Nueve meses para las municipales: estos son los lugares que ganarán o perderán concejales en Andalucía de cara al 23M

Consuelo Durán

23 de agosto de 2026 06:01 h

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La única cita electoral fijada en el calendario a día de hoy son las municipales del 23 de mayo de 2027, que coincidirían con una decena de autonómicas. Con esa fecha en el calendario, los municipios echan cuentas sobre posibles cambios en el padrón que podrían hacerles ganar en concejales con respecto a los comicios de 2023 o, por el contrario, perder representación en sus plenos.

Los cambios más significativos son los que supone una diferencia de cuatro ediles, de 10.001 a 20.000 habitantes; de 20.001 a 50.000; y de 50.001 a 100.000. En el primer caso, hay un municipio en Andalucía, cuatro en el segundo y ninguno en el tercero. Por debajo en número de habitantes, los tramos establecidos suponen ganar o perder dos concejales, cifra nada desdeñable tampoco y que ya se ha registrado en otra docena de localidades de la comunidad autónoma.

De este modo, pese a que todos manejan cifras provisionales, lo único oficial que permite ya establecer diferencias con respecto a las elecciones municipales de 2023, son los datos publicados en diciembre 2025, y constatan casi una veintena de cambios: siete municipios que han ganado en población y pasarían de tramo, y once que han perdido habitantes y retrocederían. Porque la otra factura de la despoblación es el coste en concejales.

En el contexto de regularización de migrantes que está llevando a cabo el Gobierno de España se llegó a insinuar desde el PP que el proceso serviría para engordar artificialmente el censo, si bien la derecha tuvo que reconocer que no es cierto que los beneficiarios ganen automáticamente el derecho a voto. En las elecciones municipales pueden votar en España, además los originarios de otros países de la UE, aquellos procedentes de naciones con las que exista un acuerdo reciprocidad y reúnan los requisitos fijados, como un tipo mínimo de residencia legal, que no les daría tiempo a cumplir, es decir, Noruega, Ecuador, Nueva Zelanda, Colombia, Chile, Perú, Paraguay, Islandia, Bolivia, Cabo Verde, República de Corea, Reino Unido y Trinidad y Tobago.

Los que más crecen

Sevilla es la única capital donde ya calculan un cambio. Fuentes municipales aseguran, con datos provisionales, que ganaría dos concejales, tras volver a superar los 700.000, dato que el INE deberá ratificar en los próximos meses. Sin salir de la provincia de Sevilla, y en este caso sí con datos oficiales, Villanueva del Río y Minas tenía 4.939 habitantes en 2023, o sea, en el tramo de 2.001 a 5.000 y, por tanto, con 11 concejales. En 2025 suma ya 5.073 habitantes, por lo que pasaría a tener 13.

Pero los saltos más importantes se han dado, también con datos definitivos, en otras provincias. En Almería, Vera ha superado el tramo de 20.000 habitantes y elegiría cuatro concejales más. Lo mismo ocurriría con Chipiona, en Cádiz. Esto casa con una tendencia de despegue en la costa, frente al freno en el interior y en la sierra. Igualmente, en Granada, también ha superado los 20.000 residentes La Zubia, coincidiendo con la tendencia de incremento de población en el área metropolitana.

El salto de cuatro concejales suele producir una mayor fragmentación del pleno y origina en ocasiones más dificultad para alcanzar mayoría absoluta, con lo que crece el valor de los partidos pequeños.  Luis Mario Aparcero, alcalde de Chipiona, explica que “ya era evidente que todos los años” estaban “evolucionando en número de habitantes”. Superar los 20.000 supone “más subvenciones y ayudas de los ministerios y otros organismos, incrementa la participación en impuestos estatales, lleva a implementar el servicio de bomberos, el de ayuda a domicilio…”, explica. Porque además de derechos, hay más obligaciones. “Cuatro escaños más es una mayor representación política, somos ya una ciudad y se necesita más personal”, continúa.

El regidor comenta en este sentido que sube la población fija de Chipiona, no sólo la que tiene su casa de veraneo. “Ya hicimos una campaña específica porque cuanta más gente se empadrone, mejor. Sobre todo, porque muchos no lo hacen, ya sea porque creen que deben cambiar de médicos, porque sólo tienen aquí una segunda residencia… Pero nosotros seguimos acogiendo a todos los que quieran ser chipioneros”, sentencia.

En cuanto a la barrera de los 10.000, otra también que supone una diferencia de cuatro concejales, se ha superado oficialmente, por el momento, en Pizarra, en el Valle del Guadalhorce y a unos 30 minutos de Málaga.

Por el contrario, hay preocupación, aunque relativa, en Cabra, Córdoba, donde con los mismos datos oficiales, se ha bajado de los 20.000, cifra que superaba en las últimas elecciones municipales. Desde el Ayuntamiento de Cabra aseguran que están pendientes de los dos centenares de reclamaciones sobre el padrón que han presentado en la Diputación de Córdoba, porque la cifra por debajo de los 20.000 no se corresponde con la realidad del municipio. “Pese a que la natalidad ha caído, es cierto que hay movimiento en la oficina del padrón y la gente viene a inscribirse, por lo que ha tenido que producirse algún error y estamos seguros de que, una vez resueltas esas reclamaciones, por pocas que sean a nuestro favor, superaremos los 20.000 habitantes”, apuntan fuentes municipales. En este sentido, remarcan que a 1 de enero de 2027 estarán por encima de los 20.000 y “salvarán esos cuatro concejales” que no se pueden “permitir perder porque no se corresponde con la realidad de Cabra”.

Cambios en municipios pequeños

La despoblación amenaza también con pasar factura en número de concejales a pequeños municipios, e implica que se puedan cambiar mayorías por muy pocos votos, aumenta volatilidad electoral y ganan peso las candidaturas locales o independientes. En Almería, se daría esa situación, si no cambian las cifras, en Bédar, que ha bajado de 1.000 vecinos, y Velefique y Benizalón, por debajo de los 250, y son dos ediles menos en cada caso. En Cádiz, Grazalema ha bajado de los 2.000 vecinos, según la última actualización, y en Córdoba, Torrecampo se ha situado por debajo de los 1.000, o sea, también dos concejales menos. En la provincia de Granada, Montejícar y Villanueva Mesía son los que bajan de 2.000. En Jaén, Quesada baja de los 5.000 y pasaría de 13 a 11 concejales, y Sorihuela del Guadalimar están en el límite, con 1.000: o recupera un habitante por lo menos o pierde dos capitulares. En Málaga, Alpandeire baja de 250 habitantes.

Hay también saldos positivos en algunos pueblos pequeños: Beas de Granada e Ítrabo superan los 1.000 y pasarían de cinco a siete ediles en cada caso. En cambio, en Huelva no hay ningún cambio significativo por el momento, pese a que se muestra una tendencia de costa dinámica y sierra e interior con pérdida de concejales que podría variar el mapa en los próximos meses.

Cabe recordar que en cada padrón constan los vecinos del municipio. Su formación, mantenimiento, revisión y custodia corresponde a las administraciones locales, que remiten las variaciones mensuales, y el INE lleva a cabo las comprobaciones necesarias con el fin de subsanar posibles errores y duplicidades.