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Cómo la FIFA suspendió la sanción al delantero de EEUU Balogun tras tres llamadas de Trump y la amenaza de acciones legales

El árbitro Raphael Claus muestra una tarjeta roja directa a Folarin Balogun durante el partido de dieciseisavos de final contra Bosnia y Herzegovina.

Matt Hughes

6 de julio de 2026 12:19 h

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Si por algo ha destacado Donald Trump hasta el momento en la Copa del Mundo ha sido por su ausencia, pero de forma extraordinaria puede haber estado haciendo sentir su presencia entre bastidores a través de diplomacia blanda.

Además de no haber asistido a ningún partido, pese al llamativo progreso de la selección de Estados Unidos hasta los octavos de final, Trump no había hecho una sola mención al torneo en sus redes sociales desde que hizo un reconocimiento de las cifras de asistencia el pasado 28 de junio. Todo cambió este domingo, cuando acudió a su red social Truth Social para agradecer a la FIFA por su decisión altamente inusual de suspender la sanción al delantero Folarin Balogun que debería cumplir en el encuentro frente a Bélgica de esta ronda.

“¡Gracias a la FIFA por hacer lo que era correcto, y revertir una gran injusticia!”, exclamaba en un breve mensaje.

¿Qué ocurrió con Balogun?

El delantero fue expulsado por un pisotón contra el defensa de Bosnia y Herzegovina Tarik Muharemovic después de haber marcado el primer tanto en la victoria de EEUU por 2 a 0 frente a la selección europea en el partido del miércoles. El delantero del Mónaco, que formó parte de la selección sub-21 de Inglaterra, ha anotado tres goles en sus tres titularidades en el Mundial y ha sido clave para las ambiciones ofensivas de EEUU.

Folarin Balogun pisa la pierna de apoyo del defensa Tarik Muharemovic con los tacos en la falta por la que sería expulsado tras la revisión del VAR.

Balogun recibió una tarjeta roja directa del árbitro Raphael Claus tras una revisión del videoarbitraje, aunque la decisión fue calificada como “extremadamente dura” por algunos comentaristas estadounidenses. El brasileño ni siquiera había señalado falta en el momento inicial a pesar de encontrarse a pocos metros del incidente, pero recibió la llamada del árbitro del VAR para que revisase el incidente. Las repeticiones mostraban cómo la plancha del pie de Balogun aterrizaba sobre el tobillo de Muharemovic.

En consecuencia, la acción de Balogun supuso una tarjeta roja directa por una falta grave, y la FIFA confirmaba dos días después la sanción habitual de un partido.

¿Por qué ha generado estupor?

El Código Disciplinario de la FIFA no permite realizar apelaciones contra las tarjetas rojas directas, y funcionarios del órgano de gobernación del fútbol así como del fútbol estadounidense confirmaron tras el partido que la sanción no podía ser apelada.

Sin embargo, en un anuncio sorprendente este domingo, la FIFA alegó que en base al artículo 27 de su Código Disciplinario la exclusión quedaría suspendida, aunque la tarjeta roja se mantendrá en el expediente de Balogun durante un período de prueba de un año. Si Balogun comete “otra infracción de similar naturaleza y gravedad” tendrá que cumplir esta sanción de un partido.

El artículo 27 señala que el comité judicial de la FIFA tiene la autoridad de “total o parcialmente suspender la implementación de una medida disciplinaria”, una cláusula que, esencialmente, le da a la FIFA el derecho de vetar decisiones arbitrales.

A pesar de ello, un artículo previo del Código Disciplinario, el 10.5, refleja que la sanción de tarjeta roja directa conlleva automáticamente un partido de suspensión.

¿Ha ocurrido esto antes?

El hasta ahora poco conocido artículo 27 ya ha tenido impacto en el presente Mundial, ya que la FIFA utilizó esta cláusula para permitir a Cristiano Ronaldo participar en los dos primeros partidos del torneo. El delantero de Portugal recibió inicialmente una sanción de tres partidos tras ser expulsado contra la República de Irlanda durante un partido de clasificación para el Mundial en el mes de noviembre.

La suspensión de Ronaldo se redujo entonces a un partido, que cumplió en el encuentro de clasificación contra Armenia, lo que le permitió estar disponible para jugar en los partidos de debut de la Copa del Mundo frente a la República Democrática del Congo y Uzbekistán. El portugués fue invitado por Trump a la Casa Blanca la semana previa a que su sanción fuera parcialmente suspendida.

Donald Trump recibe a Cristiano Ronaldo en la Casa Blanca.

En el año 1962, durante el Mundial de Chile, la estrella de Brasil Garrincha jugó la final contra Checoslovaquia pese a que había sido expulsado en la semifinal. Apenas tuvo impacto en el juego debido a una lesión, pero Brasil venció por 3 a 1. Hay que recordar que, hasta el Mundial de 1970, no existían las tarjetas amarillas y rojas, sino que en aquel momento las sanciones a los jugadores eran decisiones dependientes de los árbitros señaladas verbalmente.

¿Cuál ha sido el papel de Trump?

Varias fuentes han confirmado a The Guardian que Trump hizo un total de tres llamadas a la FIFA, desde el miércoles, para asegurar que el cambio tenía lugar. La Casa Blanca no ha respondido a las preguntas del diario británico. La FIFA ha rechazado hacer comentarios.

Además, hubo diversas informaciones a lo largo de la noche del domingo acerca de que el grupo de trabajo de la Casa Blanca para el Mundial, liderado por Andrew Giuliani —el hijo del abogado y exalcalde de Nueva York Rudy Giuliani—, había en efecto lanzado una ofensiva legal contra la suspensión de Balogun centrada en el uso de repeticiones a cámara lenta para tomar decisiones mediante el VAR. En caso de ser cierta esta información, las implicaciones de una queja de este tipo podrían ser significativas y abrir las puertas a múltiples acciones legales contra el procedimiento disciplinario en el futuro. De nuevo, la Casa Blanca no ha respondido a las preguntas de The Guardian al respecto.

Este lunes, el propio presidente estadounidense ha dado detalles acerca de su llamada con el presidente de la FIFA Gianni Infantino, confirmando así que se produjo. “Sí, lo hice, hablé con Gianni, que es muy respetado, que ha organizado la Copa del Mundo más exitosa de la historia”, ha reconocido Trump este lunes en el Despacho Oval ante las preguntas de los periodistas: “Le dije: Gianni, tenemos todos estos partidos, cada uno está resultando ser una Super Bowl. Y soy una persona a la que le encantaban los deportes, que era un buen deportista, y entiendo mucho de deporte, y eso no fue una falta, ni siquiera fue una infracción. Había dos tipos corriendo a toda velocidad que, por casualidad, chocaron entre sí”.

El presidente de EEUU, que reconoce no saber de fútbol y evidencia no conocer el reglamento, prosigue: “No puedes coger tu pie y colocarlo con precisión sobre el pie de otra persona cuando vas a toda velocidad; no, se trataba de dos grandes deportistas que se enredaron, y este árbitro, que es un poco sospechoso, si compruebas su historial, tomó una decisión que nadie se podía creer, incluso la gente del otro equipo decía: 'Vaya, hemos tenido suerte'. Dos jugadores chocaron, se enredaron un poco, él no hizo nada malo, y es nuestro mejor jugador, o uno de nuestros mejores jugadores, y le sacaron tarjeta roja. No sabía qué significaba eso. No pensé que significara gran cosa. Luego empecé a oír que eso significa que no puede jugar en el próximo partido, al menos en el próximo. Dije: 'Vaya, si le hubiera pasado a otro jugador, habría sido injusto, pero cuando te quitan a tu mejor jugador y te dicen que no puedes jugar, eso es muy injusto. Es que, ya sabes, una cosa es sancionar a alguien para un partido, pero ¿cómo se le sanciona para un partido que aún no se ha jugado? Es muy injusto, no se puede hacer eso. Así que sí, solicité una revisión por parte de la FIFA”.

En cuanto a la llamada para levantar la sanción, Trump afirma: “Lo único que hice fue pedir una revisión, porque no creía que fuera falta, y se me da bien esto. No creía que fuera falta. Pensé que eran dos grandes deportistas que chocaron entre sí y se enredaron. Eso no fue… eso no fue un tipo dando un puñetazo en la cara a alguien ni nada. Y creo que es terrible que a un jugador de primer nivel, uno de los mejores del equipo, no se le permita jugar, creo que habría sido una gran mancha, y me refería precisamente a esa sensación: no le dije qué hacer, no puedo decirle qué hacer, pero no creo que fuera él quien tomara la decisión”.

Y continuó: “Creo que fue un comité el que la tomó, y tomaron la decisión correcta, porque, en primer lugar, no fue falta, y uno quiere ver un partido con sus mejores jugadores: '¿Cómo te sentirías si sacáramos, ya sabes, a Messi? O a Ronaldo: 'Ronaldo, te has chocado con alguien, te vamos a sacar del partido'. O a Harry Kane: 'Harry Kane, te vamos a sacar del partido, Harry, porque por casualidad has golpeado a alguien un poco más fuerte de lo que se puede, no puedes hacer eso'. Si lo hubieras quitado, creo que habría empañado de verdad este increíble campeonato. Tenemos que contar con nuestros mejores jugadores, y Bélgica tiene un gran equipo, por cierto. Nosotros tenemos a nuestros mejores jugadores, y ellos tienen que tener a los suyos, y si ganamos o perdemos, es justo. De lo contrario, si lo perdemos a él y perdemos el partido, sería algo terrible. Así que creo que tomaron una decisión realmente brillante. Creo que la decisión del árbitro fue horrible. Nadie habla de eso. Hablan de la tarjeta roja como si no pasara nada. Nadie te cuenta la decisión del árbitro de sacarle la tarjeta roja. Yo no sabía qué demonios era una tarjeta roja. Cuando me enteré, dije: 'Tienes que estar bromeando. Este tipo solo ha dado un cabezazo. Y tu mejor jugador no va a jugar la semana que viene ni en el próximo partido. Eso es mucho poder. Es terrible”.

¿Qué ha respondido Infantino?

En un comunicado del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, hecho público por la propia federación internacional de asociaciones de fútbol Infantino ha reconocido abiertamente haber recibido “una llamada del presidente Donald Trump”, cuyo objetivo ha minimizado y ha comparado con “llamadas de jefes de Estado, miembros de gobiernos, accionistas de equipos de fútbol y ejecutivos de empresas de todo el mundo sobre diferentes asuntos”. Infantino asegura que durante su conversación con Trump le explicó que “existía un proceso legal en marcha de los cuerpos judiciales independientes de la FIFA y que el caso sería decidido por las instituciones competentes” y defiende que “así es como el sistema de la FIFA funciona”.

Infantino, que llega a decir que “a veces le sorprenden” las decisiones del Comité Disciplinario de la FIFA, defiende que “siempre” respeta estas decisiones y la autonomía de los cuerpos que las toman. También alega que las decisiones están basadas en el Código Disciplinario de la FIFA, pese a que esta última decisión va en contra de su artículo 10.5.

¿Qué ha hecho Bélgica al respecto?

Bélgica no hizo ningún intento de disfrazar su enfado. Su seleccionador, Rudi García, tendrá ahora poco más de 24 horas para preparar a sus jugadores para enfrentarse a unos oponentes con el delantero clave que pensaban que estaría sancionado en el campo.

En un comunicado con duras palabras la Real Asociación de Fútbol de Bélgica acusó a la FIFA de romper sus propias reglas, y dejó abierta la posibilidad de llevar a cabo acciones legales. “Estamos estupefactos con esta decisión”, señalaba el comunicado. “Esta decisión entra en contradicción directa con las previsiones de las reglas de la competición de la Copa del Mundo de la FIFA 2026”.

“La naturaleza automática de una suspensión de este tipo fue también explícitamente reafirmada en la circular número 16 de la Copa del Mundo 2026, que fue distribuida a todas las federaciones miembros participantes el 12 de mayo de 2026. La misma regla es reiterada en cada reunión de coordinación de partido antes de cada encuentro y en todas las presentaciones de trabajo de la Copa del Mundo 2026.

“De acuerdo a salvaguardar los derechos legítimos de todos los equipos participantes y para proteger los principios fundamentales del juego limpio en nuestro deporte, tanto en esta Copa del Mundo como en ediciones futuras del torneo, la Federación belga está investigando todas las opciones potenciales.

Es previsible que la polémica no haya hecho más que empezar.

¿Y la UEFA?

En un comunicado oficial hecho público este lunes, el organismo de gobernanza del fútbol europeo, la UEFA, considera que la decisión tomada el domingo de suspender durante un año la aplicación de la suspensión automática de un partido tras la tarjeta roja directa mostrada al jugador estadounidense Folarin Balogun “ha cruzado una línea roja”.

La UEFA señala que el fútbol, como cualquier otro deporte, “se basa en normas”, que describe como “la base de una competición justa, honesta y transparente”. Aunque reconoce que, en ocasiones, las normas están “abiertas a la interpretación”, señala taxativamente que “en este caso, no”. “Una suspensión automática mínima de un partido tras una tarjeta roja no es una opción discrecional y no requiere la decisión de un órgano competente para su aplicación”, defiende el organismo europeo, que añade que es un principio “consagrado en el reglamento, que no puede ser objeto de excepciones, y mucho menos en pleno desarrollo de un torneo en el que otros muchos jugadores se han encontrado en la misma situación y han cumplido su suspensión con normalidad”.

“Cuando los guardianes de las normas ya no garantizan su certeza, la integridad del juego queda en entredicho y se socava la credibilidad de una competición”, llega a afirmar el comunicado de la UEFA, que critica que esta decisión “sienta un precedente en el torneo en curso” y avisa que situaciones similares “exigirán ahora un trato igualitario, en detrimento de la competición”.

La UEFA apunta también que el fútbol es “el deporte más querido del mundo” porque, además de “hermoso”, se juega en todas partes “con las mismas reglas”. Y señala que un torneo “nunca es un caso aislado” y que, si el torneo en cuestión es el Mundial, “tiene el poder de generar consecuencias positivas o negativas para el deporte en su conjunto”. La UEFA además expresa su “incredulidad” frente a una decisión “sin precedentes, incomprensible e injustificable”.

Bruselas cuestiona el uso del deporte con motivos políticos

El comisario europeo para la Justicia Intergeneracional, Juventud, Cultura y Deporte, Glenn Micallef, ha dicho este lunes que cree que la suspensión de la sanción a Balogun “fue una decisión incorrecta”.

“Dicho esto, siempre he sido claro. Las decisiones sobre las reglas deportivas y los asuntos deportivos pertenecen a las instituciones deportivas y no a los políticos. Influir sobre las decisiones deportivas pone en cuestión la autonomía del deporte. Nuestro foco debería estar en los desafíos de gobernanza reales que enfrenta el deporte, incluida la utilización del deporte con motivos políticos”, ha afirmado en un mensaje en la red social X.

Un contenido editado y ampliado por elDiario.es

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