31 de julio / EFE

El Estado ingresa aproximadamente 100 millones de euros anuales de las declaraciones de la renta de la veintena de deportistas profesionales asalariados que completan las nóminas del Real Madrid Club de Fútbol. Cuando el Fútbol Club Barcelona anunció el pasado año la renovación de Leo Messi, la Administración supo que el IRPF de su nómina alcanzaría los 20 millones anuales. Sólo con esos ingresos vía IRPF, se podría pagar más de la mitad del presupuesto de la universidad con más alumnos de España, la UNED, que presupuestó en 2013 cerca de 200 millones. Amparados en esa lógica, otros clubes de fútbol sin la capacidad de ingresos de los gigantes, han ido acumulando y renegociando su deuda con la Agencia Tributaria año tras año hasta acumular 752 millones de euros en 2012. El Estado y los clubes firmaron el 25 de abril de 2012 un protocolo para frenar el chorreo y el descenso del Real Murcia SAD, que debe 12,5 millones a Hacienda y juega en Segunda División, es el primer cadáver de la aparente aplicación de la seriedad financiera.

"La deuda del fútbol la pagará el fútbol". Con ese eslogan presentó en abril de 2012 un protocolo el Consejo Superior de Deportes, la LFP y el Ministerio de Educación. El compromiso firmado decía que se modificarían las normas necesarias para acabar con "las ayudas públicas" para el fútbol. "El control económico será estricto, al igual que el régimen sancionador, que en última instancia puede llegar a impedir la inscripción de los clubes que no cumplan los requisitos establecidos. Además, la negligencia de la LFP en dicho control comportará la inhabilitación de sus dirigentes y la supresión de los ingresos de las Quinielas", destacó el documento que incluía la posibilidad de que desde la temporada que ahora empieza, los ingresos televisivos pudieran ser bloqueados por Hacienda en caso de deuda. Los estatutos de la LFP se modificaron el pasado junio para dejar claro que la fiesta se había acabado. Los clubes que no cumplan con una economía solvente serían expulsados del club del fútbol profesional (la Primera y la Segunda división). Pese a todo el abogado Jesús Samper, presidente del Real Murcia y un veterano que ya vivió la última crisis de la quiebra de los clubes en los años 90, no perturbó su semblante. El historial de las relaciones entre el fútbol profesional y las administraciones públicas en España tiene ejemplos de sobra para que Samper tuviera confianza en mantener la categoría de su club diga lo que diga un juez, una Liga o hasta un Gobierno entero.

Samper era el secretario general de la LFP en 1995 cuando en una situación similar a la actual, el Gobierno acabó mediando para evitar el descenso administrativo de los quebrados Sevilla y Celta de Vigo formando una inédita competición de 22 equipos. Por cierto, en aquel año 1995, tres años antes de que Jesús Samper se hiciera con el equipo murciano, el Real Murcia fue rescatado de la quiebra con el dinero público del Ayuntamiento de Murcia que compró por 40 millones de euros de la época el viejo Estadio de la Condomina. Hoy no se podría hacer esa operación porque el estadio en el que juega el Real Murcia es municipal, construido en una operación urbanística judicializada y en la que se vio involucrado el propio Samper. Por tanto, el único patrimonio del equipo pimentonero son sus jugadores, sus abonados y unos ingresos televisivos que desaparecerán con su descenso a la 2ªB

Seguir leyendo »

Real Murcia: un descenso de manual

Concentración de aficionados del Real Murcia frente a la sede de la Delegación de Hacienda en la capital de la región, el 31 de julio. EFE/Marcial Guillén

Si se realizara una encuesta sobre las personas más detestadas, ahora mismo en Murcia los nombres de Jesús Samper y Javier Tebas figurarían entre los más destacados. Samper, como presidente y accionista mayoritario del Real Murcia, y Tebas como el hombre que ha ejecutado administrativamente el descenso a Segunda B del club pimentonero como presidente de la Liga de Fútbol Profesional (LFP).

Tebas explicó el jueves todos los detalles por los que la decisión había sido tomada: "El Real Murcia no ha sido inscrito porque no cumple los requisitos de los ratios económicos de deuda que la LFP decidió para esta temporada con plazo hasta el 31 de julio. No ha sido una norma sorpresiva, esto se venía hablando desde marzo. 40 de 42 clubes que votaron a favor quisieron que entrara en vigor esta temporada".

Con esto intentaba anular los argumentos del Real Murcia que consideraba que se trataba de una medida aplicada por Hacienda desde el 1 de julio que les impedía negociar la deuda y que les dejaba sin margen de maniobra. La plaza del Murcia la ocupará el Mirandés. El club burgalés, a la espera de saber en qué categoría iba a jugar se encuentra con tan solo 13 jugadores y con un estadio que no cumple los requisitos de aforo mínimo para la Segunda División, conocida como Liga Adelante. El que ha salvado la categoría, de momento, es el Racing de Santander tras renegociar su deuda privada y obtener el beneplácito de la LFP.

Seguir leyendo »

El Mundial, un gigantesco laboratorio alrededor de un balón

Partido de la selección brasileña en Maracanã, Rio de Janeiro, en junio de 2013. Foto: Digo Souza, CC.

Esta edición de la Copa del Mundo puede ser una gran excusa para que científicos futboleros sintonicen los partidos de fútbol desde sus laboratorios. Tecnología de vanguardia, casi futurista, se pondrá a prueba durante el Mundial con experimentos que no se han visto antes en público. El fútbol y la ciencia nunca habían estado tan cerca. Lo que suceda el 12 de junio sobre el césped del Arena Corinthians de Sao Paulo pasará a la historia. Y no nos referimos al partido inaugural entre Brasil y Croacia, sino al saque de honor de este encuentro:  un adolescente paralítico se levantará de la silla de ruedas y, gracias a un exoesqueleto conectado a su cerebro, caminará hasta el centro del campo y pateará el balón. Los movimientos de su cuerpo, sujetados por esta armadura robótica que le proporciona fuerza y estabilidad a sus extremidades, no serán teledirigidos: sus gestos los coordinará su propio cerebro.

El Mundial de Brasil puede ser el que destierre para siempre a los fantasmas. No a los jugadores engreídos, que son consustanciales al fútbol, sino a los goles que engañan a los árbitros y desquician a las aficiones.  “Llegó el momento de la tecnología”, dijo Blatter en 2012, al aprobarse —al fin— la introducción de un sistema tecnológico para que la decisión de si un balón ha rebasado por completo la línea de gol no dependa únicamente de los ojos de tres hombres a unos cuantos metros de distancia.

Después un proceso de estudio entre distintas empresas que competían con sus respectivos sistemas, el gato al agua se lo llevó un sistema alemán, llamado GoalControl, que reparte 14 cámaras de alta definición  por cada uno de los 12 estadios del Mundial, siete mirando a cada portería, y que ya han demostrado gran sensibilidad para avisar de un gol al árbitro, enviando en menos de un segundo un mensaje a su reloj de pulsera que funciona como receptor. Este sistema ya se puso en práctica en la Copa Confederaciones pero, por fortuna o desgracia, no hubo ningún  gol fantasma que permitiera comprobar su eficacia en el fragor de la batalla.

Seguir leyendo »

Corrupción, guerras civiles y el jugador número 12

Aspecto del estadio del F. C. Barcelona durante un partido. / Freddy Monteiro

"Los periodistas nigerianos contaban que en su liga es bastante común recibir con pistolas al equipo visitante". Así de sencillo explica Miguel Ángel Gómez Ruano, investigador de la Universidad Politécnica de Madrid, lo que implica la ventaja del factor campo en determinados lugares. Más allá de los tópicos del jugador número 12, del árbitro casero y el subidón de leer "This is Anfield" antes de salir al campo del Liverpool, lo cierto es que el beneficio de jugar al fútbol en el estadio propio es una verdad científica que se da en todas las ligas, a todos los niveles, en todos los campos… pero que en realidad no se parece en nada de un sitio a otro y que se manifiesta de formas muy distintas. Cuando se estudia a fondo esta materia, se descubre que el factor campo puede ser el mejor indicador de la excelencia y profesionalización de una competición.

E incluso de la calidad de vida de un país. Investigadores como  Gómez Ruano, que lleva realizados  numerosos estudios sobre la ventaja del factor campo, son capaces de hacer una lectura más sofisticada y señalar qué países son más corruptos mirando el tamaño de ese coeficiente. Porque para los expertos en el HA (por las siglas en inglés de  home advantage), la ventaja se expresa con un número, el porcentaje de la cantidad de puntos obtenidos en casa sobre el total de los obtenidos en la la liga, tanto en casa como fuera. Por tanto, esos países en los que las ligas son muy caseras tienen un HA muy alejado del 50%, como en Argelia (72%), Bolivia (71%) y Macedonia (68%). Lógicamente, en Nigeria, donde reciben a los rivales blandiendo armas de fuego, el factor campo alcanza el abismal 87%: a ver quién es el guapo que marca goles contra una grada llena de  pipas.

En la Liga española, el HA es del 61%, un punto menos que el Calcio italiano y el mismo porcentaje que la Premier inglesa o las ligas francesa y holandesa. Pero esto no siempre ha sido así. El fútbol moderno cambió poco a poco pero de forma sostenida la importancia del factor campo al introducir la profesionalización de muchos aspectos que antes se tenían abandonados, como la  psicología o el estudio de las tácticas del rival. Junto a esto llegaron de la mano de la FIFA la regla de los tres cambios, los tres puntos por victoria y la revolución de un jugador belga llamado  Jean-Marc Bosman. Y todo prácticamente en un par de años, entre 1994 y 1995, en los que se consolidó una tendencia a la baja en la importancia de jugar en casa. "Con Bosman, hay menos sentimiento en el campo y con los tres cambios los jugadores cuentan con más información táctica y es más fácil cambiar una dinámica negativa en el partido", explica Gómez Ruano.

Seguir leyendo »

Benditos botines, bendito gol: un cura vasco, mito del fútbol en Ecuador

Juan Manuel Bazurco en la playa de La Concha en San Sebastián. Javi Colmenero

En los pasillos de un instituto de San Sebastián un grupo de chicos comenta si es cierto todo eso que cuentan sobre su profesor de Filosofía. La discusión no reside en si es duro corrigiendo exámenes o si es de los que hace la vista gorda por más que confundas la crítica de la razón de Kant con el método de Descartes. No se trata de eso. En realidad tiene que ver con algo más mundano y probablemente más prescindible, pero teniendo en cuenta la edad de los alumnos, mucho más interesante. Es algo que tiene que ver con un gol a Estudiantes de la Plata en la Copa Libertadores. Tiene que ver con el fútbol, claro. ¿La Libertadores es como la Champions pero de Sudamérica, no? ¿Entonces es cierto? ¿Juan Manuel, el de Filosofía? ¿Futbolista? ¿Pero no era cura?

Juan Manuel Bazurco fue cura. Sacerdote de los de sotana, Biblia y fe inquebrantable, aunque también pudo haber sido futbolista en caso de haber aceptado aquella oferta para probar en la Real Sociedad, que llegó cuando no paraba de hacer goles en Tercera División jugando con el equipo de su pueblo, el CD Motrico. Lamentablemente para la fuerza de sus piernas y la potencia de su disparo, escogió el camino de la palabra y la religión en lugar de los vestuarios con olor a linimiento y los partidos de domingo. Así, casi sin darse cuenta, se subía a un avión con destino Ecuador, un lugar que en la España de los 70, sonaba demasiado lejano. Serían cinco años. Una larga temporada en la que serviría a la comunidad oficiando como pastor en San Camilo, un pequeño pueblo rural en el cantón de Quevedo, al oeste de Ecuador. Allí todos esperaban una figura bien distinta. A alguien con pinta de cura, quizá. El padre Bazurco, joven, alto y rubio, descolocó a todos. Especialmente a ellas, que suspiraban por ese español con cuerpo de deportista que había llegado de España. Al cabo de unas semanas, el número de feligresas aumentó considerablemente. Su función consistía básicamente en oficiar la misa cada día, ayudar a los necesitados, y de vez en cuando, cuando faltaba alguien, jugar de delantero centro.

Su figura generaba expectación, tanto por lo especial de la situación –un cura jugando al fútbol, por más que fuese joven no entraba dentro de lo lógico– como por su habilidad para destrozar la red contraria. “Hacía goles, sí. Bastantes, pero al principio me dejaban chutar por aquello de ser el cura, hasta que se dieron cuenta de que seguía haciendo goles cuando me marcaban”, cuenta. Sus esporádicas intervenciones de domingo después de misa con el equipo de San Camilo llamaron la atención de Liga Deportiva Universitaria de Portoviejo, un equipo humilde pero con grandes aspiraciones, quienes pensaron que quizá no sería demasiada locura tener un cura como principal argumento ofensivo. Ante el ofrecimiento, sorprendido, sólo acertó a apuntar: “Vosotros veréis si os intereso, pero que sepáis que yo estoy a otra vida”. La consigna era clara: si el fútbol significaba dejar de lado sus obligaciones como párroco, no había trato.

Seguir leyendo »

"El neoliberalismo le ha quitado el fútbol a la gente y se lo ha dado al negocio"

El entrenador argentino Ángel Cappa / Lino Escurís

El mundo del fútbol profesional, entendido por afición, jugadores y entrenadores, está viviendo en riguroso silencio la investigación de la UE que puede destapar lo que ya todo el mundo sabe, que el fútbol español es un negocio hinchado por la permisividad de los poderes públicos. Sólo los directivos y propietarios de liga y clubes están defendiendo el sistema que tan buenas plusvalías y tantos millones ha movido en contratos televisivos, de fichajes y urbanísticos en las últimas décadas. "Esto es una persecución", advirtió Florentino Pérez, presidente del Real Madrid CF. "Como los clubes españoles ganan muchos títulos, vienen por ellos", añadió el presidente de la Liga de Fútbol Profesional, Javier Tebas. "Les defenderemos porque son marca España", zanjó el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo.

En mitad del silencio, una voz autorizada, emerge para debatir. El entrenador Ángel Cappa (Bahía Blanca, Argentina 1946) ex del Real Madrid CF, FC Barcelona (como ayudante de César Luis Menotti), CD Tenerife y UD Las Palmas, citando su carrera en España, vive en Madrid atónito ante la revolución neoliberal. "Me acabo de levantar del suelo al escuchar la subida de la luz. ¿Pero qué quieren que haga la gente?", responde nada más descolgar el teléfono.

Tiene una dilatada trayectoria internacional ¿Es excepcional lo que ocurre en España con el apoyo público a los clubes?

Seguir leyendo »

“Yo uso el fútbol en la literatura como puerta de entrada a otras cosas más importantes”

Eduardo Sacheri / Foto: Martín Barraza

Once tipos que viven condenados a entenderse en un campo de fútbol de madera. ¿No es demasiado cruel?

Todo parte de la mente de Fontanarrosa, así que las culpas a él (risas). Es un pequeño cuento, pero se trata sobre todo de una inspiración. De ahí, nosotros robamos una pequeña idea que es la de que los jugadores están vivos. Sienten, piensan, se emocionan…pero dentro de ese Metegol, o futbolín, como decís vosotros. Su vida, claro está, no va más allá de jugar al fútbol todo el rato. Pero, ¿qué pasaría si de pronto ese Metegol se destruye y quedan lanzados al mundo real? ¿Cómo es eso de aprender a vivir fuera del Metegol?

Como aquellos jugadores que viven en su burbuja de futbolistas profesionales, y cuando terminan la carrera se dan de bruces con la realidad.

Seguir leyendo »

El mito de las 40.000 prostitutas en el fútbol

Aficionados al fútbol en Munich, durante el Mundial de Alemania de 2006 / Cameron Parkins

“Es realmente escandaloso. Se habla de importar mujeres para satisfacer los bajos instintos de gente relacionada con el fútbol. Se habla de seres humanos como si fueran ganado, y el fútbol vinculado con ello”. El seleccionador nacional francés, Raymond Domenech, se mostraba consternado: se sabía que el Mundial de Alemania de 2006 provocaría la llegada de 40.000 mujeres, trasladadas contra su voluntad principalmente desde Europa del Este, para comerciar con su cuerpo y su dignidad. Un número tan espectacular que provocó innumerables titulares de prensa, declaraciones institucionales de la UE, la FIFA e incluso una amonestación desde el Congreso de EEUU contra el soccer, como lo llaman. El silogismo era inapelable: un Mundial de fútbol atrae a cientos de miles de hombres, en su versión más troglodita, que querrán satisfacer sus bajos instintos con sexo fácil, de pago.

Pasado el revuelo, un informe de la Organización Internacional para las Migraciones sobre la trata de blancas en aquel torneo concluía que “la estimación de 40.000 [víctimas] carecía de fundamento y era poco realista” ( pdf). Esencialmente, porque Alemania había legalizado la prostitución en 2001 y porque el público resultó ser bien distinto del estereotipo de animales sedientos de borracheras y sexo barato: “En cuanto a los fans, muchos expertos señalaron que no había sido un evento predominantemente masculino. Ha habido muchos grupos mixtos, parejas y familias”, decía el texto. A lo largo de aquel Mundial, el Gobierno alemán tuvo noticia de cinco casos de explotación sexual como consecuencia directa del evento: dos búlgaras, un chico húngaro, una checa y una alemana. Muy lejos de lo que hubiera supuesto una avalancha de decenas de miles de “mujeres y niños” como la que anunciaron los medios. De los muchos trabajos publicados sobre aquel evento, sólo uno, realizado por la ONG canadiense The Future Group, concluyó rotundo que sí “hubo un aumento de la demanda [de prostitutas]” pero no de la trata de blancas hacia el país: “Si bien la prostitución aumentó, el número de casos de trata de personas no aumentó sustancialmente”.

Sin embargo, en los días previos al Mundial la idea de las 40.000 prostitutas enviadas como ganado a Alemania se había consolidado de tal modo que hasta el Parlamento Europeo aprobó una declaración que obligaba a Berlín a tomar una serie de medidas para evitar que tal mercadeo inmoral tuviese lugar. Incluso la FIFA tuvo que negar, avergonzada, estar manteniendo una “pasividad” permisiva, y defendió que como organización deportiva no tenía mucho que hacer frente al problema del tráfico de seres humanos. Una vez pasado el torneo, Alemania redactó un informe oficial con sus conclusiones: no hubo “aumento significativo” en el número de “estancias ilegales en relación con la práctica de la prostitución”.

Seguir leyendo »

Eduard Fernández: "Algo ocurrirá porque la gente está llegando a un límite"

Eduard Fernández en la bañera de la obra 'Orgia', de la compañía The Mamzelles, también en el Lliure. / Edu Bayer

"¿Has visto El secreto de sus ojos? Esa en que encuentran al malo porque, dicen, un tipo puede cambiar de cara, de casa, de novia, de dios... Pero no puede cambiar de pasión, no puede cambiar de equipo de fútbol... Pues yo cambié de equipo de fútbol". Eduard Fernández (Barcelona, 1964) se monda antes de aclarar cuáles son sus colores. En la víspera de la entrevista, me insisten en que el actor es perico (aficionado al Espanyol). Curioso, porque uno de los directores de Líbero me comentó al encargarme esta conversación que el protagonista de Fausto 5.0 era un culé recalcitrante.

"Ya ves, soy un poco raro", justifica mientras enciende un cigarrillo. Y, como si estuviéramos en Smoking Room, confiesa, misterioso: "Yo era periquito, sí, porque mi abuelo era periquito. Cuando cumplí los 14, me regaló el carné de socio y estuve dos años seguidos yendo al campo con mi abuelo. En esa época, yo era antitodo, antifútbol, antisistema... Y dejé de ir. Me olvidé un poco del fútbol en general. Pero con el Barça de Guardiola me hice culé".

¿Y ahora?

Seguir leyendo »