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Ceuta, radiografía de un mes de caos
Ángel Víctor Torres: “Si no cesa la violencia habrá una ruptura total"
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ENTREVISTA
Ministro de Política Territorial y mando único para la gestión en Ceuta

Ángel Víctor Torres: “Si no cesa la violencia habrá una ruptura total que retrasará la solución de Ceuta”

El ministro Ángel Víctor Torres, tras la entrevista con elDiario.es.

José Enrique Monrosi

29 de agosto de 2026 21:46 h

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Ángel Víctor Torres (Gran Canaria, 1966) es el responsable del mando único operativo de Ceuta desde el pasado martes. Fajado en la gestión de crisis migratorias durante su etapa como presidente de las Islas Canarias, el ministro de Política Territorial atiende a elDiario.es el viernes a primera hora de la tarde, justo a la salida del Comité de Situación presidido por Pedro Sánchez en el Palacio de la Moncloa. A esa hora aún retumban los ecos de los impactantes ataques racistas del jueves en la ciudad autónoma, donde grupos organizados ejercieron la violencia para impedir el reparto de comida de la Cruz Roja o para destrozar y quemar las pertenencias de las personas migrantes que acampan en la playa del Trampolín.

¿Está la situación en Ceuta fuera de control?

No, no está fuera de control. Pero es verdad que hemos visto actuaciones que tienen que ser denunciadas desde todas las perspectivas. Eso no es Ceuta. No se pueden impedir acciones humanitarias de entrega de comida. Y no se puede agredir a Fuerzas y Cuerpos de Seguridad o a militares por parte de inmigrantes. El jueves hubo situaciones que no esperábamos. Ojalá sea un antes y un después.

¿Se han producido detenciones tras los ataques violentos?

Ha habido detenciones y también identificaciones. La Policía ha actuado y está con las pesquisas.

Cuanto antes estén los migrantes en espacios cerrados, antes podrán ser devueltos

Ostenta usted el mando único operativo para la crisis de Ceuta desde el pasado martes. ¿Cuál es la foto fija de la ciudad ahora mismo? ¿Qué es lo más urgente?

Hubo una primera fase en la que entraron más de 70.000 personas. Y se pudo avanzar hacia una cierta normalización porque regresaron entre el 90 y el 95%, pero hay otras que no retornaron voluntariamente. Ya pasó antes. En 2021, unas 9.000 personas pasaron la frontera y se quedaron en Ceuta, muchos de ellos menores. Y en Canarias en 2020, que llegaron en cayucos entre 20.000 y 30.000 personas. Lo que hay que hacer es actuar con las personas que están en las calles. Filiarlos, ver sus circunstancias, de qué países vienen, si son mayores o menores de edad… Y para eso tenemos que tener espacios. Quiero lanzar un mensaje claro a la ciudad de Ceuta: cuanto antes estén los migrantes en espacios cerrados, antes podrán ser devueltos.

¿Por qué un mando único es útil en la gestión de Ceuta ahora mismo?

Un mando único es un estamento colegiado, que fue también pedido por el presidente de Ceuta, en el que de manera permanente se producen reuniones oficiales. Es lo que se llama Comité de Situación. Sus deliberaciones son reservadas y se acuerdan actuaciones que tienen que ver con esos espacios, o con el refuerzo de la seguridad. Es inédito. Y se ha visto que es absolutamente necesario en esta segunda fase para poder responder a la situación de Ceuta con las personas que quedan en las calles, cuyo número cada vez va menguando, porque se van abriendo espacios o van retornando voluntariamente.

¿Y podría explicar entonces cómo es que se han tardado 26 días en nombrar un mando único que usted explica que es absolutamente necesario? El presidente Vivas lleva pidiéndolo desde el primer día sin que el Gobierno de España atienda esa petición.

Es fácil hacer esa crítica, pero el primer objetivo del Gobierno de España era que retornaran las personas que entraron por El Tarajal. Y para eso no hacía falta un mando único porque retornaron 70.000 personas. Esto es un acierto y lo tengo que exponer con claridad.

Se volvieron porque quisieron. Nadie los echó.

Sí, sí, pero es que eso no es sencillo. ¿Y si no hubiesen querido? Ahí hubo una actuación que también fue importante con el Reino de Marruecos para que estas personas pudieran retornar. Ahora hay varios miles de personas que se han quedado y que tenemos que hacer que vuelvan a Marruecos, pero estamos en una fase distinta y lo importante ahora es mirar hacia adelante. Y yo sí soy de los que reconozco que todo se puede hacer mejor.

¿Entiende que mucha gente piense que la situación sería diferente si el mando único se hubiera establecido a mediados de agosto?

Sí, pero es que a mediados de agosto estábamos tomando las decisiones oportunas con coordinación permanente, con reuniones con el presidente del Gobierno, con presencia en Ceuta de distintos Ministerios que pusieron soluciones sobre la mesa acorde a sus competencias. Y es lo que ahora vamos a culminar.

Esa decisión del mando único y la convocatoria del Consejo de Seguridad Nacional se adoptan justo cuando acaba el periodo de vacaciones oficial de la política en este país. ¿Usted puede garantizar que las vacaciones del presidente del Gobierno o del conjunto de la Administración no ha tenido que ver con la ralentización de la toma de decisiones?

No tiene nada que ver. Es una circunstancia que coincide en el tiempo. Hemos suspendido descansos y hemos trabajado con el presidente para poder llevar adelante estas actuaciones. Y ahora lo que nos pide la ciudadanía es que, cuanto antes, la situación vuelva a ser en Ceuta la de comienzos de julio. Y que la violencia desaparezca, porque si no desaparece va a retrasar más la normalidad.

Han anunciado ustedes un acuerdo con Ceuta para nuevos emplazamientos que pueden sacar de la calle a la totalidad de las personas migrantes. ¿Cómo es posible que haya tenido que pasar un mes para que se encuentre sitio?

Porque no hay solución sencilla. Los espacios deben estar adecuados y deben afectar lo menos posible a la vida de los ceutíes. Se buscaron hasta 15 recursos y ahora se han encontrado en colaboración con la ciudad autónoma. Ya se han habilitado miles de plazas para menores y para mayores de edad, pero algunos de los nuevos espacios exigen canalizaciones, permisos del suelo… Es difícil que puedan estar listos en cuatro o cinco días.

¿El gobierno de Ceuta ha entorpecido los emplazamientos?

No, no. Nos han ofrecido suelos que hemos ido a ver con ellos. Pero se precisan una serie de actuaciones que no son inmediatas. Y necesitamos inmediatez, porque para tener un control sanitario, para poder hacer los expedientes de extranjería, para determinar las mayorías de edad o para que los representantes de la Fiscalía puedan trabajar necesitamos espacios habilitados y que estas personas estén filiadas. Hay que conseguir que todas las personas que están durmiendo en la calle se trasladen cuanto antes a esos espacios, hay que sacarlos de las calles.

¿En el momento en que salgan de la calle y estén en esos nuevos emplazamientos se acelerará el proceso?

Indudablemente. El proceso se alargará si no conseguimos que se habiliten esos espacios.

Hay que conseguir que todas las personas que están durmiendo en la calle se trasladen cuanto antes a esos espacios, hay que sacarlos de las calles

Uno de los problemas de estas semanas ha sido las cifras. ¿Sabemos ya cuánta gente queda en Ceuta de la que entró el 30 de julio? Interior dijo en su día que cruzaron 72.000 y se volvieron 70.000, pero parece evidente que esa cifra no se corresponde con la realidad, al menos respecto a las personas que quedan.

No es sencillo responder con exactitud a esa cuestión, porque están en el monte o están en las playas. Están diseminados. En otras crisis fueron acotados en espacios comunes hasta que finalmente fueron a espacios cerrados y ahí era más fácil saber el número con exactitud. Pero hay un dato que te puede dar un indicio de las personas que quedan: las entregas de comidas. Esta semana nos reportan un dato alrededor de las 5.000.

¿En Ceuta solo quedan menores de edad y demandantes de asilo, o quedan también adultos en situación irregular que no tienen derecho a asilo?

Hay muchas personas que están en las calles que solicitarán asilo y que no tendrán derecho. Y ese expediente llevará su devolución, pero es un procedimiento que no se puede hacer de la noche a la mañana tampoco, aunque sea mayor de edad. Pueden ser perfectamente devueltos, se devolverán. Pero ese expediente tiene que estar bien claro porque, si no, podemos cometer errores como en el pasado, con responsabilidades jurídicas.

¿Ceuta tiene capacidad real para asumir la acogida de todas estas miles de personas mientras duran esos procedimientos?

Estamos hablando de una ciudad que tiene poco más de 80.000 personas y en la que aún quedan entre un 7 y un 8% de las personas que cruzaron. Es un volumen importantísimo, pero esa es la realidad de los territorios frontera. En 2021 entraron 9.000 y se quedaron 9.000.

Entonces la pregunta es evidente. ¿Por qué en 2021 no se produjo esta situación de colapso con el mismo número aproximado de personas que permanecen en la ciudad?

Porque esta vez entraron más de 70.000 y eso ha producido un impacto que sí es inédito y que no ha cicatrizado. Es un impacto importantísimo en la población de Ceuta, que precisa también un tiempo para sobreponerse a un shock de esa envergadura. Yo recuerdo perfectamente que en 2021 tuvimos menos rechazo con respecto a los emplazamientos.

¿Por parte del gobierno ceutí, quiere decir?

No, no... en general. Con el gobierno de Ceuta vamos a seguir trabajando con lealtad. Con el presidente Vivas hablo todos los días y vamos a seguir caminando de la mano.

¿Por qué en un país tan grande y tan rico como España no hay capacidad para establecer un reparto justo y equitativo en la acogida temporal de estas personas mientras se resuelven sus expedientes? ¿Que permanezcan meses en una Ceuta desbordada a la espera de respuesta no pone en bandeja la utilización política de esta crisis para los impulsores de discursos de odio y antimigratorios?

No es que tengan que quedarse en Ceuta para señalar a Ceuta, es que cuando llega un inmigrante a un lugar determinado se abre un expediente administrativo y ninguno sale en 24 horas ni en una semana. Una vez concluyan esos expedientes, para el caso de los menores hemos aprobado una modificación de una ley para que no estén hacinados en los territorios de frontera. Y por eso hay una solidaridad obligatoria en el resto del país. Y esto lo ha apoyado y lo ha aplaudido de manera pública el presidente de la ciudad de Ceuta. Pero luego su partido ha votado en contra en el Congreso de los Diputados. El fenómeno migratorio tiene que tener una respuesta coordinada no solamente de los territorios frontera, sino de todo el Estado y de la Unión Europea.

¿Marruecos está colaborando en algo? La sensación es que no, pero el Gobierno no deja de ensalzar al Ejecutivo marroquí.

De no colaborar, no hubiésemos podido hacer que regresaran más de 70.000 personas. Marruecos ha dicho públicamente que quiere que regresen, incluso que regresen desde Ceuta. He visto a lo largo de esta historia algunos partidos políticos que han tenido una posición con respecto a la política con Marruecos cuando gobiernan y cuando están en la oposición cambian por oportunismo.

¿Está garantizada la seguridad en el reparto de comida después de los incidentes de los últimos días?

Espero que los acontecimientos del jueves hayan supuesto un punto de inflexión. En las imágenes se veían a personas encapuchadas, personas con esvásticas, personas que no es que no representen, es que no creo que ni siquiera sean de Ceuta. Se está investigando si hay grupos organizados que han ido a Ceuta a generar conflicto. Ceuta no es así. Yo aplaudo a los hombres y mujeres ceutíes que se han ofrecido voluntarios para repartir comidas y han tenido que sufrir amenazas.

¿Está en condiciones de trasladar alguna certidumbre a los ceutíes? ¿Dentro de una semana estarán las cosas mejor? ¿De dos semanas? ¿Hay algún horizonte temporal?

Comprendo las ansias y le puedo asegurar que también es mi obsesión. Estamos poniendo todos los recursos. A nadie le interesa que esto se prolongue, absolutamente a nadie. Ni a la sociedad de Ceuta ni, por supuesto, a ningún gobierno. Queremos que regrese la convivencia. En 2021 en Ceuta se consiguió la normalidad y ahora también se va a conseguir, pero no va a ser posible si seguimos avivando la violencia. Si la violencia se mantiene o crece, no habrá solución y entonces sí que habrá una ruptura total. Quiero acortar los plazos el máximo posible. Si conseguimos que estos espacios estén en disposición en un par de semanas, lo podemos conseguir en pocos meses. Ya hay 2.000 personas filiadas, se ha devuelto a más de cien… Vamos a ver si todo va según lo previsto.

¿Y la vuelta al cole en Ceuta?

Ya ha habido reuniones con toda la comunidad educativa. Todo está preparado para que se regrese con normalidad, como en el resto de España.

¿Han contribuido a la ansiedad de los ceutíes los mensajes que exigen o que prometen expulsiones inmediatas?

Indudablemente, sí. No es posible devolver a estas personas en 24 horas o en una semana, decirlo es mentira. Falso. Y quien lo dice sabe que está mintiendo.

Algunos ministros han prometido la devolución de todas y cada una de las personas que entraron en Ceuta.

Siempre han dicho que dentro de los márgenes que marca la ley.

Pero es que no es verdad que se vayan a expulsar a todas. Hay muchas personas que vamos a tener que acoger al final del procedimiento.

Claro, si es un menor que no quiere regresar, tú no lo puedes devolver. El derecho internacional es para todos. La voluntad es que todos sean devueltos, adultos y menores, y la mayoría de ellos van a ser devueltos porque no tienen derecho a permanencia. Pero hay menores que no van a poder ser reagrupados. Es que cuando oigo a algunos representantes del Partido Popular de manera irresponsable decir que se pueden devolver de manera inmediata, les digo que cuando ellos gobernaban no lo hacían porque no se podía hacer. Y además, cuando se hizo sin toda la garantía jurídica, fueron condenadas dos personas que eran cargos públicos, una que representaba a un gobierno progresista y una que representaba a un gobierno conservador.

Contó en el Congreso que se ha encontrado en Ceuta con niños y niñas muy pequeños. Solos y en la calle.

Podrían ser nuestros hijos, o pudimos ser nosotros. Buscan salir de la pobreza, de la opresión. Estamos hablando de personas de menos de diez años. Se te parte el alma. También son esos niños quienes van a buscar esas comidas de la Cruz Roja. Por eso estas crisis sacan lo mejor y lo peor de las personas. Hay familias en Ceuta que están acogiendo a personas en su casa. Que les están dando cobijo, que les dan sus comidas. Y luego hay otros que increpan a las ONG, increpan a quienes están dando ayuda humanitaria. Seguro que todo se apaciguará y, cuando ya lo veamos con perspectiva, habrá unas imágenes que deberían llevar a la vergüenza de quienes atacan a niños, pero también otras que serán de aplauso a quienes los protegen.

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