Electrónica avanzada y global en el WOS Festival de Santiago de Compostela
Ambient oscuro, dub experimental, folclore del Cuarto Mundo, gqom, drone psicodélico, techno antipop. Siempre dentro del territorio de la electrónica de vanguardia, el pluralismo estilístico del WOS Festival, en Santiago de Compostela, resulta notable. La edición que se celebra entre el 11 y el 13 de septiembre en nueve escenarios repartidos por la capital gallega lo vuelve a demostrar con propuestas palestinas, ugandesas, kenianas o alemanas en un encuentro que sus promotores denominan “de creación contemporánea” y cuya repercusión ha transcendido fronteras y alcanzado las páginas de la prensa musical internacional más exigente. Esta es una breve selección de los artistas convocados este fin de semana.
La palestina Israa Shalaby, integrante de The Hallways -que se definen como “música drone árabe y experimental”-, usa voz, sintetizadores, percusión e instrumentos tradicionales para articular, asegura la organización, un lugar entre las músicas árabes, el ambient y la experimentación psicodélica. Su última grabación se encuentra en el disco colectivo Letters to the sun, editado por el sello jordano Dreaming Live. Su actuación será el día 12, al igual que la de uno de los platos fuertes del WOS, HHV & The Kampala Unit.
Este proyecto, cuyos discos publica el fundamental sello ugandés Nyege Nyege Tapes, haca colisionar electrónica orientada al baile con ritmos folk del sur del continente africano y la “trompeta feroz” de Florence Lugemwa. Las ideas afrofuturistas alimentan un trabajo que, hasta ahora, ha aparecido en dos magníficos elepés: Lithium Blast (2020) y Turbo Meltdown (2025). También de África -Nairobi, capital de Kenia- llega Frederick M Njau, Slikback, que improvisa sobre su álbum Attrition (2025) y funde, señalan desde el WOS, gqom -un ritmo electrónico originario de Sudáfrica-, dubstep y hardcore techno. Actuará el día 11.
Space Afrika, un dúo con base en Berlín y Manchester, exploran las diferentes tonalidades del ambient, con no pocos ecos trip hop. “Hecho de hormigón, luces de socio y voces superpuestas”, dice la organización. Ellos definen su inminente nuevo disco, Quiet Storm, como “un desafío” a sus “nociones de identidad, clase y diáspora e como las representan los distintos géneros musicales”. “Es música desde el corazón, que posee una particular crudeza, pero que articulamos en una estructura clásico moderna”, añaden. Su concierto será el día 12.
También desde Gran Bretaña produce su música otro dúo, Demdike Stare, activos desde 2009 y en las vertientes más rugosas de la escena: noise, dub tenebroso, ambient oscuro, concomitancias industriales. “Inmersión total, sonido que te rodea”, advierte el WOS de cara a su actuación del día 12. En esa misma jornada, Shackleton mostrará su deconstrucción del dubstep a base de “percusión ritual y atmósferas que bebe de tradiciones árabes, africanas e indias”. Sus discos aparecen con frecuencia entre los más destacado de la electrónica avanzada. El último, de este año, se llama Euphoria Bound.
Cine: el underground neoyorquino y la danza butoh
Además de la música, habrá cine. La sala Numax acogerá la proyección de Nova 78 (Rodrigo Areais), un filme que documenta la Nova Convention, un encuentro en Nueva York de homenaje al mítico escritor William S. Borroughs, vinculado a los Beat, y en el que aparecen Patti Smith, Allen Ginsberg, Laurie Anderson o Frank Zappa. Será el sábado 12 y acompañará el pase el propio director de la película. Al día siguiente, Invisible People (Alisa Berger) trata sobre la danza japonesa butoh, ideada hacia 1950 por Kazuo Ono y Tatsumi Hijikata como reflexión artística sobre un país devastado por las bombas atómicas.
Más allá de Numax, el Teatro Principal, la sede de Afundación, el CGAC, la Igrexa da Universidade, la Fundación Granell, la Sala Capitol, el parque de Bonaval y la Fundación Laboral da Construcción serán los otros escenarios del WOS Festival de Santiago de Compostela.
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