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Presidente de Túnez intenta atajar la crisis de Nidá Tunis, pero esta avanza

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Hijo del presidente tunecino asegura que no pretende suceder a su padre

Hijo del presidente tunecino asegura que no pretende suceder a su padre

El presidente de Túnez, Beji Caid Essebsi, recibió hoy en el Palacio presidencial a una delegación del grupo de 32 diputados que el lunes anunciaron la salida de su partido, Nidá Tunis, para tratar de solventar la crisis que amenaza con romper la estabilidad política del país.

Pese a las palabras de concordia del mandatario, la situación no parece si no agravarse después de que el partido, mayoritario en el Parlamento, decidiera hoy sustituir ya a algunos de esos legisladores que estaban al frente de comités y comisiones.

Según la agencia oficial de noticias TAP, el bloque ha reemplazado al líder de Comité General de Legislación, Abada el Kefi, y a su colega al frente del Comité de Derechos, Libertades y Relaciones Externas, Bochra Belhadj Hamida

Precisamente, Belhadj Hamida fue una de los seis parlamentarios que hoy acudieron al Palacio de Cartago a buscar una solución al conflicto, que ha dividido al partido laico que ganó las elecciones de 2014.

Essebsi, fundador y alma de Nidá Tunis, aseguró que no se ha posicionado con ninguna de las facciones rivales y prometió que hará todo lo posible para acabar con la división.

"La presidencia de la República se encuentra a la misma distancia de todas las partes, por respeto a los intereses nacionales del país. El diálogo es la vía para solucionar las controversias", afirmó Essebsi en un comunicado.

De momento, solo parece haber convencido a la diputada Jihen Aouichi, quien, según la prensa local, ha presentado en el Parlamento un escrito en el que se pide volver a la disciplina del partido en la Asamblea.

El origen de la fractura de la formación que hace un año logró aunar a grupos dispares, pero con un deseo compartido de ruptura con el pasado, se remonta a principios de este año, cuando el hijo del presidente, Hafedh Caid Essebsi, fue ascendido al cargo de vicepresidente del partido.

Desde entonces, centenares de militantes, empresarios afines y profesionales de diversos campos han abandonado sus filas entre denuncias de nepotismo y críticas sobre la presunta relación de Hafedh con responsables del régimen derrocado.

También por las atribuciones que parece haberse arrogado y que incluyen viajes oficiales y reuniones con altos dirigentes, como la que mantuvo el pasado agosto en Ankara con el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan.

Una visita similar a Madrid, donde fue recibido por el secretario de Estado español de Asuntos Exteriores, Ignacio Ybañez, desató las críticas en los medios, que se preguntaron si Taïeb Bacouche, el otro vicepresidente de Nidá Tunis y actual ministro de Exteriores, era el verdadero jefe de la diplomacia.

La situación degeneró el pasado 1 de octubre, día en el que un grupo de diputados de Nidá Tunis fue expulsado de forma violenta a la puerta de un hotel de la ciudad de Hammamet donde se iba a celebrar una reunión del Comité Ejecutivo.

Al día siguiente, los parlamentarios agredidos enviaron una carta al presidente en la que acusaban a su hijo y al asesor presidencial, Ridha Belhaj, de ser los culpables de la violencia y exigían la dimisión de este último.

Una semana después, 32 diputados anunciaron su decisión de salir de Nidá Tunis y convertirse en independientes, lo que deja de nuevo a los islamistas de An Nahda como la principal fuerza del Parlamento tunecino.

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