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La falta de agua agrava el sufrimiento de los habitantes del este de Mosul

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La falta de agua agrava el sufrimiento de los habitantes del este de Mosul

La falta de agua agrava el sufrimiento de los habitantes del este de Mosul

Los habitantes de los barrios "liberados" por las fuerzas iraquíes en el este de la ciudad de Mosul no solo están expuestos a los ataques del grupo terrorista Estado Islámico (EI) y al fuego cruzado, sino a la falta de agua potable y servicios básicos.

"Más de 350.000 habitantes de la parte oriental de Mosul sufren escasez de agua potable después de que el EI haya dañado las plantas y bombas de agua", explicó a Efe Maray Hasán Matu, director del departamento de agua de la provincia de Nínive, cuya capital es Mosul.

Matu añadió que parte de la infraestructura se ha visto afectada por las operaciones militares y los bombardeos, y que ocho de las plantas de la urbe están fuera de servicio.

Para suplir la carencia, una treintena de camiones cisterna pertenecientes a organizaciones internacionales y otros siete del departamento de agua de Nínive llevan el agua potable diariamente a los barrios controlados por el ejército, donde los residentes hacen largas colas para abastecerse.

El responsable local destacó que cada individuo necesitaría unos 40 litros al día de agua en circunstancias normales, pero cada familia del este de Mosul recibe diariamente entre 10 y 15 litros, lo cual no es suficiente para cubrir sus necesidades.

"Es una grave crisis, que se suma a la inseguridad por los combates, hacemos todo lo que podemos para hacer llegar a los residentes agua potable", subrayó Matu.

Asimismo, reveló que la mayoría de las plantas de agua se encuentran bajo el control del EI, sobre todo en los barrios aún bajo su dominio, y que estas también han sido saqueadas en medio de la violencia.

Por último, añadió que en los próximos días se aumentará el número de camiones cisterna para trasladar agua a los barrios "liberados" y hacer así frente a las necesidades de los civiles.

El Fondo de la ONU para la Infancia (Unicef) denunció a finales de noviembre que más de medio millón de personas que residen en Mosul no tienen acceso a agua potable después de que los combates entre las fuerzas armadas iraquíes y el EI causaran la destrucción de un importante conducto.

Uno de los habitantes del barrio Al Nur, en el este de Mosul y en el que todavía se registran enfrentamientos, dijo a Efe que cada mañana sale de casa con un contenedor de 20 litros en busca de agua potable.

Liaz Mohamed Ali explicó que recorre un camino de cuatro kilómetros hasta la zona de Kukyeli, en el extremo oriental de la urbe, u otras áreas alejadas de su hogar adonde llegan los camiones con el agua potable.

El hombre dijo que también hay cortes de luz y de agua provocados por el EI en los barrios orientales de Mosul, y que los tanques de agua en los tejados de las viviendas están vacíos o destruidos por los bombardeos.

En medio de la escasez, los residentes agudizan el ingenio, como Abu Omar, un residente del barrio de Al Bikr, que dijo a Efe que él y su familia han colocado ollas y recipientes en la azotea de su casa para recoger el agua de la lluvia que está cayendo intensamente estos días en Mosul.

El mal tiempo está dificultando las operaciones de las tropas gubernamentales, cuyo avance en el interior de la urbe también está siendo lento debido a la presencia de civiles.

El pasado 17 de octubre, las fuerzas armadas iraquíes y kurdas lanzaron una gran ofensiva para expulsar al EI de Mosul, último bastión de la organización en Irak y donde residían más un millón de personas cuando dio comienzo la campaña militar.

Los habitantes de los barrios que han sido conquistados por las fuerzas iraquíes desde finales de octubre son actualmente blanco del lanzamiento de proyectiles de mortero, así como otros ataques indiscriminados por parte del EI, y decenas de personas han muerto y han resultado heridas.

Más de 100.000 civiles se han visto desplazados por los combates en el interior de la urbe y en sus alrededores, donde la organización radical controlaba amplios territorios desde el verano de 2014, cuando irrumpió en el norte de Irak.

La coalición internacional liderada por EE.UU. también participa en la ofensiva contra el EI en Nínive y los bombardeos de sus aviones han contribuido a la destrucción de la infraestructura en Mosul y al sufrimientos de sus residentes.

Yáser Yunes

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