eldiario.es

Menú

Un voto por un futuro común

El domingo 25 tenemos una nueva oportunidad para fijar el rumbo de las políticas más cercanas. Invitamos a la ciudadanía a que incluya la lucha contra la pobreza y la solidaridad internacional entre los asuntos a demandar a los partidos

- PUBLICIDAD -
Varios niños talibés comiendo en una daara de M'bour, Senegal. Varias ONG denuncian escasez de alimentos para los menores y maltrato por parte de sus explotadores. | Lucas Vallecillos.

Varios niños talibés comiendo en una daara de M'bour, Senegal.

La próxima legislatura será importante para nuestro futuro en común, ya que elegimos nuevo Parlamento vasco en un momento en el que las personas reclaman, más que nunca, políticas más inclusivas y la recuperación de los derechos sociales perdidos en los últimos años.

El contexto internacional ha cambiado y los problemas a los que debemos enfrentarnos son globales y compartidos por países enriquecidos y empobrecidos. Por tanto, la respuesta de las instituciones, en este caso del Gobierno vasco, debe estar a la altura y afrontar su política de solidaridad internacional desde esa perspectiva global, subrayando la interdependencia de los problemas y de las políticas entre el conjunto del planeta.

Por ello, desde la Coordinadora de ONG de Desarrollo de Euskadi hemos trasladado a los principales partidos que concurren a estas elecciones una batería de propuestas para que pongan a las personas en el centro de sus políticas, respetando la equidad de género, atendiendo a los valores de humanidad y solidaridad y, en definitiva, respondiendo a la universalidad de los derechos humanos.

Una de nuestras propuestas más destacadas es la incorporación del enfoque de coherencia de políticas para el desarrollo en toda la acción del Gobierno vasco. Debemos abordar la lucha contra la pobreza y las desigualdades desde un enfoque causal, el cual permite evitar los impactos negativos de políticas como la comercial, la energética o la fiscal en otros países, de forma que no impidan o frenen la generación de condiciones para el ejercicio de derechos por parte de la ciudadanía. Además, ofrece criterios para una toma de decisiones y un diseño de las políticas públicas que responda al tipo de desarrollo que queremos en Euskadi.

Los pilares de la cooperación vasca son el apoyo de la ciudadanía y el convencimiento de que la solidaridad entre las personas y pueblos debe ser un compromiso ético y político, los cuales nos han sostenido en épocas de fuertes recortes. Ante la crisis, apostamos por trabajar para que la cooperación vasca sea una política de primer orden y que siga siendo un referente en todo el Estado. Ello pasa por asumir la política de cooperación internacional como una política pública estable, al margen de vaivenes políticos, llevada a cabo conjuntamente con las organizaciones de la sociedad civil.

el Gobierno vasco debe afrontar su política de solidaridad internacional desde una perspectiva global

Instamos también a tener una apuesta clara por la educación para la transformación social, por el fortalecimiento de las organizaciones de la sociedad civil y el fomento de su participación; y por una mayor transparencia y rendición de cuentas. Sin olvidar la necesidad de una dotación presupuestaria a la política de cooperación del 0,7% del presupuesto total del Gobierno vasco, entre otras. El definitiva, demandamos el simple cumplimiento de la legalidad vigente, ya que comprobamos con estupefacción cómo los diferentes gobiernos de los últimos años han incumplido sistemáticamente dos leyes aprobadas por el poder legislativo en el año 2007: la Ley Vasca de Cooperación para el Desarrollo y la Carta de Solidaridad y Justicia con los Países Empobrecidos.

Reivindicaciones aparte, nos hemos puesto en la piel del ciudadano o ciudadana de a pie y hemos analizado los programas electorales que los principales partidos que concurren a los comicios han hecho públicos en sus páginas web para conocer sus propuestas solidarias para los próximos 4 años y su grado de compromiso con los derechos humanos. A grandes rasgos constatamos que no todas las fuerzas políticas parecen comprometidas con la lucha contra la pobreza, las desigualdades y la sostenibilidad, y detectamos grandes diferencias entre los distintos programas electorales.

Hay partidos como Ciudadanos y PP que no hacen mención alguna a este respecto, dejando claro que no son una de sus prioridades. Por su parte, el PNV recoge amplias propuestas enfocadas al ámbito de la gestión, algunas coincidentes con las demandas de nuestro sector. Sin embargo, una vez más su propuesta deja de lado el cumplimiento de las leyes que este partido aprobó, así como un verdadero compromiso presupuestario, sin el cual su planteamiento parece difícil de cumplir. Preocupa igualmente esa fijación con la gestión, pues en los últimos años hemos asistido a un crecimiento innecesario de la burocracia administrativa en detrimento de los objetivos políticos de la cooperación y la solidaridad internacional. No obstante, sí incorporan parte del citado enfoque de coherencia de políticas para el desarrollo, aunque de manera insuficiente porque no recoge ningún compromiso concreto más allá de trasladar la temática a otras áreas y generar espacios participativos para su tratamiento.

De la misma forma, el PSE-EE se compromete a ser garante de la incorporación del enfoque transversal del Desarrollo Humano Sostenible, pero no aporta ninguna medida concreta. Recoge otras cuestiones importantes, así como nuestras demandas, como el refuerzo de los espacios participativos y de mejoras en la rendición de cuentas. No obstante, lamentamos que esa apuesta clara que hace por la cooperación no se refleje en un compromiso por cumplir las leyes que este mismo partido apoyó, las cuales, entre otras cuestiones, obligan al Gobierno vasco a cumplir con el mencionado 0,7%. Finalmente, EH Bildu y Elkarrekin Podemos son quienes realizan una apuesta más firme. Ambos tienen un claro compromiso presupuestario con el 0,7% y con el enfoque de la coherencia de políticas para el desarrollo, así como la apuesta por una política pública sostenible y transparente que contribuya a la generación de ciudadanía crítica desde el reconocimiento de la diversidad de sujetos, específicamente, los movimientos sociales.

El domingo 25 tenemos una nueva oportunidad para fijar el rumbo de las políticas más cercanas. Invitamos a la ciudadanía a que incluya la lucha contra la pobreza y la solidaridad internacional entre los asuntos a demandar a los partidos. Nuestro voto puede tener efectos globales en este interconectado mundo.

 

- PUBLICIDAD -
- Publicidad -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha