Un 'Carnaval de las Letras' rural: “Las grandes plataformas no traen autores a pueblos pequeños”
La cultura y la literatura se enfrentan cada día a nuevos retos. Desde luchar contra lo mainstream, el auge de las grandes plataformas de comercio online y una generación que, en ocasiones, prefiere lo audiovisual antes que viajar a través de un libro.
Desde la Librería Kalifornia que se encuentra en Argamasilla de Alba (Ciudad Real), Manu Becket expresa que ser librero “es un trabajo súper precario”. “Es muy romántico, la gente que nos dedicamos a ello no lo hacemos por dinero, sino que nos autoengañamos, porque abrir una librería no es rentable”. Sin embargo, desde su posición intentan continuar con este oficio por su amor por los libros y para ayudar a los lectores a descubrir verdaderas joyas ocultas de la literatura. “Intento traer pequeñas editoriales y autores emergentes y que creo que pueden funcionar. Pero si un libro no funciona lo devuelvo, no hay que hacerlo con una inquina de tener que vender sí o sí ese libro”, explica.
Intento traer pequeñas editoriales y autores emergentes y que creo que pueden funcionar. Pero si un libro no funciona lo devuelvo, no hay que hacerlo con una inquina de tener que vender sí o sí ese libro
En un mundo en el que el libro ha trascendido a las redes sociales y donde la literatura a veces se concibe como una carrera, donde gana quien más lee y donde los influencers y booktokers o bookstagrammers compiten por cuántos libros han leído este año, Becket apunta que “las redes sociales nublan absolutamente nuestra percepción y funcionamos como una colmena”.
Para él no hay nada “más bonito que ir a ver a tu librero o librera, charlar y decir, pues mira este libro es una patraña o me ha encantado”. Becket siempre pregunta a quién acude a su librería qué está leyendo en ese momento y cuáles son sus gustos. “También va en aceptar la recomendación. Por ejemplo, la autora Laura C. Vela, con su obra 'Seismil' que gracias a las redes sociales se viralizó y está funcionando muy bien”, expone.
Las redes sociales tienen una parte positiva “cuando viralizan libros de editoriales o autores pequeños, y al final a nosotros como libreros también nos viene muy bien”, pero hay que tener en cuenta que este modelo de consumo rápido también está afectando a la cultura. Potencia que hay que tener en cuenta también el criterio de los libreros: “En el club de lectura de la librería leímos el año pasado 'Comerás flores' de Lucía Solla, cuando todavía no tenía ningún tipo de boom. Eso es tener olfato, encontrar nuevas voces y no centralizar solo la cultura en lo que más se lee o en ciudades grandes. En los pueblos también hay gente culta y que necesita eventos culturales”. Becket asegura que su máxima al abrir la librería fue “la gente leerá o no leerá, pero la oportunidad la van a tener”.
Las grandes superficies comerciales y gigantes de la venta online e inmediata son los principales enemigos de las librerías: “La FNAC o Amazon no van a fomentar la cultura ni van a tratar de traer a pequeños o grandes autores a un pueblo de 6.000 habitantes. Somos nosotros, quienes con ese 30% que nos deja el libro, los que pagamos el desplazamiento, honorarios si los tienen o alojamientos y no conseguimos dinero con esto. Siempre evito ser prohibitivo, pero invito a la reflexión, que la gente piense dónde compra”, asegura Becket.
Segunda edición del Carnaval de las Letras
Manu Becket, que regenta la Librería Kalifornia en Argamasilla de Alba, explica que el 'Carnaval de las Letras' surgió en 2025 “un poco por suerte, porque lanzamos un montón de posts en redes sociales y surgió la oportunidad de que viniesen tres autores de golpe”. Comenta jocoso que como “básicamente era en la fecha de carnaval” tomaron el nombre para este encuentro cultural relacionado con la literatura. Además, también está impulsado por la Asociación Cultural Bombo.
Para Becket acercar la cultura y sacarla “de las grandes ciudades” hay que apostar por este tipo de eventos, donde las personas de un pueblo de 6.000 habitantes pueden conocer a autores que se encuentran en la cresta de la ola: “Hay gente que por desgracia no puede ir a Madrid a conocer a diversos escritores y escritoras, que no tienen coche, o porque el transporte o el trabajo no se lo permite”.
La primera edición tuvo una gran acogida, sobre todo por contar con autores como Mario Obrero o Carlos Bardem, que “son dos genios y dos cocos andantes”, pero Becket señala que no tenían expectativas: “Fue increíble, nos acercamos desde la diversión y nos lo pasamos muy bien y la verdad es que queremos ir a más”. Por ello plantean que no se quede en un evento que ocurra únicamente una vez al año, sino que pueda tener recorrido en el tiempo “ya sea la Primavera de las Letras o el Verano de las Letras”, apunta Manu Becket, ilusionado.
Para la segunda edición que tendrá lugar del 20 al 22 de febrero, se presentan tres encuentros literarios que tienen una entrada libre hasta completar el aforo.
Primeramente, el viernes 20 de febrero, a las 18:00 horas, la autora Violeta Niebla presentará su libro 'Todo lo que hice por dinero' en la Librería Kalifornia. Una narración sobre la búsqueda de un empleo, en la que la autora repasa su vida laboral y se da cuenta de que toda ella gira en torno al trabajo.
Por otro lado, el sábado 21 de febrero, a las 12:30 horas, la escritora Lucía Solla presentará su novela 'Comerás flores', en el Centro Cultural Casa de Medrano de la localidad. Considerado uno de los Mejores Libros de 2025 para elDiario.es, es una novela que habla de las relaciones interpersonales de personas con edades diferentes, que explora la construcción de una identidad propia y las consecuencias de la juventud.
Por último, cerrará este ciclo de encuentros literarios Fermina Cañaveras, que presentará el 22 de febrero a las 12:00 horas su libro 'La sonrisa rota' en la Librería Kalifornia, una novela histórica ambientada en la guerra civil española.
La máxima de la Librería Kalifornia es “dar oportunidad a nuevas voces y no repetir los mismos autores de siempre, dar voz a los emergentes”. Allí también cuentan con un club de lectura en el que solo se lee a mujeres y sobre todo se lee a autoras nóveles: “Con todas las autoras como Lucía o Violeta se cumple esa máxima. Fermina es amiga de la librería y está aquí muy cerquita, además de que ha publicado nuevo libro hace nada”, explica Becket.
Los encuentros son entrevistas de unos 45 minutos “donde el público puede interactuar libremente con el autor, autora o autore”. Manu destaca que aunque le gustaría estar “hablando con ellos cinco horas” no quiere “que sea aburrido”.
Becket apunta que “es un regalo, a título personal, que una persona como Lucía que ahora mismo está en boca de todos y que es la autora más buscada haga un trayecto de tres horas para venir a Argamasilla, que no tiene tren, ni AVE, que hay que ir a por ella en coche y que luego vuelva a su ciudad natal que son otras seis horas en tren”. El librero expresa que “algo estaremos haciendo bien cuando las editoriales nos dan la enhorabuena y podemos hacer entrevistas y encuentros de este tipo”.
Para aquellas personas que no cuenten con disponibilidad para acudir a los encuentros, el Carnaval de las Letras se graba en formato podcast y se puede escuchar después en plataformas de streaming: “Le gusta mucho a la gente, por la cercanía y ser totalmente llano con lo que estás haciendo”, recalca Becket.
Le preguntamos como librero, qué títulos del panorama actual recomienda y Manu Becket lo tiene claro: 'Seismil' de Laura C. Vela, que es “un libro muy pequeñito y es increíble. No hace falta leer tochos de 800 páginas para adentrarte en una buena historia”. Por otro lado, 'Crisálida' de Fernando Navarro, “un libro maravilloso que relata muy bien lo que sucede hoy sobre qué educación tenemos los adultos para con los niños”. Por último, 'Han cantado bingo' de Lana Corujo, “ambientado en la isla de Lanzarote, que es un sitio muy idílico y que todo el mundo lo tiene como la máxima del paraíso, pero en realidad es todo lo contrario. Es un sitio frío, desértico y lleno de viento”.
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