Andalucía encara el nuevo curso con los malos resultados de PISA como telón de fondo

Andalucía afronta el nuevo curso escolar con los malos resultados del último informe PISA como telón de fondo. A dos días de que empiecen las clases en Infantil y Primaria, y a una semana de que lo hagan en Secundaria, se han conocido los datos de la principal prueba de desempeño educativo del mundo. El desplome ha sido generalizado en el conjunto de España, pero preocupa especialmente en comunidades como la andaluza, que se estanca a la cola del ranking que mide el rendimiento educativo de los jóvenes de 15 años en matemáticas, lectura y ciencias.

El alumnado andaluz vuelve a situarse entre los peores resultados del país en esas tres competencias evaluadas. La distancia respecto a la media española supera los diez puntos en todas ellas, alcanzando los 15 en matemáticas y ciencias, y los 19 puntos respecto a la media europea. En concreto, los estudiantes andaluces obtienen 442 puntos en Matemáticas (frente a los 457 de media nacional); 441 en comprensión lectora (frente a 451); y 462 en Ciencias (frente a 477).

En matemáticas, Andalucía ocupa la cuarta posición, solo por delante de la Comunitat Valenciana, Ceuta y Melilla, mientras que en ciencias ocupa también la parte baja de la clasificación, situándose quinta por la cola. En el caso de la lectura, sube dos posiciones, colocándose por delante de Baleares, Navarra, Comunitat Valenciana, País Vasco, Ceuta y Melilla.

El diagnóstico llega además en un momento especialmente significativo, en pleno arranque del nuevo curso en Andalucía. Un curso en el que se estrenan algunas de las medidas acordadas con los sindicatos el pasado verano, como la reducción de la ratio máxima a 22 alumnos por aula en Infantil de tres años. La medida forma parte de un proceso de reducción progresiva de las ratios, que irá “escalando curso a curso hasta implementarse en todos los niveles de Infantil y Primaria”, tal y como ha explicado este martes la consejera de Educación, Carmen Castillo, tras la reunión del Consejo de Gobierno.

El curso 2026/2027 en datos

Junto a la novedad de la bajada de la ratio, la Junta ha puesto en valor el refuerzo de los recursos destinados a las aulas andaluzas con el que arranca el nuevo curso. Un total de 1.776.288 estudiantes se incorporarán a lo largo de septiembre a los 7.248 centros públicos, concertados y privados de Andalucía, atendidos por 131.525 docentes en total. Más del 94 % del alumnado está escolarizado en centros sostenidos con fondos públicos, el 75,5% de ellos en la enseñanza pública y el 18,7% en la red concertada.

La cifra de alumnado ha sufrido un recorte de 30.322 estudiantes respecto al curso anterior entre Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato, lo que supone el mayor descenso de toda la serie histórica debido a la caída de la natalidad, según ha indicado la Consejería. Pese a esta pérdida de estudiantado, la plantilla pública alcanza este curso los 109.128 docentes, un 7,7% más que en 2018/19.

Además, este curso escolar la red pública contará con 4.309 efectivos de refuerzo, de los que 2.096 se destinarán a atención a la diversidad y necesidades educativas especiales, 1.216 a la ampliación de la oferta de Formación Profesional, 705 al refuerzo académico y 292 a la digitalización, con una inversión de 238 millones de euros cofinanciada con fondos europeos. Asimismo, otros 787 maestros y especialistas de Audición y Lenguaje y Pedagogía Terapéutica (PT) se incorporarán a los centros públicos, en aplicación del acuerdo alcanzado con los sindicatos.

La otra gran novedad es la creación de 234 nuevas aulas de tres años, como consecuencia de la reducción de la ratio máxima a 22 alumnos por aula. Esta medida frena la tendencia de los últimos años, en los que se han suprimido un total de 2.758 unidades de Infantil y Primaria desde la llegada del Partido Popular al Gobierno andaluz en 2019, según los datos recopilados por USTEA a partir de las publicaciones del Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA).

“No es un problema de recursos”

Con este escenario de más docentes pese al descenso del alumnado y un refuerzo de los efectivos en las aulas, la consejera de Educación ha descartado que los malos resultados de PISA puedan atribuirse a la falta de medios a la que apuntan los sindicatos. “Por recursos no es”, ha asegurado Castillo, para defender que la educación andaluza cuenta actualmente con recursos en máximos históricos.

La consejera ha destacado en este sentido el aumento de la plantilla docente, la reducción de la ratio y el refuerzo de las horas de Lengua y Matemáticas. “Los recursos son una condición necesaria, pero no son suficientes”, ha señalado, apuntando a otros factores como los aspectos curriculares, metodológicos y de evaluación, así como a la regulación del uso de las pantallas y los dispositivos.

Asimismo, la responsable andaluza en Educación ha puesto el foco en las políticas educativas estatales, criticando que hayan perdido, a su juicio, la “cultura del esfuerzo”, lo que estaría contribuyendo a que los alumnos lleguen a etapas posteriores con “menor nivel educativo”. Por otro lado, la consejera ha querido contraponer los resultados del informe PISA con otros indicadores del sistema educativo que arrojan un panorama más positivo, como la tasa de abandono escolar, que se encuentra en Andalucía en mínimos históricos.

Una “llamada de atención” a ojos de los sindicatos

Frente al diagnóstico de la Junta, los sindicatos educativos consideran que los datos deben servir precisamente para revisar las condiciones en las que se desarrolla la enseñanza. Desde ANPE, su presidente estatal, Francisco Venzalá, ha advertido de que el informe recién publicado pone de manifiesto que “la alarma está sonando” y ha rechazado que los resultados puedan utilizarse para señalar al personal docente. “El profesorado trabaja con las condiciones que se encuentra, con el marco legislativo y los recursos que les conceden”, ha defendido.

En la misma línea, CSIF Andalucía considera que PISA debe ser una “llamada de atención” para “reforzar la educación pública” y “mejorar las condiciones de enseñanza”. La organización señala como principales carencias las ratios, la atención a la diversidad, los apoyos tempranos y la orientación, además de la carga burocrática. “Cuando los resultados no son buenos, la respuesta no puede ser buscar culpables en las aulas, hay que mirar qué recursos tienen los centros, cuántos alumnos atiende cada docente, qué apoyos recibe el alumnado que presenta dificultades y cuánto tiempo pierde el profesorado en tareas burocráticas que lo alejan de su función principal, que es enseñar”, ha señalado su presidenta de Educación, Elena García.

CCOO Andalucía también vincula los resultados a las condiciones del sistema y apunta a “ratios demasiado elevadas”, falta de profesionales para atender a la diversidad, sobrecarga del profesorado y exceso de burocracia. El sindicato reclama además un acuerdo por la educación pública y alerta del avance de la privatización, especialmente en los servicios educativos complementarios y la Formación Profesional. “PISA no viene a suspender al profesorado ni al alumnado”, sino que pone en evidencia “problemas estructurales” que “requieren respuestas políticas”, según Marina Vega, de CCOO Andalucía.

Por su parte, UGT Andalucía atribuye el retroceso a años de falta de inversión y de recursos humanos y materiales, así como al incremento de la diversidad sin los apoyos necesarios. El sindicato considera que PISA refleja que la educación andaluza ha quedado “en un segundo plano” para el Gobierno de Juan Manuel Moreno.

También la Federación Andaluza de Centros de Enseñanza Privada (CECE Andalucía) ha mostrado su “profunda preocupación” ante los resultados que “no son una foto aislada, sino la constatación de un problema estructural que arrastra el sistema educativo desde hace varias ediciones” y que exige “dejar de mirar hacia otro lado y actuar con seriedad, sin urgencias electorales ni parches de última hora”. La patronal de la enseñanza privada y concertada reclama estabilidad normativa y mayor exigencia académica, además de criticar los continuos cambios curriculares sin suficiente acompañamiento al profesorado.

El nuevo curso comienza, por tanto, con dos fotografías sobre la mesa: la de una administración que pone en valor el aumento de recursos y la reducción de ratios, y la de unos resultados académicos que mantienen a Andalucía en la parte baja del sistema educativo español.