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Dos años de nombramientos del Poder Judicial blindan el dominio conservador en las cúpulas de los tribunales

Comparativa de jueces y nombramientos.

Elena Herrera / Yuly Jara

31 de agosto de 2026 21:30 h

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La Asociación Profesional de la Magistratura (APM), principal exponente de la derecha judicial, se ha adjudicado 59 de las 158 las plazas -un 37%- asignadas en los principales tribunales por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) en estos dos primeros años de mandato. Juezas y Jueces para la Democracia, progresista y tercera en número de asociados, ha situado a 28 de sus miembros (18%). La Asociación Francisco de Vitoria, segunda en número de afiliados, ha accedido únicamente a 12 (8%). Y Foro Judicial Independiente, cuarta en representación, a cinco (apenas un 3%). Los jueces no asociados, que son casi la mitad de la carrera, se han hecho con solo 42 plazas (27%).

El CGPJ inició su mandato hace dos años con el reto de renovar más de un centenar de plazas de las cúpulas de los tribunales tras casi un lustro de bloqueo del Partido Popular al vetar la renovación. Después de casi tres décadas de presidentes conservadores, la renovación pactada en el verano de 2024 con una limitada mayoría progresista abría la puerta a un reequilibrio en la correlación de fuerzas en las cúpulas de los tribunales a favor de la izquierda.

Sin embargo, los nombramientos realizados evidencian el enorme peso que sigue teniendo la conservadora APM, a la que están afiliados 1.448 jueces, el 27% de la carrera, según los últimos datos oficiales del CGPJ. De hecho, en 19 de los 59 puestos adjudicados a esta asociación, sus candidatos eran los únicos aspirantes. Del Consejo actual, siete vocales —todos ellos elegidos a iniciativa del PP— están vinculados a esta asociación.

Creada en 1980, el número de afiliados de la APM ha ido en ascenso en las últimas dos décadas. Ha pasado de 1.115 en 2004 a 1.448 en 2025. Es un incremento de casi un 30%. En los últimos tiempos, ha consolidado un perfil marcadamente crítico hacia la gestión del Gobierno de Pedro Sánchez. Especialmente, en relación con la Ley de amnistía, de la que vaticinó que supondría “el principio del fin de nuestra democracia”.



En relación con su nivel de representación en la carrera judicial, la asociación progresista Juezas y Jueces para la Democracia registra la mayor proporción de nombramientos. Aglutina a un 8% de la carrera —tiene 436 afiliados— y ha sido la segunda en nombramientos. Un total de 28 jueces vinculados a esta asociación de carácter progresista han sido nombrados en estos dos años, el 18% de las designaciones. Del actual CGPJ son cuatro los vocales elegidos a propuesta del PSOE afiliados a Juezas y Jueces para la Democracia, una asociación que ha perdido un 6% de sus asociados en las últimas dos décadas.

Los jueces no asociados, que suponen el 41% de la judicatura, accedieron a un 27% de los nombramientos —un total de 42—. Estas cifras evidencian su menor acceso a unas designaciones que requieren 13 votos y que tienen que contar, por tanto, con el acuerdo de miembros de los dos grupos que conforman el actual CGPJ, con diez vocales elegidos a propuesta del PP y diez a iniciativa de PSOE y Sumar.

A ellos se suma una presidenta, Isabel Perelló, a la que se atribuyó una sensibilidad progresista cuando fue designada, pero que ha votado con el bloque conservador en algunos asuntos de calado. También se ha puesto de perfil en otros, como en las arduas negociaciones para las presidencias de las salas más sensibles del Supremo, donde acabaron siendo designados los candidatos aupados por la derecha.

Más relevantes, si cabe, son el resto de ascensos al Supremo porque, salvo renuncia, se mantienen hasta la jubilación. En este reparto, la APM se ha asegurado más de un tercio de las plazas asignadas (11 de 30). Asimismo, la iniciativa de los vocales conservadores ha permitido la llegada de otros perfiles eminentemente conservadores, como el del exmagistrado del Tribunal Constitucional Antonio Narváez. Fue uno de los fiscales que llegó a expresar su deseo de que Alberto Núñez Feijóo llegara al Gobierno, según informó El País. Narváez es fiscal y entró por el llamado turno de juristas.



En estos dos años de nombramientos también han recalado en el Alto Tribunal ocho magistrados de la asociación progresista y dos de la Francisco de Vitoria. De todos los nombrados que accedieron por la vía judicial solo cuatro no están vinculados a ninguna asociación.

Precisamente entre los retos del nuevo curso en el CGPJ está la renovación de cuatro vacantes en la Sala Segunda, la que juzga a los aforados, como el exministro socialista José Luis Ábalos o el ya ex fiscal general del Estado. Esa Sala tiene sin cubrir desde hace más de dos años el puesto perteneciente al turno de juristas de reconocido prestigio. La intención de los progresistas era que esa plaza fuera adjudicada a una mujer de sensibilidad progresista, dado que es una Sala muy masculinizada —hay 12 hombres y tres mujeres— y de abrumadora mayoría conservadora.

Sin embargo, esa negociación ha sido bloqueada por los vocales elegidos a iniciativa del PP. Su estrategia ha consistido en posponer las conversaciones hasta que se produjeran más vacantes por jubilación y buscar así una renovación en bloque con los puestos que dejaron en junio los magistrados Andrés Palomo y Ángel Hurtado, y con la plaza de Juan Ramón Berdugo, que se jubilará en apenas unos días, este 5 de septiembre.

El resto de nombramientos discrecionales sí tienen una duración de cinco años. Destaca la situación en la Audiencia Nacional, donde una mayoría de excargos del PP y otros jueces conservadores optaron a sus puestos clave. De las cinco plazas renovadas, tres han terminado en manos de integrantes de la APM con el voto unánime del pleno. Entre ellos su presidente, Juan Manuel Fernández, exvocal del CGPJ a propuesta de los populares. Por su parte, la Sala de lo Penal quedará bajo la dirección de Alfonso Guevara, un magistrado considerado conservador que no está asociado. La única designación progresista ha sido la de Manuela Fernández Prado, que preside la Sala de Apelaciones.



En estos dos años de mandato se han renovado también las presidencias de 17 Tribunales Superiores de Justicia. Diez de ellas han quedado en manos de jueces ligados a la APM (Aragón, Asturias, Canarias, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana, Extremadura, Galicia, La Rioja, Madrid y Murcia), de las cuales cinco contaron con candidato único. Por su parte, los tribunales superiores de Baleares, Cataluña y País Vasco han sido renovados con magistrados progresistas, mientras que el de Andalucía seguirá encabezado por un juez vinculado a la Francisco de Vitoria, quien inicia su tercer mandato. A esta misma asociación también está vinculado el nuevo presidente del TSJ de Cantabria.

También se han nombrado 44 presidentes de las diferentes salas de los tribunales superiores autonómicos. La mitad, un total de 21, no están vinculados a ninguna asociación. Doce sí están afiliados a la principal asociación de la derecha judicial y cinco a la progresista. Además, la Francisco de Vitoria y Foro Judicial Independiente cuentan con tres de sus asociados, respectivamente, entre los nombrados para estos puestos.

Por otro lado, del medio centenar de presidencias de audiencias provinciales que se han renovado, prácticamente la mitad, un total de 22, han quedado en manos de jueces de la asociación conservadora. Es el caso de A Coruña, Albacete, Alicante, Almería, Araba-Álava, Asturias, Ávila, Barcelona, Burgos, Castellón, Ciudad Real, Córdoba, Granada, Huelva, Jaén, La Rioja, Madrid, Pontevedra, Sevilla, Teruel, Toledo, Valladolid. Los vocales eligieron candidatos conservadores a pesar de que en 15 de los casos había otros candidatos. Los siete restantes sí fueron aspirantes únicos.

Además, habrá presidentes progresistas en una decena de audiencias provinciales. Es el caso de Girona, Las Palmas, Lugo, Málaga, Murcia, Palencia, Soria, Valencia, Zaragoza, y Zamora. Por otro lado, los presidentes de las audiencias de Baleares, Cáceres, Cantabria y Tenerife están vinculados a la Francisco de Vitoria y las de Huesca y Salamanca a Foro Judicial Independiente.



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