La nomofobia y la adicción a Internet
¿Podemos hablar de Movilmanía? La adicción a los móviles y a las redes empieza a ser preocupante. He estado unos dias disfrutando de las merecidas vacaciones. Una noche salimos a cenar toda la familia. En una mesa contigua a la nuestra dos adultos y un niño de tres o cuatros años también cenaban. El supuesto padre miraba el móvil y el niño sujetaba el tenedor con la mano derecha, pero su vista estaba pendiente de la pantalla de otro móvil apoyado en un vaso. La madre observaba a uno y a otro.
En la calle, en el metro, en el restaurante, en el teatro, en el gimnasio, muchas personas están más pendientes del móvil que del entorno. Niños, niñas y adolescentes consultan más a ChatGPT que a padres o profesores sobre sus preocupaciones. No es una conducta general, pero es preocupante esa dependencia de las redes y de la IA.
En una encuesta online realizada por RTVE en 2025 se constató que los españoles utilizamos el móvil entre tres horas y media y cuatro horas diarias. Los jóvenes entre 18 y 24 años, la generación Z, dedican más de cuatro horas diarias al dispositivo.
Consumo del móvil por edades: entre 14 a 17 años, la media de uso es de 220 minutos diarios; entre 18 y 24 años, 263 minutos (4h23´); entre 25 y 34 años, 243 minutos; y mayores de 65, 174 minutos (2h 54´). Los fines de semana, niños y niñas de entre 8 y 12 años pasan una media de 3h y 56´, según un estudio de la Fundación Gasol, mientras entre semana el tiempo se reduce a 2h y 15´. En el ranking europeo, los jóvenes de 15-16 años españoles ocupan el segundo lugar (90%), tras los noruegos (93%), en el uso diario del móvil. Un 70% de los encuestados reconoce que pasa mucho tiempo ante la pantalla e intenta reducirlo. 17 millones de españoles, un 60% de la población de entre 18 y 65 años admiten que mirar el móvil es lo primero y lo último que hacen cada día. El sabio refranero recoge: “con Dios me acuesto y con Dios me levanto”.
Videos cortos de Instagram y Tiktok están diseñados para que el usuario esté el mayor tiempo posible usando la app. Según la encuesta de RTVE, la más usada en el móvil es WhatsApp, con un 17,7%; le siguen el navegador, 14,5%; Instagram, 11,3%; Youtube, 5,8%; Tiktok, 3,4%; Facebook, 2,7%; X, 2,5%; Spotify, 2,2%; y Gmail, 2,1%. Hay aplicaciones como “Bienestar digital” y controles parentales que te permiten ver y temporizar el uso de las apps en tu móvil.
Algunos estudios como el elaborado por “Rastreator” indican que más de siete millones de españoles se consideran adictos al movil, cerca del 25% de la población entre 18 y 65 años. Según la encuesta sobre hábitos de uso y seguridad de Internet de menores y jóvenes del Ministerio del Interior, el 62% de las personas con menores a su cargo no usa herramientas de control parental en móviles y otros dispositivos de los niños y jóvenes bajo su responsabilidad. Los padres y madres sobreprotectores pueden chocar con la Ley de protección al menor, que defiende el derecho al honor, a la intimidad y a la imagen de niñas y niños.
Mientras, la UE avanza en leyes para regular el acceso de menores a las redes sociales. Francia ha sido el primer país europeo en aprobar una Ley que prohibe las redes sociales a menores de 15 años, que entrará en vigor este setiembre. En España se tramita la Ley Orgánica para la protección de los menores en entornos digitales, que establece la edad mínima de registro en redes sociales en 16 años, que ahora está en 14; y la obligación para los fabricantes de terminales con acceso a Internet de establecer medidas protectoras, como sistemas de control parental. La ley también establece que los centros educativos deben regular el uso de móviles y otros dispositivos en las aulas y en otras actividades.
En EEUU, el acuerdo reciente de META (la empresa matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp, propiedad de Mark Zuckerberg) con los fiscales generales de 48 estados, tras la multa de 18.000 millones de dólares, establece prohibir a los adolescentes el uso de las redes sociales durante más de dos horas diarias. La demanda colectiva de miles de familias contra varias tecnológicas, a las que acusan de perjudicar seriamente a la salud de los jóvenes estadounidenses, está dando sus frutos.
La Encuesta sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias en España revela que el 20,1% de los estudiantes muestra un uso problemático de Internet
La Encuesta sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias en España (ESTUDES de 2025), presentada por el Ministerio de Sanidad, y realizada a más de 35.000 estudiantes de 14 a 18 años en España, revela que el 20,1% de los estudiantes muestra un uso problemático de Internet y señala un aumento en adicciones relacionadas con el móvil y pantallas. Y otro dato preocupante: el 34,5% afirma usar el móvil al volante, pero aunque se use el manos libres el conductor o conductora deja de percibir el 40% de las señales de la carretera, su velocidad media desciende un 12% y tarda más en reaccionar ante un imprevisto.
La nomofobia es el miedo irracional a estar sin el móvil. El término se acuñó en 2011 en Reino Unido, tras un estudio de la Oficina de Correos británica, que mostró que el que el 50% de los hombres y el 20% de las mujeres participantes sentían un miedo intenso al quedarse sin móvil o sin conexión a Internet, en un mundo cada vez más hiperconectado. La nomofobia es la dependencia excesiva y ansiosa del uso del móvil, y se manifiesta en sensaciones como la ansiedad y el miedo a quedarte sin bateria, perder el móvil o que te lo roben, o salir de casa sin el dispositivo.
En algunos casos se convierte en un problema de salud mental. Se descuida el estudio y las relaciones sociales, síntomas de ansiedad, irritabilidad e insomnio. El uso abusivo del móvil interfiere con el sueño y el descanso cerebral. El móvil, las redes, la IA, la robótica, son revoluciones tecnológicas, electrónicas y digitales que pueden ayudarnos mucho si son bien utilizadas, pero también perjudicarnos seriamente si pasamos a depender de ellas y las convertimos en nuevas adicciones, como la Movilmanía.