Montero promete garantizar por ley a los andaluces la atención del médico de cabecera en 48 horas
Bajo el lema “Plan Montero. La nueva sanidad pública andaluza”, la candidata del PSOE-A, María Jesús Montero, ha presentado en Cádiz el proyecto más ambicioso de su campaña para las elecciones del 17 de mayo, que ella interpreta como “un referéndum por la salud”.
El programa socialista para darle la vuelta como un calcetín al sistema sanitario de Andalucía sale a la luz, estratégicamente medido, 24 horas antes de las movilizaciones convocadas por las Mareas Blancas este domingo en las ocho capitales de provincia, para protestar contra el deterioro de la sanidad pública, las listas de espera de pacientes, la falta de recursos y personal y, en medio de todo, la crisis de los cribados de cáncer de mama.
Montero ha desmenuzado su “plan de rescate para salvar el Servicio Andaluz de Salud (SAS)” con un calendario ambicioso -las propuestas entrarían en vigor antes del primer año de su gobierno-, con una memoria económica e inversión finalista. La gran apuesta es la “eliminación de las listas de espera” por ley. “Me comprometo a eliminar la demora de pacientes en Atención Primaria en un plazo de seis meses”, ha dicho la candidata.
Los plazos que propone son radicales: garantizar por ley que los andaluces serán atendidos por su médico de familia en 48 horas como máximo. La fórmula que tiene en mente es similar a la que puso en práctica el Gobierno de Salvador Illa en Cataluña el año pasado, como experiencia piloto en algunos centros de salud, para agilizar las derivaciones de pacientes de la Atención Primaria al hospital y mejorar la asistencia de enfermos crónicos.
Antes de lanzar esta medida, Montero hizo un experimento con los socialistas que asistían al acto en un salón del Parador de Cádiz: les pidió que cogieran sus móviles, abrieran la aplicación de Salud Responde y buscaran la cita más pronta con su médico. “Que levante la mano quien ha conseguido cita antes de tres días”, dijo. “Nadie”, se respondió.
Las abultadas listas de espera en Andalucía para ser atendido por un especialista, para lograr un diagnóstico y para operarse han alcanzado en los últimos años, tras el golpe mortal de la pandemia al sistema asistencial, cotas inusuales. En torno a dos millones de andaluces aguarda en una lista de espera sanitaria, según datos del Ministerio de Sanidad, en torno al 10% de la población andaluza.
La presión asistencial ha hecho que la Junta incumpla su propio decreto de plazos máximos de atención a pacientes para operarse, una norma que entró en vigor en Andalucía hace más de 20 años, cuando Montero era consejera de Salud. Ahora, como candidata, ha prometido otra ley para acotar más esos plazos, no sólo en listas quirúrgicas: 30 días para pruebas diagnósticas; 120 días para las operaciones en patologías más frecuentes; y 180 días para las menos frecuentes.
Para cumplir esos objetivos, la secretaria general del PSOE-A echará mano de su gran apuesta política como vicepresidenta del Gobierno y ministra de Hacienda: el nuevo modelo de financiación autonómica, que reserva para Andalucía 5.700 millones de euros extras al año.
Montero, que no se ha achantado por las duras críticas que el Gobierno de Juan Manuel Moreno le ha lanzado por “un sistema de financiación pactado con el independentismo catalán”, promete usar 3.000 millones de esa partida extraordinaria anual a la sanidad pública, para así “elevar la inversión del gasto sanitario por habitante”.
“Diez minutos máximo para cada paciente”
El plan de la candidata va muy dirigido a los pacientes, cuyo hartazgo ha colocado la sanidad pública en el vértice de los problemas principales de los andaluces, según el último CIS y en las encuestas de opinión que elabora la propia Junta (el barómetro del Centra).
También hay una apuesta por atraer al colectivo sanitario, proponiendo “blindar por ley que ningún salario del SAS esté por debajo de la media nacional, con convergencia progresiva”. Montero promete incentivos económicos a los profesionales de hospitales comarcales y de dificil cobertura.
Pero la parte más ambiciosa de su programa, junto a la reducción del plazo de atención médica para pacientes, es la limitación a un máximo de diez minutos por paciente en las agendas de los médicos de Atención Primaria.
Antes de su intervención, la exdiputada y número dos por Jaén, Ángeles Férriz, moderó un coloquio entre profesionales y pacientes que retrataron las grietas del sistema sanitario. Un médico especialista, Javier Benítez, hizo una crítica brutal en este sentido: “La Atención Primaria hoy es un ambulatorio de los antiguos, porque el médico no tiene capacidad de diagnosticar. Y el tope de 35 citas diarias por médico es una falacia, porque tenemos el doble. Disponemos de tres minutos por paciente para darle un diagnóstico y un tratamiento, y si nos equivocamos vamos al banquillo”.
Montero promete devolver la capacidad diagnóstica en la Atención Primaria de forma “urgente”, para no saturar las consultas de los especialistas. En su programa aparecen 18.000 profesionales sanitarios más para toda Andalucía, de los que 5.000 serían médicos y 5.900 enfermeras. También prevé un “plan de retorno” que recupere a los profesionales emigrados, y reflotar la “Alta Resolución”, para que ningún andaluz viva a menos de 30 minutos de un hospital. “Pero de un hospital con médicos, no como ahora”, ha dicho.
Antes de un año de Gobierno, la aspirante socialista a suceder a Moreno quiere aprobar una “gran alianza por la sanidad”, una especie de órgano de trabajo interno con sindicatos, mareas, colegios profesionales, representantes de pacientes y plataformas ciudadanas para “revitalizar el nuevo sistema sanitario”. “Va a ser el centro del Gobierno”, ha asegurado, tras anunciar que restaurará la Consejería de Salud con competencias exclusivas -ahora está fusionada con Presidencia y Emergencias, desde la crisis de los cribados- y elevará su rango en el organigrama del Gobierno hasta una vicepresidencia.
También ha insistido en la idea de “limitar los conciertos sanitarios” con la privada para que “no sustituyan a los de titularidad pública”, una de las críticas más recurrentes al modelo de gestión del Gobierno del PP. Por último, ha prometido incorporar a la cartera de servicios gratuitos que ofrece el SAS la atención bucodental y el tratamiento específico para enfermedades mentales, “la gran cenicienta del sistema”.
El PSOE en Cádiz, del ruido al entusiasmo en 24 horas
El viraje del relato socialista en Cádiz, este fin de semana, ha sido de 180 grados. La importancia capital que otorga el PSOE al acto de este sábado contrasta con el ruido de sables que protagonizaron el día anterior, en la previa del Comité Director, máximo órgano de decisión entre congresos.
Allí la otrora mujer más poderosa del Gobierno de Pedro Sánchez se vio superada por las intrigas palaciegas inherentes al socialismo gaditano, con navajazos orgánicos en plaza pública, bajo los focos de la atención mediática que había sido convocada, en teoría, para presenciar el lanzamiento electoral del PSOE con sus ocho candidaturas en las provincias.
El pulso entre la dirección regional y el secretario general de Cádiz, Juan Carlos Ruiz Boix, arrojó la imagen de un partido enfurruñado, dividido y temeroso de sus expectativas electorales en esta provincia, donde se juegan 15 escaños, y ahora sólo tienen tres.
En el acto de este sábado, las caras de los socialistas presentes habían cambiado por completo. Montero ha entrado en el salón del Parador de Cádiz escoltada por dos mujeres, la coportavoz en el Parlamento, Ángeles Férriz, y la responsable de Salud en el PSOE, María Ángeles Prieto, seguido del líder del PSOE gaditano, esta vez, con un rostro más relajado que el día anterior.