La gran retrospectiva de Julian Schnabel arranca sin la mayor parte de las obras por el paro de los transportistas
Este viernes debía inaugurarse en el Centro de Arte Contemporáneo de Málaga una de sus exposiciones más ambiciosas. Schnabel and Spain: Anything Can Be a Model for a Painting explora la relación del pintor y director de cine Julian Schnabel (Nueva York, 1951) con las obras de los grandes genios de la pintura española, mostrando a Goya o Velázquez bajo el peculiar estilo, entre la figuración y la abstracción, del artista.
Un acontecimiento al que acudieron el cotizado pintor, los comisarios (Cy Schnabel y Fernando Francés) y el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, a pesar de que faltaba la mayor parte de las obras, que siguen metidas en un contenedor varado en Algeciras por efecto de la huelga de transportistas. Sólo cuatro pinturas cuelgan por ahora de las paredes del Centro de Arte Contemporáneo de Málaga, mientras la mayor parte del espacio transmite una extraña sensación de orfandad. “Puedes venir de nuevo cuando esté el resto”, le sugirió Schnabel a De la Torre, conscientes ambos de que estaban comentando una exposición en la que faltaba casi todo lo que la compondrá.
La exposición se pospone, pero la presentación se mantiene
El CAC anunció el pasado lunes que posponía la muestra, pero mantuvo el encuentro del artista con el alcalde y los medios de comunicación. En una nota, el centro explicó que había esperado “hasta el último momento” para anunciar el retraso, con la esperanza de encontrar una alternativa para transportar las obras. No encontró a nadie por las grandes dimensiones de las pinturas, algunas de las cuales rozan los tres por tres metros.
“Presentar una exposición sin las obras algo que no nos había pasado nunca, evidentemente”, comenta Francés, antiguo director del CAC y actual comisario. Desdramatiza el revés, a pesar de que lleva intentando organizar una exposición de Schnabel en Málaga desde el día en que se abrió el espacio, hace 17 años. Schnabel es el último de los ocho artistas que integraban su lista de aspiraciones para el CAC, y todavía tendrá que esperar un poco más que los dos años que lleva preparándola. Dos años en los que todo se puso patas arriba. “Nadie podía prever que sufriríamos una pandemia. Tampoco que dos años después habría una guerra en Ucrania, y que como consecuencia subiría el precio del combustible, provocando una huelga”, subraya.
Francés pide paciencia para juntar los cuadros llegados a Algeciras desde Nueva York con los cuatro que ya están en Málaga, procedentes de otros países europeos. Pero eso depende de la desconvocatoria del paro, y de cómo de rápido se dé salida a los muchos contenedores que ahora se acumulan. Calcula que cuando los reciban, tardarían unos cuatro días en mostrarlos al público. Todo está preparado para que lleve el menor tiempo posible: medidas, soportes, iluminación.
En cualquier caso, el cambio de planes no afectará al tiempo en que podrá verse en Málaga, según Francés. Eso sí, deberá renegociarse el tiempo de préstamo con los propietarios de los cuadros y una prórroga con la aseguradora. No se descarta que Schnabel acuda de nuevo a Málaga para presentar la muestra cuando esté completa.
“Nunca hago cuadros o películas para generar dinero”
Schnabel and Spain: Anything Can Be a Model for a Painting es una gran retrospectiva: recoge una selección de obras del artista en el contexto de la pintura española y la evolución de su producción desde 1997. En algunos casos, Schnabel no ha vuelto a ver esos cuadros desde que los pintó. El artista sacó pecho: “Yo para eso no tengo vergüenza. Estoy orgulloso de estas pinturas que hizo una versión de mí mismo”.
Schnabel, también fotógrafo, compositor y director de Antes que anochezca o La escafandra y la mariposa, es una persona locuaz: detalló con simpatía al alcalde el proceso creativo tras los cuatro cuadros que se pudieron ver, y contestó profusamente a la pregunta de cómo se influyen sus facetas de pintor y director de cine.
“Con los actores puedo hacer cosas que yo solo no puedo, pero mi actitud es la misma cuando ruedo y pinto”, empezó diciendo, para luego explicar que la base de esa libertad creativa es su independencia del dinero: “Nunca hago cuadros o películas para generar dinero. No se me puede comprar, y por eso tengo libertad para hacer lo que quiero. El problema del dinero es que es la raíz de todo: hay una guerra por dinero, esto hace que haya menos petróleo, lo que provoca una huelga de transporte y provoca que no podamos ver aquí mis cuadros”. “Jean Renoir dijo que el problema del mundo es que todo el mundo tiene sus propias razones”, concluyó.
Una exploración de la relación de Schnabel con los clásicos de la pintura española
Julian Schnabel vivió en España, donde sigue residiendo su hijo, que ha diseñado la muestra a partir de una exploración inicial del género del retrato en la historia del arte español. “El retrato en la historia del arte española es una tradición muy fuerte, de Ribera a Zurbarán, Goya, Velázquez o incluso Picasso. Mi padre hace unas pinturas que se caracterizan por su estilo propio, pero que están en diálogo con esa historia”, explica Cy Schnabel. Su particular visión sobre los monaguillos, la duquesa de Alba o los retratos ecuestres que abundan en la pintura española podrán verse en la exposición.
Christ (Victor Hugo Demo), por ejemplo, está inspirado en una obra de Velázquez. Schnabel utilizó a un amigo de San Sebastián como modelo y lo hizo posar delante de una cruz. Portrait of José Ramón Antero es el retrato del dueño de un bar donostiarra, al que Schnabel añadió gorguera y sotana.
En cambio, Large Girl with No Eyes parte de la reproducción del anónimo retrato de una niña que Schnabel encontró en un rastro en 1988. Más de una década después lo utilizó como modelo. La obra potencia el amarillo y el azul, colores de la bandera de Ucrania. “Una buena cosa de la pintura es que no tienes que saber por qué haces lo que haces, porque la realidad le va dando su significado. Los cuadros tienen su propio sentido del tiempo”, sentenció Schnabel.
Otra de las temáticas de la exposición son las intervenciones sobre objetos encontrados. “Le interesa usar objetos, parte de cuyo contenido es su historia previa, su carácter funcional, y las asociaciones que tuvieron antes, cuando existía en un contexto práctico. Luego él agrega su imaginario pictórico lleno de información y de historia”. Es el caso de las lonas que cubrían los puestos del mercado en Zihuatanejo (México) o de las vallas publicitarias que encontró en Italia y luego reprodujo.
“Los cuadros vendrán. Yo sé cómo son y los tengo pensados para cada pared”, dijo Schnabel. “Es una de las grandes exposiciones de la historia del CAC”, celebró Francés: “Pueden imaginar cómo será”.